{"id":3475,"date":"2024-03-20T08:19:08","date_gmt":"2024-03-20T08:19:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fundacionindex.com\/gomeres\/?page_id=3475"},"modified":"2026-04-21T09:24:34","modified_gmt":"2026-04-21T09:24:34","slug":"la-medicina-en-la-ilustracion-textos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?page_id=3475","title":{"rendered":"G6 La medicina en la Ilustraci\u00f3n: textos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Asignatura: Historia de la Medicina<\/strong><br>Profesor: Dr. Manuel Amezcua<br>Materiales de pr\u00e1cticas<br>Gu\u00eda para realizar el comentario de textos: <a href=\"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?p=108\">S\u00edntesis CAI<\/a><br>Ver  <a href=\"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?page_id=3855\">Trabajos de pr\u00e1cticas publicados por el alumnado<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 1: Defensa de la Regia Sociedad de Medicina de Sevilla<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>:&nbsp;Triumpho de la Regia Sociedad Hispalense y dialogo de medicina con un apendix impugnatorio\u2026 Juan Joseph Garcia Romero. Sevilla, 1733?&nbsp;<a href=\"https:\/\/datos.bne.es\/edicion\/bimo0000904436.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">CAPITVLO IV. SE DECLARA NUESTRO Rey, y Sr. Don Phelipe V. (que Dios guarde) Protector de la Regia Sociedad y triumpho de sus Adversarios.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Firm\u00f2 S. Mag. (que Dios guarde) su Real Decreto; pass\u00f2se al Consejo Real, quien lo embi\u00f2 al Real Prothomedicato, el qual, aunque sabia lo provechoso que eran sus Doctrinas al bien comun, no se pudo negar \u00e0 las nuevas quexas, que el Claustro Medico de Sevilla daba, y las protextas, que hac\u00eda, y antes de d\u00e0r su parecer, determinaron informar \u00e0 S. Mag. (que Dios guarde) del escandalo, y alboroto, que la Sociedad Sevillana havia causado en todas las Universidades del Reino entre los Doctores Galenicos; y dando cuenta del hecho por extenso, se vi\u00f2, que las Doctrinas eran buenas, confimandose el Real Decreto \u00e0 favor de los Socios, aprobando sus obras, y manipulaciones: y para que en adelante no huviesse mas turbaci\u00f3n, ni ruido, mand\u00f2 el Consejo Real<em>, que no se admitiesse peticion alguna en el Consejo de estos Galenistas del Claustro Medico Sevillano, ni de otros semejante, poniendo perpetuo silencio , y pena de mil ducados  a quien diesse peticion, protextando lo acordado en favor de la Regia Sociedad de Sevilla, y su Doctrina<\/em>. Consta de una clausula de la misma Cedula de la Real Proteccion en que dice S. Mag. (que Dios guarde)&nbsp;<em>la mejor Philosof\u00eda, y Medicina experimental<\/em>. Assi llama su Magestad, \u00e1 su Sociedad, encargandole \u00e0 los Socios<em>, que promueban los Professores Medicos \u00e1 seguir esta Doctrina, conociendo lo util de ella<\/em>, rebalidando su Magestad y su Real Consejo de Castilla las Ordenanzas, y una es esta:&nbsp;<em>Que si algun Medico Doctorado quisiere entrar por Socio, no se admita, hasta que se reconozca por la Sociedad, si sabe con fundamento los mejores principios de la Doctrina Moderna, para recibirlo. Ordenanza 14 fol.<\/em>&nbsp;<em>22.<\/em><\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Tan estendida est\u00e0 la fama por Europa de la suficiencia de la Regia Sociedad, que el se\u00f1or Don Rodrigo Caballero y Llanes, Assistente de esta Nobilissima Ciudad, consult\u00f2 con la Regia Sociedad&nbsp;<em>sobre la existencia de la Piedra del Rayo, y su virtud<\/em>, y sus Doctos Socios resolvieron, que es piedra la que causa tales efectos, y me conformo con su parecer, porque s\u00ed fuera fuego glutinoso, como algunos dicen, no dividiera un Arbol, \u00f2 piedra dexando ilesos los dos estremos; luego es piedra tal,&nbsp;<em>quia findit, ut ait D. lsidor. Ethimol. lib. 13. cap. 9.<\/em>&nbsp;El fuego no se p\u00e0ra, sino aniquila. La experiencia nos ense\u00f1a, que el Rayo parte un Arbol, y no lo quema; luego&nbsp;<em>aliqui instrumentale, quia findit<\/em>. Sobre la existencia de la Piedra del Rayo adelante explicar\u00e8 mi corto discurso, baste esto para convenir con el acertado parecer de la Docta Sociedad, que no es peque\u00f1o triumpho el que lo pidan.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 2: Inoculaci\u00f3n de la viruela<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Carta al Diario de Valencia dando cuenta de las medidas para extender la inoculaci\u00f3n de la viruela. Diario de Valencia, 29 de diciembre de 1796. <a href=\"https:\/\/viewer.joomag.com\/mi-primera-publicacion-anales-2018-final-final-p\/0159614001574077739\/p404\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Castell\u00f3n de la Plana 18 de Diciembre.<br>No permitiendo ya la experiencia dudar de la utilidad de la inoculaci\u00f3n de las Viruelas, resolvi\u00f3 Don Tom\u00e1s Bernat Cirujano actual de esta Villa [Castell\u00f3n de la Plana] practicarla en el a\u00f1o 93. Principi\u00f3 por dos sobrinos suyos (para quitar todo el temor a las gentes) el uno de dos meses y medio, y el otro de dos a\u00f1os, y aunque no lo consigui\u00f3 enteramente por un efecto de la preocupaci\u00f3n e ignorancia, que hay todav\u00eda en este punto, logr\u00f3 sin embargo inocular con el m\u00e1s feliz suceso a m\u00e1s de cien personas de dicho Pueblo, y cinco en los lugares inmediatos desde la edad de 3 meses hasta de 5 a\u00f1os, sin haber muerto ninguno, ni ocurrir resulta alguna. Contribuy\u00f3 mucho a vencer las preocupaciones, y desterrar el miedo, el exemplo del Brigadier D. Antonio Berm\u00fadez de Castro, Gobernador en la dicha, inoculando dos hijas y un hijo, D. Luis Morquera Alcalde mayor, un hijo, D. Fausto Valles, Bar\u00f3n de la Puebla, cinco, D. Francisco Giner, Bar\u00f3n de Benic\u00e1sim, despu\u00e9s de haberle muerto siete hijos de viruelas naturales, inocul\u00f3 a dos hijas, las que tuvieron felices, D. Antonio Vera, un hijo. D. Mariano Ferrer, uno. D. Christoval Mas, dos. D. Felipe Catal\u00e1, Regidor perpetuo, tres. D. Leandro Esp\u00edn y D. Josef Sarti, ambos Ministros de Marina, un hijo cada uno. D. Miguel P\u00e9rez, Administrador del Correo, dos. El Dr. D. Bernardo Falc\u00f3, y el Dr. D. Vicente Goda, sin embargo de la preocupaci\u00f3n que ten\u00edan sobre la inoculaci\u00f3n, aqu\u00e9l inocul\u00f3 dos hijas, y \u00e9ste una. Advirtiendo que algunos de estos inoculados padec\u00edan una expulsi\u00f3n de erpes, y otros estavan en la dentici\u00f3n, y todos no s\u00f3lo lograron unas viruelas felices, si que quedaron libres de sus accidentes, como en el d\u00eda est\u00e1n robustos, y buenos.<br>Remitiendo la inserci\u00f3n de este art\u00edculo en su Diario al Sr. Editor su apasionado seguro servidor, y Subscriptor. Q. S. M. B. Pedro Vicente Galabert<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 3: La prolongaci\u00f3n de la vida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Marqu\u00e9s de Condorcet. Bosquejo de un cuadro hist\u00f3rico de los progresos del esp\u00edritu humano (1793). <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/condorcet.-bosquejo-de-un-cuadro-historico-de-los-progresos-del-espiritu-humano-ocr-1980\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (edici\u00f3n posterior)<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La perfectibilidad o la degeneraci\u00f3n org\u00e1nica de las razas en los vegetales, en los animales, pueden considerarse como una de las leyes generales de la naturaleza.<br>Esta ley se extiende a la especie humana, y nadie dudar\u00e1, evidentemente, de que los progresos en la medicina preventiva, el uso de viviendas y alimentos m\u00e1s sanos, una manera de vivir que desarrollar\u00eda las fuerzas mediante el ejercicio, sin destruirlas con los excesos, y, en fin, la destrucci\u00f3n de las dos causas m\u00e1s activas de degradaci\u00f3n \u2014la miseria y la excesiva riqueza\u2014 deben prolongar la duraci\u00f3n de la vida com\u00fan de los hombres, asegur\u00e1ndoles una salud m\u00e1s constante, una constituci\u00f3n m\u00e1s fuerte. Se comprende que los progresos de la medicina profil\u00e1ctica, que se han hecho m\u00e1s eficaces gracias a los progresos de la raz\u00f3n y a los del orden social, deben hacer desaparecer, a la larga, las enfermedades transmisibles o contagiosas y esas enfermedades generales que deben su origen a los climas, a los alimentos, a la naturaleza de los trabajos. No ser\u00eda dif\u00edcil demostrar que esa esperanza debe extenderse a casi todas las dem\u00e1s enfermedades, de las que es veros\u00edmil que alg\u00fan d\u00eda lleguen a conocerse las lejanas causas. \u00bfSer\u00eda absurdo suponer ahora que ese perfeccionamiento de la especie humana debe considerarse como susceptible de un progreso indefinido, que debe llegar un tiempo en que la muerte ya no sea m\u00e1s que el efecto, o bien de accidentes extraordinarios, o bien de la destrucci\u00f3n cada vez m\u00e1s lenta de las fuerzas vitales, y que, en fin, la duraci\u00f3n del intervalo medio entre el nacimiento y esa destrucci\u00f3n no tenga tampoco t\u00e9rmino alguno asignable? Indudablemente, el hombre no llegar\u00e1 a ser inmortal, pero la distancia entre el momento en que comienza a vivir y la \u00e9poca normal en que, de un modo natural, sin enfermedad, sin accidente, experimenta la dificultad de ser, \u00bfno puede aumentar incesantemente?<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 4: En pro de los Cementerios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Ram\u00f3n de Huesca: Nueva instancia a favor de los cementerios contra las precauciones del vulgo (1792). <a href=\"https:\/\/bibliotecadigital.rah.es\/es\/consulta\/registro.do?id=6158\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Su objeto [se refiere al de la obra] fue prevenir al pueblo para remover los obstaculos y facilitar la observancia del nuevo reglamento, y evitar el escandalo de los fr\u00e1giles y menos instru\u00eddos, que por carecer de las luces que subministran la historia y la f\u00edsica, no se persuaden del riesgo en que est\u00e1 nuestra salud respirando frequentemente un ayre infecto y contagiado con las emanaciones que exhalan los cad\u00e1veres, quando se disuelven y corrompen en los sepulcros; creen que es cosa nueva excluir de los templos los cuerpos de los fieles, juzgan sacrificio violento el verse privar de los sepulcros de sus padres, miran con horror los Cementerios en que han de ser sepultados; y no pocos blasfemando lo que ignoran, califican de novedad, y aun de impiedad, las justas providencias de los superiores relativas \u00e1 este asunto.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">A fin de desterrar estas y semejantes preocupaciones del vulgo se compuso esta obra, en que se demuestra, que la disciplina antigua de la Iglesia es la que ahora se pretende restablecer, enterrando los cad\u00e1veres de los fieles en los Cementerios fuera de los templos y de las poblaciones: que los Concilios, los Papas y los Obispos mas ilustrados y zelosos han reclamado esta pr\u00e1ctica siempre que la vanidad y la ambici\u00f3n de los hombres la han relaxado, renov\u00e1ndola muchas veces, seg\u00fan lo han permitido las circunstancias: y que el uso contrario, que prevalece en nuestros d\u00edas, pone en evidente riesgo la salud p\u00fablica, y consiguientemente obliga \u00e1 renovar los c\u00e1nones y leyes primitivas, tantas veces reiteradas.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 5: Del lugar del hombre y la mujer<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Ram\u00f3n L\u00f3pez Mateos. Pensamientos sobre la raz\u00f3n de las leyes derivada de las ciencias f\u00edsicas, o sea, sobre la filosof\u00eda de la legislaci\u00f3n (1810). <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Pensamientos_sobre_la_raz%C3%B3n_de_las_leye\/jKLOTp50fdAC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">\u00abEl hombre es de fibra m\u00e1s fuerte, de menos texido celular y m\u00e9nos humores que la muger: sus miembros son proporcionalmente m\u00e1s enxutos, su alzada mayor, su musculatura mas demarcada, y mas encorvados sus huesos; porque la contractilidad espont\u00e1nea de la fibra, y la vigorosa y continua agitaci\u00f3n de sus funciones, exprime los l\u00edquidos de la carnosidad de los m\u00fasculos, los se\u00f1ala y doma los huesos que le sirven de puntos de apoyo. El sistema glandular es m\u00e9nos numeroso, mas estrecha la cavidad de la pelvis, mayor el espacio de hombro a hombro, mas peque\u00f1os los pechos, las venas mas capaces, el pulso mas ancho y lento, grave la voz, y la piel mas bellosa\u00bb <br>\u00abLa firmeza de sus fibras le inspir\u00f3 desde luego -al var\u00f3n- aquella inclinaci\u00f3n decidida por esfuerzos violentos que se descubre aun en las travesuras pueriles: \u00e9l observ\u00f3 sus fuerzas superiores en mover grandes masas, y resistir \u00e1 impulsos enormes ( \u2026 ): vio su constancia en tolerar exercicios de postura recta o en pie, de saltar, correr, andar (\u2026 ): \u00e9l s\u00e9 prob\u00f3 en trabajos duros: se arroj\u00f3 con \u00edmpetu al peligro; en fin, \u00e9l se form\u00f3 hombre antes de saber que lo era. <br>Su constituci\u00f3n f\u00edsica le hizo de un car\u00e1cter entero y sostenido, de un genio profundo, de un esp\u00edritu dominante y ambicioso, que arrog\u00e1ndose al supremo poder sobre la tierra, convenci\u00f3 que aun la muger era sombra suya en la sociedad, y no alzaba m\u00e1s figura que la que \u00e9l quer\u00eda darle\u00bb<br>\u00abLo muy d\u00e9bil y sensible de la muger la inutiliz\u00f3 para grandes fatigas, y para negocios de discusi\u00f3n s\u00e9ria y detenida; al paso que la proporcion\u00f3 a impresiones las mas ligeras, y \u00e1 que tomase inter\u00e9s en cosas despreciables o de poca importancia. La conformaci\u00f3n particular de los huesos de las caderas y dem\u00e1s que conforman la pelvis facilitaba la postura sentada, como tambi\u00e9n lo mas abultado de sus m\u00fasculos por su gran texido celular, y mayor di\u00e1metro de su base, haci\u00e9ndola declinar a ocupaciones sedentarias y tranquilas. Sinti\u00f3 su flaqueza, reconocio el poder en el varon, y fi\u00f3 el dominarle \u00e1 otro imperio que el de la fuerza. De aqu\u00ed su propensi\u00f3n \u00e1 ocupaciones de mas paciencia que talento, su comprehension pronta, pero variable, su car\u00e1cter blando, insinuante y susceptible de infinitas modificaciones, su genio perspicaz para conocer y manejar los resortes del coraz\u00f3n del hombre, su econom\u00eda moral y pol\u00edtica\u00bb<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 6: Asistencia hospitalaria a los pobres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Carta del Ayuntamiento de Alicante al Consejo de Castilla exponiendo la situaci\u00f3n del hospital municipal (1766) <a href=\"https:\/\/www.ugr.es\/~dynamis\/completo22\/PDF\/dyna-5.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (p. 142-143)<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">\u00ab\u2026que este pueblo es bastante numeroso, que son el frecuentes las enfermedades de tercianas y calenturas ardientes, las que regularmente contraen los m\u00e1s pobres por faltarles el preciso alimento y recurrir a frutas que le son nocivas, y si en estos tiempo les falta la asistencia de m\u00e9dicos que tiene la ciudad asalariados con este fin ser\u00e1 abandonarles en su trabajo y exponerles a perder sus vidas sin el menor alivio. Son las rentas de este Hospital sumamente cortas y por consecuencia es imposible mantener m\u00e1s camas que las diez a que se oblig\u00f3 en su fundaci\u00f3n al Convento de San Juan de Dios, y son por esta raz\u00f3n much\u00edsimos los enfermos pobres que sufren en sus casas sus enfermedades y si a estos no tuviesen de visitar los m\u00e9dicos de ciudad asalariados se verificar\u00eda lograr un ping\u00fce salario sin trabajo alguno, pues los pobres del Hospital son visitados graciosamente y sin paga alguna por Don Jos\u00e9 S\u00e1ez, m\u00e9dico que asiste a 18 a\u00f1os en el\u2026\u00bb <\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 7: Recogimiento de pobres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Orden dada por Fernando VI el 13 de marzo de 1753 para la fundaci\u00f3n del Real Hospicio de Granada. <a href=\"https:\/\/grupo.us.es\/encrucijada\/el-hospicio-general-de-pobres-de-granada\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">\u201cManda el rey nuestro se\u00f1or y en su real nombre el limo. Sr. Presidente de la Real Chanciller\u00eda de esta Corte que ninguna Persona con pretexto alguno, pida ni demande Limosna por las Calles, Casas, Porter\u00edas ni Iglesias de esta Ciudad, ni ande mendigando por ellas con t\u00edtulo de su Necesidad y Pobreza, y que dentro de tercero d\u00eda, que ha de empezar a correr, y Contarse desde la publicaci\u00f3n de esta bando se presenten, y acudan todos los verdaderos pobres que o por su edad, o por sus defectos, y enfermedades no puedan trabajando ganar para su sustento, al Hospicio General de Pobres establecido en virtud de Reales \u00d3rdenes de S.M. en el Hospital real de esta Ciudad, donde hallar\u00e1n su mantenimiento, y buena acogida, y que todos los dem\u00e1s mendigos y Pobres que por el Vicio y la libertad, han tomado como por oficio el de pedir limosna, se apliquen y busquen destino, y oficio, con que deben, y pueden mantenerse, sin ser molestos y gravosos a la Rep\u00fablica, todo lo cual ejecuten con apercibimiento de que pasado el referido, se recoger\u00e1n, prender\u00e1n y asegurar\u00e1n a los que se hallasen, que p\u00fablica o secretamente piden limosna o para retenerlos en el Hospicio si fuesen incapaces de servir en otra parte, o para considerarlos como d\u00edscolos, Holgazanes y Vagantes, y darles el destino que por Reales Pragm\u00e1ticas est\u00e1 se\u00f1alado, y con las mujeres se tomar\u00e1n iguales correspondientes Providencias, para lo cual, y que pueda tener cumplido efecto esta prevenci\u00f3n tan \u00fatil al Publico, ninguna Persona de cualquier estado, o condici\u00f3n que sea impida en manera alguna, que los soldados, y ministros, que pasado el expresado t\u00e9rmino aprehendiesen alg\u00fan Pobre pidiendo limosna, lo aseguren y prendan, bajo pena de cuatro a\u00f1os de presidio\u201d.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 8: Escarmientos para vagos e incorregibles<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Leyes de la Nov\u00edsima Recopilaci\u00f3n, Tomo III, Libro VII, T\u00edtulo XXXIX: Del socorro y recogimiento de los pobres. LEY XXIV: D. Carlos III y D. Carlos IV por Reales \u00f3rdenes y bandos de 23 de Oct. de 1783, 86, 89, 90, 91 y 98, publicados en Madrid: Recogimiento de pobres mendigos y vagos, socorro de los vergonzantes, y expulsi\u00f3n de forasteros. <a href=\"https:\/\/www.boe.es\/biblioteca_juridica\/abrir_pdf.php?id=PUB-LH-1993-63_3\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n.<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">1. Todos los que no teniendo aplicaci\u00f3n, oficio ni servicios, se mantienen con varios pretextos, y concurren con frecuencia a caf\u00e9s, botiller\u00edas, mesas de trucos, tabernas y otras diversiones, aunque permitidas, pero solamente para el alivio de los que trabajen, recreo de los que no abusan, y no para el fomento del vicio, de los ociosos, o tambi\u00e9n paseando continuamente, ocupan las plazas y esquinas, se abstengan de semejantes frecuencias y tomen alguna honesta ocupaci\u00f3n que los releve de la sospecha y remueva el esc\u00e1ndalo que causan a los dem\u00e1s bien empleados; pena de que ser\u00e1n tratados por vagos y se les aplicar\u00e1 a los destinos correspondientes a este y dem\u00e1s excesos que resultaren de las sumarias, que se juzgase conveniente formarles en averiguaci\u00f3n de sus vidas.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2. Siendo igualmente escandaloso otro g\u00e9nero de gentes, porque mendigando con robustez suficiente para adquirir su sustento y el de sus familias con el personal trabajo, usurpan la limosna a los verdaderos pobres imposibilitados, y jugando en garitos y parajes ocultos, con detrimento suyo y de otros inocentes, se exponen por el ocio y dicho vicio a cometer delitos que les ocasionen mayores castigos; es justo al mismo tiempo proveer saludablemente al remedio de estos des\u00f3rdenes: en cuya consecuencia se declara, que incurrir\u00e1n en las penas establecidas por Derecho y buen gobierno contra los mendicantes v\u00e1lidos, acumul\u00e1ndoles los excesos de la vida anterior como incorregibles.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 9: Comercio de ropa de apestados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: An\u00f3nimo. Discurso sobre la polic\u00eda de M\u00e9xico, 1788. Reflexiones y apuntes sobre varios objetos que interesan la salud p\u00fablica y la polic\u00eda particular de esta ciudad de M\u00e9xico, si se adaptasen las providencias o remedios correspondientes. <a href=\"https:\/\/www.uaeh.edu.mx\/investigacion\/productos\/5134\/enfermedad_y_hospitales.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La ropa de los \u00e9ticos u otros males contagiosos es un punto de los que m\u00e1s sufre la salud p\u00fablica. Porque se halla tan abandonado que apenas podr\u00e1 citarse caso de haberse visto quemar, y ya dimane de desidia de los profesores de medicina, o del Protomedicato que deber\u00eda aplicar su esmero, nadie duda de la generalidad con que se usa, vende o empe\u00f1a lo que acaba de servir a los que mueren de aquellas enfermedades en sus no pocas especies o diferencias. Suele alegarse la rid\u00edcula excusa o pretexto de ser muy raros los que en este temperamento mueren de ellas, pero es bien patente que no s\u00f3lo se padecen <em>Tisis consumadas<\/em>, sino otros contagios o fiebres que lo incluyen y frecuentemente el mal de san L\u00e1zaro, sin que est\u00e9n reclusos todos los muchos que adolecen de \u00e9l, ni que se cuide de precaver el grave riesgo de propagarse cualquier infecci\u00f3n, avis\u00e1ndose por los que hubiesen asistido a los que fallecen de ellas para que sin demora y con publicidad se quemase cuanto les haya servido\u2026 El propio abuso y peligro sucede todav\u00eda m\u00e1s desordenadamente en las tiendas que nombran cacahuater\u00edas, en que vendi\u00e9ndose comestibles por menor, se reciben con empe\u00f1o cualesquiera piezas inmundas de pa\u00f1o, lienzo u otros tejidos, usadas tal vez por los contagiados, o las de que los sepultureros desnudan a los cad\u00e1veres, teni\u00e9ndolas pegadas a los mismos alimentos que percibiendo sus efluvios llevan en s\u00ed una calidad capaz de ocasionar la muerte a los que los comen.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 10: Asistencia por los enfermeros obregones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Constituciones y ordenanzas para el gobierno de los Reales Hospitales General y de la Pasion de Madrid: aprobadas por\u2026 Carlos III. En Madrid: en la imprenta de Antonio Mar\u00edn, 1760. P\u00e1g. 17. <a href=\"https:\/\/babel.hathitrust.org\/cgi\/pt?id=ucm.5323849190&amp;seq=29\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Hermanos Obregones<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Este, pues, caritativo Gremio, que es con la mayor propriedad parto genuino del Hospital de Madrid, pues en \u00e9l renaci\u00f3 su Fundador, fue Novicio, Professor, Maestro, y Adalid de su utilissima edificante Congregacion, siguiendo las leyes de su Instituto, es congruentissimo para la salud espiritual de los enfermos, porque los recibe con amor, los sirve con humildad, los instruye para la paciencia, les abre camino para el arrepentimiento de las culpas: los exorta, los ruega, los ayuda, y en todo lo possible los regala. Su principal ocupacion se refiere \u00e0 su salud corporal; por esso cuidan de su limpieza, convirtiendo las ascosidades en delicias: assisten \u00e0 las Visitas de Medicos, y Cirujanos, para hacer \u00e0 su tiempo practicos, y executivos los remedios. Presencian, y distribuyen la comida, para que se d\u00e9 medida, limpia, y sazonada; en fin, lo hacen todo, porque concurren \u00e0 todo quanto se hace con todos los enfermos. En este grado de ocupacion, que ellos reputan de honor, y dignidad, los ha colocado la Junta de Gobierno, segun el Capitulo sexto de sus Estatutos, librandoles para su manutencion, y alimentos, lo mismo que les permite su Instituto.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Su gobierno est\u00e1 cometido \u00e0 un Hermano Mayor, que es General Director de toda su Congregacion: su eleccion se hace de tres en tres a\u00f1os en este Hospital de Madrid, donde frequentemente reside, y de donde dirige sus ordenes \u00e0 todos los otros Hermanos, que cuidan de diversos Hospitales.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-11 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 11: Sobre las causas de las enfermedades<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Benito Jer\u00f3nimo Feijoo. Sobre la ignorancia de las causas de las enfermedades. Cartas eruditas y curiosas, tomo primero (1742). Texto seg\u00fan la edici\u00f3n de Madrid 1777 (en la Imprenta Real de la Gazeta, a costa de la Real Compa\u00f1\u00eda de Impresores y Libreros), tomo primero (nueva impresi\u00f3n), p\u00e1ginas 304-309. <a href=\"https:\/\/www.filosofia.org\/bjf\/bjfc140.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"c140pt04\">4. Una m\u00e1quina tan delicada, y tan compuesta como la del cuerpo humano, puede padecer en su contextura varios des\u00f3rdenes por innumerables accidentes totalmente impenetrables a toda la especulaci\u00f3n de los hombres. Sin recurrir a agentes forasteros, dentro de s\u00ed misma tiene los principios, no s\u00f3lo de infinitos ajamientos suyos, mas tambi\u00e9n de su total ruina. El m\u00e1s perito Art\u00edfice de Relojes de faltriquera, [306] si le presentan uno, a quien falt\u00f3 el movimiento, nunca podr\u00e1 atinar con la causa, hasta examinarle por adentro. Es la m\u00e1quina del cuerpo animado muchos millones de veces m\u00e1s compuesta, y tiene muchos millones de partes incomparablemente m\u00e1s delicadas, que el m\u00e1s artificioso, y menudo Reloj. Est\u00e1n en \u00e9stas en continuado movimiento, y en continuado choque rec\u00edproco los l\u00edquidos, o s\u00f3lidos. A la incesante agitaci\u00f3n intestina de tantas, y tan sutiles partes, es consiguiente, que sin el influjo de causa alguna externa, falte muchas veces el equilibrio justo, en que consiste la salud. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 de los Angeles abajo, comprehender, qu\u00e9 parte, y por qu\u00e9 flaque\u00f3?<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"c140pt05\">5. Lo que resulta de aqu\u00ed es, que as\u00ed como s\u00f3lo cuando el Reloj de faltriquera padeci\u00f3 alg\u00fan recio golpe, que le descompuso, se sabe, que el golpe caus\u00f3 el da\u00f1o; pero en ninguna manera, cuando la causa est\u00e1 dentro, hasta desentra\u00f1arla toda; ni m\u00e1s, ni menos, s\u00f3lo se sabe la causa de nuestros males, cuando alg\u00fan agente externo visible alter\u00f3 mucho la constituci\u00f3n de nuestros cuerpos, y enteramente se ignora, cuando no se descubre alg\u00fan agente externo de aquel car\u00e1cter.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"c140pt06\">6. Note Vmd. bien la limitaci\u00f3n de&nbsp;<em>agente externo visible<\/em>: porque no niego yo, que muchas de nuestras indisposiciones vengan de causas externas. \u00bfMas qu\u00e9 importa, si \u00e9stas, por la mayor parte, son tan impenetrables como las internas? No es dudable, que los infinitos minut\u00edsimos cuerpecillos, que incesantemente nadan en la atm\u00f3sfera, de innumerables modos diferentes, alteran la m\u00e1quina animada. \u00bfPero qui\u00e9n sabe&nbsp;<em>cu\u00e1les, cu\u00e1ndo, ni c\u00f3mo<\/em>? Viene una peste con la guada\u00f1a de la muerte en la mano, desolando Provincias enteras. \u00bfQui\u00e9n la indujo? \u00bfEl calor, el fr\u00edo, la humedad, la sequedad, los vientos de esta, u de aquella plaga? Nada de eso; pues en otras mil ocasiones, subsistiendo esas mismas circunstancias, no hay peste. Ign\u00f3rase la causa, por ser, dig\u00e1moslo as\u00ed, de tan tenue corporatura, que se escapa de la percepci\u00f3n de todos nuestros sentidos. Pues si unos agentes de substancia imperceptible pueden causar un efecto [307] tan grande, como es el estrago de todo un Reino: \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s f\u00e1cilmente podr\u00e1n producir la enfermedad de este, o aquel individuo? \u00bfLa infeliz actividad de los venenos viene, por ventura, del calor, u del fr\u00edo, u de combinaci\u00f3n alguna de las primeras cualidades? Ya se desterr\u00f3 esa simpleza filos\u00f3fica de la Medicina. \u00bfQui\u00e9n quita que entre los \u00e1tomos volantes por la Atm\u00f3sfera haya muchos de la naturaleza, o cualidades de este, o aquel veneno? Pero no debe proponerse \u00e9sto como una simple conjetura, cuando consta por experiencia, de que de los sitios subterr\u00e1neos se elevan muchas veces a la atm\u00f3sfera exhalaciones venenos\u00edsimas. Hay sin duda muchas de este g\u00e9nero en las entra\u00f1as de la tierra, las cuales varias veces han causado la muerte repentina de los que trabajaban en cavar minas, o pozos.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"c140pt07\">7. &#8230; H\u00e1 algunos a\u00f1os, que en esta Ciudad de Oviedo muri\u00f3 repentinamente un Boticario, que en el momento antecedente se hallaba, al parecer, en perfecta sanidad; y o\u00edr decir, que a la misma hora otras seis personas de la Ciudad, y territorio vecino padecieron deliquios repentinos, m\u00e1s, o menos graves, aunque ninguno mortal, como el del Boticario. Es de inferir, que entonces se exhal\u00f3 de la tierra alguna aura venenosa; la cual, u disgregada, s\u00f3lo entr\u00f3 por la inspiraci\u00f3n en [308] mayor, o menor cantidad en aquellas siete personas; o s\u00f3lo en ellas hall\u00f3 disposici\u00f3n para causar el da\u00f1o.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\" id=\"c140pt08\">8. As\u00ed, Se\u00f1or m\u00edo, es van\u00edsimo el empe\u00f1o de los que pretenden averiguar las causas de todos sus males. Y sobre van\u00edsimo, le juzgo nocivo para el cuerpo, y peligroso para el alma.&nbsp;<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-12 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 12: Elogio del castellano pr\u00e1ctico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Joseph Alfinet. Nuevas utilidades de la Quina. Madrid, imp. Antonio Mu\u00f1oz del Valle, 1763. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Nuevas_utilidades_de_la_quina\/gCYnR83iihwC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">9. No obstante mi buen zelo, presumo, que no no faltar\u00e0 quien me censure, de que manifiesto en Lengua Castellana uno de los mayores Ramos de la Facultad, persuadiendose, que todos podran curarse \u00e0 s\u00ec mismos, fin necessidad de recurrir \u00e0 los Medicos; pero el merito del que assi me culpare, es de esfera inferior, y assi su critica se comparar\u00e0 con su merito. La lengua es como la moneda, que para gastarla no ha de ser del acu\u00f1o, que se usaba en tiempo de los Romanos, fino del mas conocido, y que aora corre. Haviendo de vivir, como comunmente se vive, seria impropio no escrivir como comunmente se habla. A Carthesio le criticaron, por no haver escrito en latin; y yo remito \u00e0 su respuesta al que assi mismo me criticare.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">10. El escrivir en Castellano los arcanos de la Facultad, es con el fin de curar \u00e0 los que se que- xan de fastidiados de oir tanto termino latino barbaro en las consultas, conversaciones, y respuestas, que oyen de los Medicos, en vez de voces, y terminos claros, \u00e8 inteligibles. Todos convienen en que la Lengua Latina es util para que se instruyan, y formen; pero no la admiten por util, ni menos necessaria para darse \u00e0 entender con los enfermos, y concurrentes, que por lo comun solo entienden la lengua del Pa\u00eds. Hagan muy enhorabuena el juicio de la enfermedad en Lat\u00edn, Frances, \u00f2 Griego, \u00f2 como mejor se le proporcionare; pero lo preceptivo de la curativa, y lo que ocurra hablar con el enfermo, debe ser con t\u00e9rminos claros de la lengua usual, a fin de que ni estos, ni los Enfermos tengan motivo de errar. No desmerece la Lengua Castellana el honor de que la Medicina se escriva, \u00e8 imprima en ella. Esto y\u00e0 se ha ventilado por otras plumas, y ser\u00eda superfluo repetirlo. Lo que importa, es, que el enfermo tenga motivo de formar buen concepto del Medico que le assiste: en esto todos somos interessados, y s\u00e8, que el mas seguro arbitrio de hacerse los Medicos amables, con ventaja de interesses, es el hablar \u00e0 los enfermos, y assistentes en la lengua que ellos entienden, tratarles con afable caridad, y con la mas possible cuidadosa assistencia.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-13 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 13: quema de ropa y muebles contagiados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Adici\u00f3n a la Real Ordenanza dada en Madrid a 28 de febrero de 1773 estableciendo varias providencias respectivas al resguardo de la p\u00fablica salud sobre quemas de ropas y muebles de los que mueren de enfermedades contagiosas. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Nos_el_Presidente_y_Portom%C3%A9dicos_del_Tr\/R6lPS2PoVssC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">I. Luego que qualquiera de los M\u00e9dicos, que exercitan en Madrid su profesion, conociere que el H\u00e9ctico, \u00f3 Pt\u00edsico enfermo que visita, est\u00e1 ya en el segundo grado de esta clase de enfermedad , deber\u00e1 dar cuenta por escrito al Tribunal del&nbsp;Protomedicato&nbsp;(en lugar de executarlo en&nbsp;derechura&nbsp;al Alcalde de Corte, como previene el art\u00edculo I. de la Ordenanza), especificando la dolencia del paciente, el grado en que esta se halla , la calle y casa donde vive, y alguna otra circunstancia que considere reparable.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">II. Inmediatamente que el&nbsp;Protomedicato&nbsp;tenga el aviso de que trata el art\u00edculo antecedente har\u00e1 pasar uno de sus Examinadores (guardando turno entre ellos) \u00e1 que visite al enfermo; y enterado de todas las circunstancias, que en el concurren, vea si se conforma, \u00f3 no, con el dict\u00e1men del M\u00e9dico que di\u00f3 el aviso; cuya exposicion ha de hacerla el Ex\u00e2minador, dando su parecer por escrito al pie del primero que se present\u00f3.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">III. Si los dos dict\u00e1menes de M\u00e9dico ordinario y Examinador se conformasen, deber\u00e1 considerarse contagiosa la dolencia; y si estuvieren discordes, enviar\u00e1 el&nbsp;Protomedicato&nbsp;mas Ex\u00e2minadores, y quantos M\u00e9dicos juzgare conveniente, para que, conferida entre ellos la duda, resuelva el Tribunal lo que le parezca mas probable, y seguro.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">IV. Instruido por estos medios el&nbsp;Protomedicato de la enfermedad contagiosa, y la persona que la padece, pasar\u00e1 el correspondiente aviso al Alcalde de Casa y Corte , de cuyo Barrio dependa la que el doliente habita, y este Ministro mandar\u00e1 registrar las alhajas y ropa del quarto y uso del enfermo, y las har\u00e1 reconocer para evitar que se extravien.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">V. Luego que el enfermo muera deber\u00e1 el M\u00e9dico ordinario dar nuevo aviso por escrito al&nbsp;Protomedicato, y este Tribunal lo participar\u00e1 al Alcalde, para que mande quemar todas las alhajas del quarto y uso del enfermo, \u00e1 excepcion de los metales, que, purific\u00e1ndolos al fuego, pueden restituirse \u00e1 los herederos del difunto. Las paredes se har\u00e1n picar hasta que caiga toda la superficie que las cubre: se mudar\u00e1 el pavimento, y se har\u00e1n sahumerios, que extingan totalmente la infeccion que pueda haberse comunicado \u00e1 las paredes del quarto por el vaho desprendido del enfermo.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-14 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 14: la prescripci\u00f3n de medicamentos en los hospitales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Nuevo reglamento dispuesto por el Real Protomedicato para el m\u00e1s conveniente r\u00e9gimen curativo y diet\u00e9tico de los enfermos de los reales hospitales, y mandado observar por su real junta de gobierno, y por el propio tribunal, despu\u00e9s de o\u00eddos los dict\u00e1menes dados por escrito de cada uno de los Facultativos de dichos Reales Hospitales. Madrid: en la Imprenta Real, 1787. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Nuevo_reglamento_dispuesto_por_el_Real_P\/4qwn9pGxoKoC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Se declara que todo Facultativo de los Reales Hospitales puede usar libremente por s\u00ed, segun su saber y entender, de qualquier medicamento simple \u00f3 compuesto, contenido en el Cat\u00e1logo, que d\u00e1 principio \u00e1 este Reglamento, como asimismo a\u00f1adir uno \u00f3 dos de ellos \u00e1 los del Formulario M\u00e9dico \u00f3 Quir\u00fargico en los casos extraordinarios, que lo exijan las particulares circunstancias, \u00e1 fin de aumentar la eficacia de las recetas prescritas en ellos, como basa fundamental de todas: bien entendido que en estos dichos casos raros y extraordinarios deben prescribirlo y firmarlo \u00e1 la cabecera del Enfermo en receta suelta: advirtiendose que no podr\u00e1n hacer nuevas combinaciones distintas de las de los Formularios, ni recetar medicamento alguno que no este en el expresado Cat\u00e1logo, sin que antes de prescribirlo al enfermo lo consulte (segun se hace \u00f3 debe hacer para determinar todos los casos de enfermedad rara) el M\u00e9dico de la Sala con el primer M\u00e9dico del Hospital y algun otro, formando J\u00fanta, y respectivamente el Cirujano con el Cirujano mayor y algun otro, sin cuyas repectivas firmas no deber\u00e1 despacharse en la Botica; adonde se pasar\u00e1 el aviso competente con la precisa anticipacion, siempre que lo exija la naturaleza del medicamento recetado para dar lugar \u00e1 su reposici\u00f3n \u00f3 preparacion.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-15 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 15: honores y prerrogativas del Protomedicato<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Miguel Eugenio&nbsp;Mu\u00f1oz. Recopilaci\u00f3n de las leyes, pragm\u00e1ticas reales, decretos, y acuerdos del Real Proto-medicato. Valencia: Imprenta de la Viuda de Antonio Bordazar, 1751. P\u00e1g. 67-68. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Recopilacion_de_las_leyes_pragmaticas_re\/8Li5DFbReVYC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Como es el unico Tribunal de la salud de estos Reynos, comprehende quanto es concerniente \u00e0 su buen regimen, y govierno. Jamas hasta el presente Siglo, desde su ereccion, eligieron los Se\u00f1\u043eres Reyes Medicos, Cirujanos, Boticarios, Sangradores, Oculistas, Dentistas, y Destiladores, para sus Reales Personas, Familia, Exercitos, Esquadras, Sitios&nbsp;Reales, y Hospitales, que no precediesse informe del&nbsp;Protomedicato, consejo, \u00f2 dictamen de sus Jefes.&nbsp;Si en el uso de&nbsp;agua, y alimentos se avia&nbsp;de hacer novedad&nbsp;por sus Majestades, dictavalo el&nbsp;Protomedicato: Si avian de mudar de residencia, el Tribunal definia qual era la mas saludable: Si en alguna parte de la Peninsula, \u00f9 de sus Colonias se experimentava epidemia, \u00f2 peste, del se derivavan las las precauciones contra su propagacion, y las providencias para su remedio. Y ultimamente: si se presumia se&nbsp;originava el contagio&nbsp;por el uso de malos alimentos, el&nbsp;Protomedicato&nbsp;entendia en su reconocimiento; no aviendo cosa que tuviesse respeto \u00e0 la salud de nuestros Monarcas, y&nbsp;sus Vassallos, que&nbsp;no dependiesse de la autoridad del&nbsp;Protomedicato.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">En todo esto milita una superior Ley, porque es de las de primera consideracion, la que previene, que la salud del Pueblo es suprema ley, y no inferior la maxima, de que de la salud del Principe pende la tranquilidad de la Republica, aviendo una perfecta armonia entre el bien del Soberano, y los Vassallos; y siendo en lo politico tan cierto como en lo natural, que quando la cabeza padece, todos los miembros sienten su dolor, que participan por precisa dependencia.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 16: Juicio sobre el escepticismo de Mart\u00edn Mart\u00ednez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Censura de Fr. Agust\u00edn S\u00e1nchez sobre la obra \u201cFilosof\u00eda esc\u00e9ptica, extracto de la F\u00edsica antigua y moderna, recopilada en Di\u00e1logos entre un Aristot\u00e9lico, Cartesiano, Gasendista y Esc\u00e9ptico, para instrucci\u00f3n de la curiosidad espa\u00f1ola\u201d, de Mart\u00edn Mart\u00ednez. Madrid, 1750. <a href=\"https:\/\/www.filosofia.org\/aut\/mma\/phsc00.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">De orden de V.A. he visto, con el cuidado, y reflexi\u00f3n que he podido, la&nbsp;<em>Filosof\u00eda Esc\u00e9ptica, Extracto de la F\u00edsica antigua, y moderna<\/em>, escrita en Di\u00e1logos entre un Aristot\u00e9lico, Cartesiano, Gasendista, y Esc\u00e9ptico, por el Doctor Don Mart\u00edn Mart\u00ednez, M\u00e9dico de Familia del Rey nuestro Se\u00f1or, Maestro p\u00fablico de Anatom\u00eda, Socio, y Ex-Presidente de la Sociedad de Sevilla, &amp;c. Y el juicio que hago de esta Obra, es, que no he hallado en ella cosa que censurar, sino mucho que celebrar, y aplaudir; porque as\u00ed en la sustancia, como en el estilo, la juzgo tan perfecta, y tan cabal, que manifiesta bien ser parto del claro, y agudo ingenio de su Autor&#8230;<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Sobre las dificultades que excita, dice el sentir de Arist\u00f3teles, de Descartes, y de Gasendo: y aunque son sus Sistemas tan diferentes, y opuestos entre s\u00ed, los explica, y propone con tanta inteligencia, y propiedad, como si cada uno hubiera sido el \u00fanico empleo de su estudio. En sus resoluciones no sigue alguno de ellos determinadamente, inclinase a lo que juzga m\u00e1s veris\u00edmil; pero no cree lo que no asegura la experiencia, fundado en que los discursos humanos no alcanzan la verdad de las cosas f\u00edsicas, y materiales, ni sus naturalezas, y propiedades; con que si la experiencia no las testifica, y persuade, por los discursos no pueden conocerse&#8230;<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Hecho cargo de esta verdad el Doctor Mart\u00ednez, ha escrito esta Filosof\u00eda, que pretende dar a la luz p\u00fablica: La llama&nbsp;<em>esc\u00e9ptica<\/em>, porque en las cosas naturales, de que s\u00f3lo trata, y le pertenecen, duda de aquellas verdades, que, o no so&nbsp;<em>per se<\/em>&nbsp;notas, o no las ha mostrado la experiencia. Bien s\u00e9 que se han opuesto muchos a su&nbsp;<em>Escepticismo<\/em>; porque como ense\u00f1a el Ang\u00e9lico Doctor:&nbsp;<em>Sunt quidam hominum tantum de suo ingenio praesumentes, ut totam rerum naturam se putent suo intellectu posse metiri, existimantes id solum esse verum, quod eis videtur, &amp; falsum, quod eis non videtur. Ex quo tanto amore suas amplectuntur sententias, opiniones, &amp; sectas; ut de contrariis etiam nec cogitare velint, nec respicere, vel audire<\/em>&nbsp;(D. Thom. I, contra Gent &amp; refert Capistr. in Spec conscient. p. 2, n. 81). Hay algunos hombres tan presumidos, [x] y tan pagados de su ingenio, y de su estudio, que juzgan llegan a conocer las naturalezas de las cosas, y que su entendimiento puede medirlas, y alcanzarlas; y llevados de esta presunci\u00f3n, s\u00f3lo tienen por verdad lo que a ellos les parece, y por falso lo que es contrario a su sentir, con tanta tenacidad, que no s\u00f3lo no se aplican a considerar las razones en que los otros se fundan, pero ni aun quieren o\u00edrlas. Esto es propiamente lo que ejecutan muchos en este punto de&nbsp;<em>Escepticismo<\/em>, por m\u00e1s que est\u00e9 restringido a solas las cosas f\u00edsicas, y naturales; lo que no sucediera si las razones en que se funda el Esc\u00e9ptico para dudar, y no creer, las consideran sin pasi\u00f3n: \u00bfPero c\u00f3mo han de quitarle que dude, si no le demuestran las verdades de las cosas f\u00edsicas, y naturales que no cree?<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-17 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 17: Seis reglas del buen m\u00e9dico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Carta defensiva que sobre el primer Tomo del Teatro Cr\u00edtico Universal, que di\u00f3 a luz el Rmo. P. Mro. Fr. Benito Feijoo, le escribi\u00f3 su m\u00e1s ficionado amigo D. Mart\u00edn Mart\u00ednez, 1 de septiembre de 1726. En: Feijoo, Teatro cr\u00edtico universal, tomo segundo (1728). Texto seg\u00fan la edici\u00f3n de Madrid 1779 (por D. Joaqu\u00edn Ibarra, a costa de la Real Compa\u00f1\u00eda de Impresores y Libreros), tomo segundo (nueva impresi\u00f3n, en la cual van puestas las adiciones del Suplemento en sus lugares), p\u00e1ginas 322-352. <a href=\"https:\/\/www.filosofia.org\/bjf\/bjft2p7.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Concluye V. Rma. dando reglas para la elecci\u00f3n de M\u00e9dico, todas prudent\u00edsimas; pero aqu\u00ed quisiera yo que por un rato se hubiera desnudado V. Rma. de s\u00ed mismo, y de su innata discreci\u00f3n, revisti\u00e9ndose del car\u00e1cter del Pueblo; porque las reglas se\u00f1aladas m\u00e1s son propias para una comunidad de doctos, que para un vulgo de ignorantes.&nbsp;<em>La primera es que sea buen Cristiano<\/em>: dif\u00edcil es hacerle los informes; pero m\u00e1s dif\u00edcil averiguarle las hipocres\u00edas.&nbsp;<em>La segunda, que sea juicioso, y de temperamento no muy \u00edgneo<\/em>: el vulgo suele tener por juicio lo que es simpleza, y estolidez, y en todo hay riesgo; porque cuando el M\u00e9dico debe ser pegaso, no se le ha de buscar tortuga.&nbsp;<em>La tercera, que no sea jactancioso<\/em>: mejor ser\u00eda que sus aciertos los contasen los vecinos; pero es disculpable que alabe sus agujas quien teme que otro las despache primero.&nbsp;<em>La cuarta, que no sea adicto a sistema alguno filos\u00f3fico.<\/em>&nbsp;El Pueblo ni entiende de sistemas, ni de filosof\u00edas; y a ninguno tendr\u00e1 por menos adicto que al ignorante que m\u00e1s calle, porque jam\u00e1s ha saludado libros.&nbsp;<em>La quinta, que no amontone remedios.<\/em>&nbsp;Cuando el vulgo le repare, ya lo habr\u00e1 pagado muy bien, y m\u00e1s si el M\u00e9dico ha hecho escritura por cuatro a\u00f1os. Fuera de que cuando muere el enfermo, como v\u00edctima que van a inmolar con muchos cordiales, parches, vendas, b\u00e1lsamos, y ung\u00fcentos, no queda otro consuelo a los parientes que el que no ha habido cosa que no se haya hecho. En desterrar este da\u00f1oso error privadamente quisiera yo que V. Rma. emplease su incomparable elocuencia, e inexhausto caudal de noticias, desterr\u00e1ndole primero del vulgo de los hombres.&nbsp;<em>La sexta, que observe, y se informe exactamente de las se\u00f1ales de la enfermedad, que son muchas, y se toman de muy varias fuentes.<\/em>&nbsp;El que haya de ser fiscal de esto, debe primero saberlas todas; y este le tengo por muy arduo arbitrio para un pastor, o un r\u00fastico.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-18 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 18: Alabanza de la duda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Carta defensiva que sobre el primer Tomo del Teatro Cr\u00edtico Universal, que di\u00f3 a luz el Rmo. P. Mro. Fr. Benito Feijoo, le escribi\u00f3 su m\u00e1s ficionado amigo D. Mart\u00edn Mart\u00ednez, 1 de septiembre de 1726. En: Feijoo, Teatro cr\u00edtico universal, tomo segundo (1728). Texto seg\u00fan la edici\u00f3n de Madrid 1779 (por D. Joaqu\u00edn Ibarra, a costa de la Real Compa\u00f1\u00eda de Impresores y Libreros), tomo segundo (nueva impresi\u00f3n, en la cual van puestas las adiciones del Suplemento en sus lugares), p\u00e1ginas 322-352. <a href=\"https:\/\/www.filosofia.org\/bjf\/bjft2p7.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Confieso, P. M. que no hay tanta Medicina como el vulgo piensa. Ninguno m\u00e1s a favor de la duda, y el Escepticismo, que yo (como tengo esforzado en mis dos tomos de Medicina Esc\u00e9ptica); pero s\u00f3lo la llevo hasta los precisos l\u00edmites de la experiencia. Culpo el f\u00e1rrago de medicamentos; pero alabo el uso de las bien indicados. Confieso la ignorancia de las causas morb\u00edficas (pues qui\u00e9n negar\u00e1 que se ignora lo que se disputa) pero admito los car\u00e1cteres por donde experimentalmente se distinguen, y curan; y en esto consiste todo el Arte, porque para ser Artes la Pintura, y M\u00fasica, no han menester saber la naturaleza del color, y el sonido, sino el uso. Aborrezco los Dogmas, y Sistemas fundados en pensamientos de hombres; pero aplaudo las racionales experiencias, e inducciones, que pueden contribuir a establecer un sistema fundado en la naturaleza misma; y en fin s\u00e9 que aunque la Medicina abstracta tiene en lo universal conclusiones metaf\u00edsicas, y demostrables, como las dem\u00e1s que se llaman Ciencias, contra\u00edda a lo singular, va expuesta al error, porque de singulares no se da Ciencia; pero no pudiendo nuestra aprensi\u00f3n sufrir los males sin socorro, es menester en la pr\u00e1ctica, que el enfermo, y el M\u00e9dico tomen partido hacia la probabilidad; porque entre lo cierto del mal, y lo probable del bien, mejor es un remedio dudoso que ninguno.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-19 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 19: Oda a la vacuna<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Venezuela consolada, obra teatral de Andr\u00e9s Bello (1781-1865), circa 1804. <a href=\"https:\/\/marisabelcontreras.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/venezuela-consolada.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (p. 105-106).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">NEPTUNO \u2013 Escucha atenta los beneficios de tu augusto Carlos. Y t\u00fa, Tiempo, conserva en tus archivos para siempre el m\u00e1s grande y se\u00f1alado suceso que jam\u00e1s vieron los siglos desde que su carrera comenzaron. En la f\u00e9rtil provincia de Glocester, a la orilla del T\u00e1mesis brit\u00e1nico, aparecieron de repente heridos de contagiosa plaga los reba\u00f1os. A los cuerpos pas\u00f3 de los pastores el nuevo mal; y cuando los humanos el n\u00famero juzgaban de las pestes por la divina c\u00f3lera aumentado notaron con asombro que ven\u00eda en aquel salut\u00edfero contagio encubierto un feliz preservatorio que las negras viruelas respetaron. Jenner tuvo la dicha de observarle; y de su territorio en pocos a\u00f1os desterr\u00f3 felizmente las viruelas, el contagio vacuno propagando. \u00bfQu\u00e9 acogida imaginas que dar\u00eda la ternura ben\u00e9vola de Carlos al gran descubrimiento que liberta a sus queridos pueblos del estrago de las negras viruelas? Al momento escoge profesores ilustrados y un sabio director cuyas fatigas llevan hasta los puertos m\u00e1s lejanos de sus dominios el precioso fluido que de viruela libra a los humanos. S\u00ed, Venezuela; al\u00e9grate; tus playas reciben hoy el venturoso hallazgo de Jenner, que te env\u00eda, como muestra de su regia bondad, tu soberano. Hallazgo que tus hijos te asegura, que de vivientes llena los poblados que libran de temores la belleza; y, dando a la cultura nuevos brazos para que en tus confines amanezcan d\u00edas alegres, puros, sin nublados, el gozo te dar\u00e1 con la abundancia, y la felicidad con el descanso.<\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Asignatura: Historia de la MedicinaProfesor: Dr. Manuel AmezcuaMateriales de pr\u00e1cticasGu\u00eda para realizar el comentario de textos: S\u00edntesis CAIVer Trabajos de pr\u00e1cticas publicados por el alumnado Texto 1: Defensa de la Regia Sociedad de Medicina de Sevilla Referencia del documento:&nbsp;Triumpho de la Regia Sociedad Hispalense y dialogo de medicina con un apendix impugnatorio\u2026 Juan Joseph Garcia &hellip; <a href=\"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?page_id=3475\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">G6 La medicina en la Ilustraci\u00f3n: textos<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-3475","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3475"}],"version-history":[{"count":34,"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3475\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4355,"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3475\/revisions\/4355"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}