{"id":3543,"date":"2024-03-27T20:26:42","date_gmt":"2024-03-27T20:26:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fundacionindex.com\/gomeres\/?page_id=3543"},"modified":"2026-02-23T09:05:34","modified_gmt":"2026-02-23T09:05:34","slug":"la-medicina-en-la-modernidad-textos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?page_id=3543","title":{"rendered":"G1 La medicina en la modernidad: textos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Asignatura: Historia de la Medicina<\/strong><br>Profesor: Dr. Manuel Amezcua<br>Materiales de pr\u00e1cticas<br>Gu\u00eda para realizar el comentario de textos: <a href=\"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?p=108\">S\u00edntesis CAI<\/a><br>Ver  <a href=\"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?page_id=3855\">Trabajos de pr\u00e1cticas publicados por el alumnado<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 1:<\/strong> <strong>Que no se forme hospital de la peste<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>:&nbsp;Alonso de Freylas. Conocimiento, curaci\u00f3n y preservaci\u00f3n de la peste. Ja\u00e9n, Fernando D\u00edaz de Montoya, 1606. P\u00e1g. 179-180. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Conocimiento_curacio_n_y_preseruacio_n_d\/Tho02hXK0gIC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Ya que avemos referido los grandes inconvenientes que trae consigo el formar Hospital; sera bien que se refieran las comodidades, provechos, y remedios que con no formarle se hallan mas ciertos, y mas seguros.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El primero sea, averse quitado el miedo, y la vehemente imaginacion, que les causava, y for\u00e7aua \u00e0 dexarse antes morir sin remedio del alma y del&nbsp;cuerpo:&nbsp;por no dexarse llevar al Hospital.&nbsp;De&nbsp;donde resulta otro muy grande;&nbsp;que el&nbsp;enfermo est\u00e0 pacifico y contento, y mas&nbsp;confiado; con la esperan\u00e7a que tiene que \u00e0&nbsp;de sanar, con la diligencia, amor y cuydado de&nbsp;los suyos, y ansi le aprouechan mas&nbsp;los&nbsp;remedios.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El segundo, aunque primero en la dignidad es, que se confiessan vna, dos, y tres vezes, con quietud y sossiego, y hazen sus testamentos&nbsp;publicos, sin&nbsp;temor que en descubriendose ayan&nbsp;de&nbsp;ser arrebatados por los feos&nbsp;ministros:&nbsp;y quitadas las culpas y&nbsp;pecados&nbsp;por la confession, que da&nbsp;la causa de&nbsp;la peste mas flaca, pues nace&nbsp;de&nbsp;culpas, y el enfermo mas&nbsp;fuerte,&nbsp;para que&nbsp;con la confian\u00e7a y ayuda&nbsp;de&nbsp;Dios la pueda&nbsp;mejor&nbsp;vencer.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La&nbsp;tercera, que goza&nbsp;de&nbsp;mayor regalo y limpieza, y de mejor ayre, mas puro y mas&nbsp;limpio, que se puede mejor purificar, que el&nbsp;de&nbsp;toda&nbsp;una sala de apestados, que aunque n\u1ecd&nbsp;sea&nbsp;mas&nbsp;de&nbsp;mirar las paredes de su casa a donde&nbsp;nacio, se alienta, y mejora&nbsp;el enfermo. Y&nbsp;no haze&nbsp;fuer\u00e7a la razon&nbsp;de&nbsp;los que dizen; que&nbsp;de&nbsp;no formar Hospital&nbsp;se&nbsp;pegara m\u00e1s la&nbsp;peste&nbsp;\u00e0 los vezinos de la Ciudad, pues queda provado, que antes por formarlo se estiende mas el contagio por las razones dichas. Y la mas fuer\u00e7a haze es, que cuando la peste viene por influencia del&nbsp;Cielo, no se pega tanto, y assi anda salpicado&nbsp;de&nbsp;vn barrio en&nbsp;otro, y de&nbsp;vna casa a otra, y en los Conventos&nbsp;de Monjas&nbsp;encerradas y ni\u00f1os, y&nbsp;donzellas muy&nbsp;retiradas a donde&nbsp;jamas uvo sospecha, causa, ni ocasion&nbsp;de&nbsp;cotagion, sino solo influencia del&nbsp;Cielo se&nbsp;hallo estos tales sujetos mas dispuestos, para hazer su efecto. Y creo por muy cierto, que \u00e9l vezino que supiere que el suyo esta apestado, se&nbsp;guardara mas&nbsp;del, y plega \u00e0 Dios, que los suyos&nbsp;de&nbsp;su casa no lo hagan, y se ha visto por guardarse, aviendo muchas ropas&nbsp;de&nbsp;cudicia por las calles, no aver&nbsp;quien las&nbsp;alce, por el temor&nbsp;de&nbsp;la contagion. Por todo lo qual me resuelvo en que en ninguna manera esta Ciudad, ni otras semejantes, form\u00e9 Hospital para preservarse de la peste, sino cada vezino pueda libremente curarse en su casa.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-2 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 2: Dios nos libre del doctor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Poema sat\u00edrico de Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645). <a href=\"http:\/\/www.semergencantabria.org\/relatos\/quevedoylosmedicos.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Pues me hac\u00e9is casamentero,<br>\u00c1ngela de Mondrag\u00f3n,<br>escuchad de vuestro esposo<br>las grandezas y el valor.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">\u00c9l es un M\u00e9dico honrado,<br>por la gracia del Se\u00f1or,<br>que tiene muy buenas letras<br>en el cambio y el bols\u00f3n.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Quien os lo pint\u00f3 cobarde<br>no lo conoce, y minti\u00f3,<br>que ha muerto m\u00e1s hombres vivos<br>que mat\u00f3 el Cid Campeador.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">En entrando en una casa<br>tiene tal reputaci\u00f3n,<br>que luego dicen los ni\u00f1os:<br>\u00abDios perdone al que muri\u00f3\u00bb.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Y con ser todos mortales<br>los M\u00e9dicos, pienso yo<br>que son todos veniales,<br>comparados al Doctor.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Al caminante, en los pueblos<br>se le pide informaci\u00f3n,<br>temi\u00e9ndole m\u00e1s que a la peste<br>de si le conoce, o no.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">De M\u00e9dicos semejantes<br>hace el Rey nuestro Se\u00f1or<br>bombardas a sus castillos,<br>mosquetes a su escuadr\u00f3n.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Si a alguno cura, y no muere,<br>piensa que resucit\u00f3,<br>y por milagro le ofrece<br>la mortaja y el cord\u00e9n.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Si acaso estando en su casa<br>oye dar alg\u00fan clamor,<br>tomando papel y tinta<br>escribe: \u00abAnte m\u00ed pas\u00f3\u00bb.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">No se le ha muerto ninguno<br>de los que cura hasta hoy,<br>porque antes que se mueran<br>los mata sin confesi\u00f3n.<\/h5>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<h5 class=\"wp-block-heading\">De envidia de los verdugos<br>maldice al Corregidor,<br>que sobre los ahorcados<br>no le quiere dar pensi\u00f3n.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Piensan que es la muerte algunos;<br>otros, viendo su rigor,<br>le llaman el d\u00eda del juicio,<br>pues es total perdici\u00f3n.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">No come por engordar,<br>ni por el dulce sabor,<br>sino por matar la hambre,<br>que es matar su inclinaci\u00f3n.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Por matar mata las luces,<br>y si no le alumbra el sol,<br>como murci\u00e9lago vive<br>a la sombra de un rinc\u00f3n.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Su mula, aunque no est\u00e1 muerta,<br>no pens\u00e9is que se escap\u00f3,<br>que est\u00e1 matada de suerte<br>que le viene a ser peor.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">\u00c9l, que se ve tan famoso<br>y en tan buena estimaci\u00f3n,<br>atento a vuestra belleza,<br>se ha enamorado de vos.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">No pide le deis m\u00e1s dote<br>de ver que mat\u00e1is de amor,<br>que en matando de alg\u00fan modo<br>para en uno sois los dos.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Casaos con \u00e9l, y jam\u00e1s<br>viuda tendr\u00e9is pasi\u00f3n,<br>que nunca la misma muerte<br>se oy\u00f3 decir que muri\u00f3.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Si lo hac\u00e9is, a Dios le ruego<br>que os goc\u00e9is con bendici\u00f3n;<br>pero si no, que nos libre<br>de conocer al Doctor.<\/h5>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-3 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 3: Acogida de enfermos en el Hospital de Ant\u00f3n Mart\u00edn<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Constituciones para el r\u00e9gimen y gobierno del Hospital General de la Misericordia y de Ant\u00f3n Mart\u00edn, 1589. <a href=\"https:\/\/ciberindex.com\/index.php\/proT\/article\/view\/pt20192\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (p. 325).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Esta casa de Misericordia General ha de tener las obras conforme al nombre, y as\u00ed conviene haya puerta abierta para la entrada de todos los pobres, hombres, y mujeres, que a ella vinieren, los cuales han de ser recibidos con toda piedad, y a todos se reciba as\u00ed de d\u00eda, como de noche, y el portero ha de tener gran blandura, y caridad para recibirlos a todos sin que tenga libertad para despedir a ninguno, y con todo cuidado tome la raz\u00f3n de ellos, y lo escriba en el libro General de la Porter\u00eda en el d\u00eda, mes, y a\u00f1o, y los Padres, Pueblo, y naci\u00f3n que ellos dijeren, y p\u00f3ngalos en el lugar, que est\u00e1 se\u00f1alado para que los M\u00e9dicos, y Cirujanos examinen sus enfermedades, para que sean puestos en las enfermer\u00edas, que conviniere.<br>Los que se hallaren contagiosos, e incurables luego sin ninguna dilaci\u00f3n se remitan al Hospital de Ant\u00f3n Mart\u00edn, pues \u00e9sta, y aquella son toda una casa dedicada para la cura de estas enfermedades, y a los que por s\u00ed mismos no pudieren ir, por su mucha flaqueza, o enfermedad ll\u00e9venlos en las sillas, que para esta necesidad hay, y baya siempre con ellos un hermano persona de recaudo con c\u00e9dula firmada del semanero, o del hermano mayor, encomend\u00e1ndole los reciban, y amparen luego, y en ella vaya asentado si van confesados, o no porque en esto, hay alg\u00fan descuido.<br>Los enfermos que los M\u00e9dicos se\u00f1alaren, que se reciban luego los capellanes los confiesen si estuvieren dispuestos para ello, y si no lo estuvieren se dispongan, y antes de entrar en las camas lo hagan, y as\u00ed mismo comulguen siendo hora, competente, y si no fuere notable peligro en la dilaci\u00f3n, lo cual se deja a la prudencia de el capell\u00e1n, para que al portero le conste estar confesado, y escriba en ella su nombre, y se\u00f1as de su persona, y la enfermer\u00eda a donde se ha de curar, y por esta c\u00e9dula ver\u00e1n los hermanos enfermeros, los que han de acostar en las camas, que tienen a su cargo.<br>Antes que les desnuden los quiten el cabello si le tuvieren crecido, y despu\u00e9s los desnuden, y limpien, y vistan una camisa de las que el Hospital tiene para su limpieza, el tiempo que se curaren, y haranlos persignar, y encomendar a Dios encomend\u00e1ndoles la paciencia, y conformidad a su voluntad, y la obediencia a los M\u00e9dicos, y enfermeros en lo que conviniere a su salud.<br>En el invierno antes de acostarlos les han de calentar las camas, y camisas, y h\u00e1gase con ellos todo lo que su necesidad y la caridad obliga, y as\u00ed mismo se guarde, y cumpla en la casa de Ant\u00f3n Mart\u00edn, como se ha de hacer en esta pues son una misma casa.<br>Haya un libro en cada enfermer\u00eda as\u00ed de hombres, como de mujeres; el cual tenga el enfermero, o enfermera mayor de ella el cual con el d\u00eda, mes, y a\u00f1o se le reciba el nombre del enfermo, que se acuesta en la cama con el n\u00famero de ella, y si es casado, o soltero, y muy en particular los vestidos, que trae los cuales se juntar\u00e1n todos, y se atar\u00e1n, y envolver\u00e1n en la capa, que trajere, y cosida encima la cedula, que le dieron en la porter\u00eda con la firma de confesi\u00f3n la entregar\u00e1n toda al guardarropa, para d\u00e1rsela cuando se fuere, y si trajere dineros se escribir\u00e1n con lo dem\u00e1s, los cuales se entregar\u00e1n al hermano mayor, o a la persona, o arca que para esto estuviere se\u00f1alada, el cual en este libro firmar\u00e1 el recibo de ellos, para que en todo haya cuenta, y raz\u00f3n, y se le vuelva a cada uno lo que fuere suyo, al tiempo que saliere del Hospital, y la salida se asentar en el margen de este libro enfrente de la entrada, y si el enfermo supiere escribir, lo firmar\u00e1, y el recibo de todo lo que se trajo, y si muriere se pondr\u00e1 la se\u00f1al de muerto, y se asentar\u00e1 el d\u00eda que muri\u00f3, y si hizo testamento, o no, y ante qui\u00e9n para que de todo haya entera claridad, y raz\u00f3n.<br>Ac\u00fadase con tiempo a los enfermos que estuvieren fatigados, para que se les de la extremaunci\u00f3n, y hagan sus declaraciones, y testamentos, y los mejores vestidos, que dejaren benef\u00edciense de modo, que se puedan hacer almoneda de ellos, y conviene haya un libro aparte adonde se escriban estas declaraciones, y testamentos el cual sirva de registro para esto al escribano, que lo hiciere, y de donde con facilidad se pueda sacar cuando fuere necesario.<br>Para que haya en las enfermer\u00edas todo cumplimiento se har\u00e1 en ellas guardar de d\u00eda, y de noche, para que con m\u00e1s facilidad se acuda a las necesidades de los enfermos, ayud\u00e1ndoles a levantar, y cubrir, y otras semejantes, y consolarles dando sustento a los flacos, y haci\u00e9ndoles otros refrigerios necesarios, para que con el buen tratamiento, y regalo cobren m\u00e1s presto salud, y no se dar\u00e1 licencia a ninguno para que se vaya hasta que el M\u00e9dico lo mande, y esto ser\u00e1 despu\u00e9s de haber convalecido en la enfermer\u00eda, que para esto estuviere se\u00f1alada.<br>D\u00e1rasele a cada enfermo luego, que se acostare en la cama, una ropa de las que en aquella enfermer\u00eda hubiere, para que con ella con m\u00e1s honestidad, y abrigo se pueda levantar a sus necesidades, y hacerle la cama.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 4: Prohibici\u00f3n de pr\u00e1cticas supersticiosas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Constituciones sinodales del arzobispado de Granada hechas por el Ilustr\u00edsimo Reverend\u00edsimo se\u00f1or don Pedro Guerrero, 1572. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Constituciones_sinodales_del_Arzobispado\/Nlz40yGHh80C?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (edici\u00f3n posterior)<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">De Sortilegii<br>1. Aunque por la ley divina est\u00e1 prohibido y por pragm\u00e1ticas de estos reinos impuesta pena de muerte a los que usan de cualesquier manera adivinanzas, como es de ag\u00fceros, aves, esternudos, palabras que llaman proverbios, suertes, hechizos, y los que atacan en agua, cristal, espada, espejo, o en otra cosa lucia, o hacen hechizos de metal o de otra cosa cualquiera, usan de adivinanza cabeza de hombre muerto, o de bestia, o de palma de ni\u00f1o, o de doncella, o de encantamientos, o de cercos, o de ligamentos de casados, o que cortan la rosa del monte y otras cosas semejantes para dar salud, o bienes temporales, usando de equidad, estatuimos y mandamos, que cualquier persona que hiciera algo de lo susodicho, o hiciera cosas para provocar a amor u odio entre los pr\u00f3ximos o entre casados, o para maleficiar, u otro cualesquier g\u00e9nero de hechizo, incurra en penas de doscientos azotes, los cu\u00e1les le den p\u00fablicamente con una mordaza en la lengua y una corona en la cabeza, y siendo persona de m\u00e1s suerte, est\u00e9 a la verg\u00fcenza en una escalera a la puerta de una iglesia donde hubiere concurso de gente todo el tiempo que durase la misa mayor, y pague dos marcos de plata para obras p\u00edas, y a los que a tales sort\u00edlegos o hechiceros recurrieran para aprovecharse de ellos, est\u00e9n en penitencia p\u00fablica en la misa mayor de su parroquia un d\u00eda de fiesta solemne descalzos en cuerpo y sin caperuza con una soga al cuello y ce\u00f1ida por el cuerpo, y una candela encendida en las manos, y m\u00e1s paguen un marco de plata, y si fuere pobre, est\u00e9 veinte d\u00edas en la c\u00e1rcel con prisiones, y l\u00e9ase all\u00ed p\u00fablicamente su sentencia, salvo si a los jueces les pareciera moderar la pena en algunos que vinieran de su voluntad a confesar su culpa, y no por miedo que han de denunciar de ellos.<br>2. Las supersticiones de n\u00f3minas, adivinaciones, saludadores, ensalmadores, santiguaderas y oraciones de ciegos, se proh\u00edben que no se tengan ni hagan, en el t\u00edtulo de Reliquiis et veneratione Sanctorum de \u00e9stas nuestras constituciones lo all\u00ed dispuesto se guarde.<br>3. A los m\u00e9dicos mandamos so pena de excomuni\u00f3n y de veinte ducados, que no curen con cosas que no tengan virtud para la enfermedad que pretenden curar, o aguardando con ellos tiempos y horas, como con los sellos de Arnaldo y emporicas, y otras cosas vanas que hay en algunos libros de medicinas.<br>4. Las alcahuetas y intervenidoras, que para que nuestro Se\u00f1or se ofenda procurasen hechicer\u00edas, o sin procurar fueran terceras de malos tratos y deshonestos, sean castigadas en penitencia p\u00fablica que hagan en una escalera con una corona a la puerta de una iglesia por la primera vez, y por la segunda en doscientos azotes que les den p\u00fablicamente con la dicha corona y sean desterradas del lugar donde vivieran por tiempo de dos a\u00f1os o m\u00e1s, como pareciera a nuestros jueces.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 5: La p\u00edcara pelona, reina del gre\u00f1im\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: <em> <\/em>Libro de entretenimiento de la p\u00edcara Justina<em>,<\/em> de Francisco L\u00f3pez de \u00dabeda, 1605. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Libro_de_Entretenimiento_de_la_Picara_Ju\/dOZkMh63uh0C?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Mas ya querr\u00e9is decirme, pluma m\u00eda, que el pelo de vuestros puntos, est\u00e1 llamando a la puerta y al cerrojo de las amargas memorias mi pelona francesa\u2026<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">\u00bfSer\u00e9 yo la primera que anocheci\u00f3 sana en Espa\u00f1a y amaneci\u00f3 enferma en Francia? \u00bfSer\u00e9 yo la primera camuesa, colorada por defuera y podrida por dentro? \u00bfSer\u00e9 yo el primer sepulcro vivo? \u00bfSer\u00e9 yo el primer alc\u00e1zar en quien los frontispicios est\u00e1n adornados de ricos jaspes, p\u00f3rfidos y alabastros, encubriendo muchos ocultos embutidos de tosca mamposter\u00eda, y otras partes, tan secretas como necesarias? \u00bfSer\u00e9 yo la primera ciudad de limpias y hermosas plazas y calles, cuyos arrabales son una sentina de mil viscosidades? \u00bfSer\u00e9 yo la primera planta cuya&nbsp; ra\u00edz sec\u00f3 y marchit\u00f3 el roedor caracol?&nbsp; \u00bfSer\u00e9 yo la primera mujer que al pisar el lodo diga las tres verdades de un golpe, cuando, enfald\u00e1ndome por todos lados, diga: muy sucio est\u00e1 esto?. En fin, \u00bfser\u00e9 yo la primera fruta que huela bien y sepa mal?<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;&nbsp; No me corro de eso, se\u00f1ora la de los pelos; antes pretendo descubrir mis males, porque es cosa averiguada que pocos supieran vivir sanos si no supieran de lo que otros han enfermado, Que los discretos escriben el arancel de su propia salud en el cuerpo de otro enfermo. Y no hay notom\u00eda que menos cueste y m\u00e1s valga que la que hace la noticia propia y la experiencia ajena.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;&nbsp; \u00bfY piensa el d\u00f3mine pelo que de eso me corro yo? \u00a1Dolor de m\u00ed, si supieran los se\u00f1ores cofrades del grillim\u00f3n que me corr\u00eda yo de pagar culpas oscuras con penas claras! No, mi reina. Que ya se sabe que un mismo oficial es el que tunde las cejas y la verg\u00fcenza, y de camino con el tocino de las tijeras unta las mejillas para desterrar el rosicler de las corridas.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;&nbsp; Un clavo saca otro. Como este mal es todo corrimientos, con \u00e9l se quitan los corrimientos. Y ans\u00ed se ve que ning\u00fan pelado se corre, por m\u00e1s que lluevan fisgas y matracas. Otra tecla toque, se\u00f1or pelo, que \u00e9sa, por m\u00e1s que se curse, nunca me son\u00f3 mal.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;&nbsp; Antes, en buena fe, que me holgase saber si hoga\u00f1o los se\u00f1ores cofrades publican congregaci\u00f3n, porque como quien soy, juro a lo menos como quien fui \u2013que el otro juramento daba el golpe en vago-, de ir por honrar su junta, m\u00e1s cargada de parches por la cara, que si ella fuera privilegio rodado y ellos sellos pendientes.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;&nbsp; \u00a1Desmelenadas, desmelenadas de nosotras, si cuando nuestros gustos dieron al dolor la tendencia de nuestros cuerpos, desterraran para siempre de nuestras almas el consuelo, como si el alma no pudiera o no supiera dar posada a muchos gustos, que vienen en h\u00e1bito de peregrinos, mientras el cuerpo llora y afana! Sin pelo sal\u00ed del vientre de mi madre, y sin pelo tornar\u00e9 a \u00e9l.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 6: Al ingenio por la salud del cuerpo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Examen de ingenios para las ciencias, de Juan Huarte de San Juan, 1575. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Examen_de_ingenios_para_las_ciencias\/0PfmdZG_8vcC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (edici\u00f3n posterior)<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Cu\u00e1l sea la m\u00e1s verdadera sentencia ya no es tiempo de ponerlo en cuesti\u00f3n: porque ning\u00fan fil\u00f3sofo duda en esta Era, que el cerebro es el instrumento que naturaleza orden\u00f3 para que el hombre fuese sabio y prudente. S\u00f3lo conviene explicar qu\u00e9 condiciones ha de tener esta parte para que se pueda decir estar bien organizada; y que el muchacho por esta raz\u00f3n, tenga buen ingenio y habilidad. Cuatro condiciones ha de tener el cerebro para que el \u00e1nima racional pueda con \u00e9l hacer c\u00f3modamente las obras que son de entendimiento y prudencia. La primera, es buena compostura. La segunda, que sus partes est\u00e9n bien unidas. La tercera, que el calor no exceda \u00e1 la frialdad, ni la humedad a la sequedad. La cuarta, que la sustancia est\u00e9 compuesta de partes sutiles y muy delicadas&#8230;<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Ninguna cosa ofende tanto al alma racional como estar en un cuerpo cargado de huesos, pringue y de carne. Curando Hip\u00f3crates cierto g\u00e9nero de locura por exceso de calor, encomienda grandemente que el paciente no coma carne, sino yerbas y pescado, y que no beba vino sino agua, y que si tuviere mucha corpulencia, muchas carnes y pringue que lo enflaquezcamos, y dando la raz\u00f3n dice: conviene grandemente a los hombres, si quieren ser muy sabios, que no est\u00e9n cargados de carnes y pringue, sino flacos y macilentos, porque el temperamento de la carne es caliente y h\u00famedo, con el cual no puede el alma dejar de loquear \u00f3 ser muy estulta; en confirmaci\u00f3n de lo cual trae por ejemplo el puerco, diciendo, que entre todos los brutos animales es el m\u00e1s estulto, por la mucha carne que tiene, cuya \u00e1nima, dijo Crisipo, que serv\u00eda no m\u00e1s que de sal, para que no se le corrompiese el cuerpo: la cual sentencia confirma tambi\u00e9n Arist\u00f3teles diciendo, que los hombres que tienen mucha carne en la cabeza son muy estultos y los compara a los asnos, porque a la cabeza de estos animales acude m\u00e1s carne que a todos los dem\u00e1s. Ceteris paribus. Pero en lo que toca a la corpulencia, se ha de notar que hay dos g\u00e9neros de hombres gordos, unos que tienen muchas carnes y sangre, cuyo temperamento es caliente y h\u00famedo: otros que carecen de carne y sangre y tienen mucha pringue y mantecas, cuyo temperamento es fr\u00edo y seco, de los primeros se entiende la sentencia de Hip\u00f3crates, porque el mucho calor y humedad y los muchos humos y vapores que se levantan en semejantes cuerpos, perturban mucho el raciocinio lo cual no acontece en los gordos de pringue, que por ser todos faltos de sangre no osan los m\u00e9dicos sangrarlos, y donde falta la carne y la sangre ordinariamente hay mucho ingenio. Queriendo Galeno dar a entender la grande amistad y correspondencia que tiene el est\u00f3mago con el cerebro, especialmente en lo que toca al ingenio y saber, dijo: Crasus venter generat crasum intellectum. Y si entiende de los barrigudos de pringue no tiene raz\u00f3n, porque estos son agud\u00edsimos de ingenio. En esta misma filosof\u00eda se debi\u00f3 fundar Persio, cuando llam\u00f3 al est\u00f3mago ingeniique largitur venter. Ninguna cosa, dice Plat\u00f3n, perturba tanto al \u00e1nima racional, ni hay quien tanto la eche a perder sus buenos discursos y raciocinios, que los humos y vapores que se levantan del est\u00f3mago e h\u00edgado, al tiempo que cuecen los manjares: ni hay quien tanto la levante en subidas contemplaciones como el ayuno y tener el cuerpo con falta de carne y de sangre, que es lo que la Iglesia cat\u00f3lica canta&#8230;<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 7: Pesos y medidas en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Diego Blanco Salgado. Tratado de la epidemia, pestilente que padeci\u00f3 la ciudad de M\u00e1laga el a\u00f1o de 1678 y 79. M\u00e1laga, impreso por Mateo L\u00f3pez Hidalgo, 1679. P\u00e1g. 31-32. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Tratado_de_la_epidemia_pestilente_que_pa\/fy9axDm2HuwC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Para que sirva de exemplo a los que ignoran los pesos, y medidas vsuales, y puedan aprovecharse de los remedios, me parecio muy conforme a razon notar esta breve descripcion, conforme al vso comun.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La libra medicinal tiene doze on\u00e7as, la on\u00e7a ocho dragmas, y cada dragma es el peso de vn real no cercenado: tiene la dragma tres escrupulos, el escrupulo veinte granos de los vsuales. Para pesar oro, o seis granillos de los que estan dentro de la algarroba, o treinta y seis lentejas, que todo es vn mismo peso. Manojo se llama todo lo que de yerva se abarca con la mano, pugilo, lo que con las estremidades de los dedos.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Para este fin se inventaron ciertos caracteres; los que demuestran on\u00e7a, dragma, escrupulo, y sus medias cantidades, no tienen las Imprentas de Elpa\u00f1a; los demas que notan letras, hallaras desta suerte. La M. dize manipulo, \u00f2 manojo: la P. pugilo; la F. facisculo, \u00f2 hazecillo, la N. numero. Esta figura, <em>ana<\/em>, dize partes iguales; esta <em>lib<\/em> dize libra: lo que a estas figuras, \u00f2 letras se sigue son las doses, \u00f2 cantidades.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 8: La formaci\u00f3n de la comadre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Libro del arte de las comadres o madrinas y del regimiento de las pre\u00f1adas y paridas y de los ni\u00f1os, de Dami\u00e1n Carb\u00f3n, 1541. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Libro_del_arte_de_las_comadres_o_madrina\/IN6uLpBV6SYC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">De las condiciones que ha de tener la comadre para ser buena y suficiente<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Discurriendo el que necesario fuere para tal ejercicio y por ser arte mec\u00e1nica es necesario proveer algunas condiciones que hagan el art\u00edfice perfecto y seg\u00fan alcanzo deben ser tres. La primera de las cuales ha de ser que la comadre sea muy experta en su arte. La segunda que sea ingeniosa. La tercera que sea moderada (es a saber) que tenga buenas costumbres.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Tomando pues la primera, si miramos cuantas variedades se siguen en las pre\u00f1adas en todo el tiempo de su pre\u00f1ez y el tiempo de su parir claramente entenderemos no poderlas alcanzar sino por grandes experiencias (como tengo visto). Y por eso ha de ser la dicha comadre de todo esto muy experimentada&#8230; Por semejante debe tambi\u00e9n ser la comadre o partera, porque ha de tratar diversidad de casos. Los cuales platicando y conversando con otra experta comadre saldr\u00e1 muy perfecta, tal que a las sobredichas necesidades de convenibles remedios.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La segunda condici\u00f3n que ha de tener la comadre es que sea ingeniosa (es a saber) que con buen ingenio y direcci\u00f3n sepa encaminar los partos dificultosos y malos, y prever en las cosas que da\u00f1o para ello pueden traer, como es asentar a la que pare en su lugar y sitio, quitarla de una parte, ponerla en otra m\u00e1s conveniente para su condici\u00f3n y parto es necesario con su ingenio que tenga buenas fuerzas naturales para sufrir el trabajo de la que pare, tenga esfuerzo y no desmaye de lo que vea de mal parto, y si tiene necesidad de buen ingenio para conocer el parto dificultoso y para hacer previsiones para lo que fuere necesario.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La tercera condici\u00f3n que ha de tener la comadre es que sea bien moderada (es a saber) que tenga buenas costumbres, ind\u00edcanlo los naturales por su complexi\u00f3n&#8230; Pues es menester que tenga buena cara y bien formada en sus miembros porque digamos de su buena complexi\u00f3n. No sea fant\u00e1stica, no sea ri\u00f1osa, sea alegre, gozosa porque con sus palabras alegre a la que pare. Sea honrada, sea casta para dar buenos consejos y ejemplos, mire que tiene honest\u00edsima arte. Sea secreta que es la parte m\u00e1s esencial. Cuantas cosas les vienen en manos que no se han de comunicar por la verg\u00fcenza y da\u00f1o que se seguir\u00eda. Tenga las manos delgadas y mire las carnes que tiene a tratar. Sea ligera en el tacto que no haga lesi\u00f3n en las carnes delicadas. Tenga temor de Dios. Sea buena cristiana porque todas las cosas le vengan en bien. Deje cosas de sortilegios ni supersticiones y ag\u00fceros ni cosas semejantes porque lo aborrece la iglesia santa. Sea devota y tenga devoci\u00f3n en la Virgen Mar\u00eda, y tambi\u00e9n con los santos y santas del Para\u00edso porque todos sean en su adjutorio.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 9: Competencias de cirujanos romancistas y sangradores<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Orden promulgada por el Tribunal del Protomedicato sobre intrusismo<em>,<\/em> 1688. <a href=\"https:\/\/ciberindex.com\/index.php\/proT\/article\/view\/pt20192\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (p. 250).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">En la Villa de Madrid, a veinte y dos d\u00edas del mes de enero de mil seiscientos ochenta y ocho a\u00f1os. Los Se\u00f1ores Doctores D. Miguel de Alva, D. Francisco Enr\u00edquez de Villacorta, y D. Gavino Fari\u00f1a, m\u00e9dicos de c\u00e1mara del Rey nuestro Se\u00f1or y sus Protom\u00e9dicos generales, Alcaldes Mayores y examinadores en todos sus Reinos y Se\u00f1or\u00edos. Dijeron: Que sin embargo de estar dispuesto por la ley 13 t\u00edt. 7, lib. I, cap. 12. Ley 7 t\u00edt. 16, lib. 3 de la Nueva Recopilaci\u00f3n que ning\u00fan Cirujano Romancista ni Sangrador en los lugares que hubiera m\u00e9dico, pueda por s\u00ed hacer a los enfermos que asistiera, evacuaciones, sangr\u00edas, ni recetar purgas, ni otros medicamentos, se les ha dado noticia, que en esta Corte y en las Ciudades, Villas y lugares donde hay m\u00e9dicos, los dichos Cirujanos Romancistas y Sangradores, contraviniendo a lo dispuesto, y mandado por las dichas leyes, y con grave cargo de sus conciencias, recetan por s\u00ed solos evacuaciones sangr\u00edas, purgas y otros medicamentos, de que han resultado muertes, y sucesos lastimosos y de gran dolor, y esc\u00e1ndalo en lo p\u00fablico, y deseando en cumplimiento de su obligaci\u00f3n, poner en lo referido remedio, y dar la providencia conveniente a tan grave exceso mandaron se notifique a los dichos Cirujanos y Sangradores que por s\u00ed solos, sin parecer de m\u00e9dico, no ordenen ni ejecuten sangr\u00edas ni otras evacuaciones, ni receten purgas ni otras bebidas, pena que ser\u00e1n castigados conforme a derecho. Y tambi\u00e9n se notifique a los Boticarios, no despachen, ni admitan recetas, que no estuvieran firmadas de m\u00e9dicos, sin que basten sus r\u00fabricas o se\u00f1ales, por los inconvenientes, que de ejecutarse lo contrario se ha experimentado. Y que por s\u00ed mismos no puedan hacer purgas, ni otras bebidas sin recetas de m\u00e9dicos, pena de seis mil maraved\u00edes por la primera vez, aplicados en la forma ordinaria, y de doce mil por la segunda, y dos a\u00f1os de destierro, por la tercera, reservaron a su arbitrio el castigo. As\u00ed, Doctor D. Francisco Enriquez de Villacorto, Doctor D. Gavino Fari\u00f1a, ante m\u00ed Manuel L\u00f3pez.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 10: Organizaci\u00f3n de las enfermer\u00edas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Regla y Constituciones, para el Hospital de Juan de Dios, de esta ciudad de Granada, 1585. <a href=\"https:\/\/ciberindex.com\/index.php\/proT\/article\/view\/pt20192\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (p. 272).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Conviene que digamos ahora en particular de los enfermos que hemos de curar y remediar en nuestros Hospitales y de sus necesidades espirituales y corporales, para los cuales exhortamos a nuestros Hermanos que con todo amor reciban en sus Hospitales pobres enfermos de todas naciones y enfermedades sin diferencia ni excepci\u00f3n de personas, advirtiendo que donde se pudieran excusar de curar mujeres se excusen, salvo en los Hospitales que ya lo hacen o donde la necesidad lo demandase, y cuando esto se haya de hacer advertimos sea en lugares apartados con mucho recogimiento y honestidad como adelante se dir\u00e1 y pues nuestro particular instituto y profesi\u00f3n es el servir a los pobres enfermos, pongamos nuestro cuidado y diligencia en como agradecemos al Se\u00f1or en ellos.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Obligaciones de los m\u00e9dicos. En las dos visitas que los m\u00e9dicos har\u00e1n en las enfermer\u00edas cada d\u00eda se tendr\u00e1 este orden, que a la ma\u00f1ana y a la tarde, viniendo el m\u00e9dico o m\u00e9dicos a la hora se\u00f1alada y m\u00e1s conveniente se har\u00e1 se\u00f1al con la campana peque\u00f1a porque se entienda por toda la Casa y los enfermeros acudan a hallarse presentes a la vista con los m\u00e9dicos, el Hermano Mayor trabajar\u00e1 de hallarse presente y el enfermero mayor y los dem\u00e1s enfermeros y el boticario, barbero, sin faltar ninguno y habr\u00e1 libros o tablillas donde se escribir\u00e1 todo lo que el m\u00e9dico ordenara para la salud de los enfermos y en esto tendr\u00e1 particular cuidado el enfermero mayor, haciendo que todos los dem\u00e1s cumplan su oficio, advirtiendo al m\u00e9dico que consuele con su visita a los enfermos y esto har\u00e1 deteni\u00e9ndose en la visita y haciendo con suavidad las preguntas a los enfermos y as\u00ed se proseguir\u00e1 la visita hasta acabarse sin quedar ninguno por visitar, y despu\u00e9s de visitadas las enfermer\u00edas se visitar\u00e1n y recibir\u00e1n los pobres enfermos que de nuevo hubieran venido, y por el orden arriba dicho se les ordenar\u00e1 las cosas necesarias poniendo en la cama los que el m\u00e9dico recibiera, advirtiendo que no se reciba ninguno de enfermedad contagiosa porque el tal, no se recibir\u00e1 mayormente si hubiera otro Hospital donde se reciba semejantes enfermedades.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El enfermero mayor. Procurar\u00e1n los Superiores de dar este oficio de Enfermero Mayor a Hermano de buena fama y conciencia y caritativo para con los pobres enfermos, el cual tendr\u00e1 cuidado de hacer que las enfermer\u00edas y salas de los enfermos est\u00e9n limpias y bien aderezadas y que las camas se hagan por lo menos una vez al d\u00eda y har\u00e1 que se limpien los vasos y cosas que no lo estuvieran, y pondr\u00e1n sahumerios y perfumes mayormente cuando fueran a comulgar los enfermos, y asimismo que se den a sus horas las medicinas y las dem\u00e1s cosas que los m\u00e9dicos ordenaran para la cura y remedio de los pobres, y tendr\u00e1 cuenta en que se mude ropa limpia cada ocho d\u00edas en las camas y tambi\u00e9n pondr\u00e1 las guardias y ver\u00e1 como los dem\u00e1s enfermeros hacen sus oficios y avisar\u00e1 la Hermano Mayor de todas las faltas y necesidades que hubiera en las enfermer\u00edas para que se remedien, y tendr\u00e1 el Hermano enfermero mayor cosas de conservas, confituras y otros regalos para acudir a regalar y recrear los pobres enfermos con ellas a los tiempos convenientes o en necesidad y tambi\u00e9n se advierte que visite de noche las enfermer\u00edas y las partes donde durmieran pobres enfermos en nuestras Casas y acudir\u00e1 tambi\u00e9n a la puerta del Hospital a ver si hay algunos pobres enfermos que recoger.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La comida. Venida la hora de comer y cenar de los enfermos ta\u00f1ida la campanilla, se juntar\u00e1n todos los Hermanos que en casa se hallaran excepto los que estuvieran leg\u00edtimamente ocupados y puesto en orden todo lo que conviene a la comida, se bendecir\u00e1 con la bendici\u00f3n del Breviario y leyendo en el libro o tablilla donde est\u00e1 escrita la orden del m\u00e9dico por sus n\u00fameros y el enfermero mayor u otro Hermano ir\u00e1n repartiendo la comida y todos los dem\u00e1s d\u00e1ndola a los enfermos y con caridad ayudando a los que tuvieran necesidad y lo mismo se har\u00e1 con la bebida teniendo mucha cuenta con los que hubieran de comer m\u00e1s tarde o temprano de la hora ordinaria seg\u00fan los m\u00e9dicos y enfermedades lo pidieran, advirtiendo que la comida est\u00e9 caliente, limpia y sazonada de manera que a todos se satisfaga, y el enfermero mayor y el Superior ir\u00e1n a la enfermer\u00eda visitando y sabiendo si a los enfermos les falt\u00f3 algo de lo que les fue ordenado, y acabado de comer se dar\u00e1n -Gracias- y se pedir\u00e1 a los enfermos y a los dem\u00e1s digan un Pater noster por los bienhechores, procurando en todo hacer de nuestra parte lo que somos obligados para con Dios y nuestros pr\u00f3jimos.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Recepci\u00f3n de enfermos. Se procurar\u00e1 en nuestros Hospitales que el servicio que se hiciera al Se\u00f1or en sus pobres le sea agradable para lo cual, se har\u00e1 seg\u00fan este orden, que para dar salud al cuerpo se busque primero la del alma y as\u00ed en entrando el enfermo en el lecho se le advertir\u00e1 se prepare para la confesi\u00f3n la cual har\u00e1 con brevedad y comulgar\u00e1 y si lo pudiera hacer estando en pi\u00e9 dando la enfermedad lugar ser\u00e1 mejor y antes que lo acuesten en la cama con la caridad que se requiere les ser\u00e1 cortado el cabello y las u\u00f1as no siendo da\u00f1oso a la salud y tambi\u00e9n se le lavar\u00e1n las manos y los pies y a necesidad todo el cuerpo con agua caliente aderezada para este efecto y hecho esto se le vestir\u00e1 con una camisa limpia y se le pondr\u00e1 escofieta (gorro de dormir) o pa\u00f1o de cabeza y limpio de esta manera el enfermo le acostar\u00e1n en la cama la cual estar\u00e1 acomodada de s\u00e1banas y almohadas limpias y si fuere invierno se le calentar\u00e1n y de esta manera se le ir\u00e1n aplicando los remedios corporales y despu\u00e9s del enfermo acostado vendr\u00e1 el que tuviera oficio de escribir la ropa y lo escribir\u00e1 en el libro que para este efecto habr\u00e1 anotando por menudo sus vestidos y de d\u00f3nde es natural y si es casado o soltero y con las dem\u00e1s circunstancias necesarias para que se pueda dar raz\u00f3n de \u00e9l siempre que se pida y si el dicho enfermo trajera dineros se escriban con lo dem\u00e1s que trajera y se le advertir\u00e1 haga testamento si tuviera de qu\u00e9 y escrito todo como es dicho se guardar\u00e1 su ropa y dineros para d\u00e1rselo cuando se fuera que ser\u00e1 teniendo buena disposici\u00f3n como adelante se dir\u00e1 y se ponga en el margen del libro de salida y si muriera le pondr\u00e1n se\u00f1al de muerto.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Los cuidados. Y para que haya en las enfermer\u00edas todo cumplimiento, se har\u00e1 guardia de noche y de d\u00eda para m\u00e1s f\u00e1cilmente acudir a las necesidades de los enfermos, ayud\u00e1ndoles a levantar y cubrir y otras semejantes y consolarles d\u00e1ndoles sustento a los flacos y haci\u00e9ndoles otros refrigerios necesarios, para que con el buen tratamiento y regalo cobren m\u00e1s presto la salud, y no se dar\u00e1 licencia a ninguno hasta que el m\u00e9dico lo mande y esto ser\u00e1 despu\u00e9s de haberlo purgado y que haya convalecido algunos d\u00edas, y cuando en los Hospitales de nuestros Hermanos no hubiera comodidad de convalecer ser\u00e1 cambiado el enfermo a otros Hospitales donde esto se pueda hacer, y siempre que sean despedidos se les exhortar\u00e1 a bien vivir en el servicio de Dios y procurar que pudiendo ser, los enfermeros sean Hermanos.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-11 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 11: La transmisi\u00f3n del saber entre los sanadores moriscos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Tribunal de la Inquisici\u00f3n: Proceso contra el sanador morisco Rom\u00e1n Ram\u00edrez, 1599. <a href=\"https:\/\/ciberindex.com\/index.php\/proT\/article\/view\/pt20192\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (p. 302).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Dijo que Mar\u00eda de Luna (su madre) fue una mujer muy entendida en cosas de medicinas y conocimiento de hierbas, y era muy buena comadre; que ven\u00edan de cinquenta leguas por ella para curase algunas enfermedades. Y ella le ense\u00f1\u00f3 a este testigo todo lo que sabe del herbolario y de curar enfermedades, y as\u00ed le dijo a este testigo que cuando a una persona le tomasen desmayos de coraz\u00f3n aquellos vapores y humos que sub\u00edan a \u00e9l de las melancol\u00edas. Y esta operaci\u00f3n la hac\u00edan por ser de cosas tan fuertes que el olor y el humo de los dichos sahumerios penetraba todos los sentidos hasta el coraz\u00f3n que no se puede sufrir; y luego est\u00e1n buenas las personas que los reciben.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Preguntando quien ense\u00f1\u00f3 a Mar\u00eda Luna, madre de este testigo, a ser herbolaria y las cosas de medicina:<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Dijo que el doctor Juan de Luna, su abuelo, vecino de Daroca, le ense\u00f1\u00f3 las cosas de la medicina a la dicha Mar\u00eda de la Luna, su nieta, y madre de este testigo.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Preguntando si la dicha Mar\u00eda de Luna ten\u00eda libros escritos en alguna lengua, de medicina, y si este testigo los ha tenido, o si tiene escritas las recetas y medicinas que hace para las enfermedades que cura:<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Dixo que Mar\u00eda de Luna, su madre, nunca tuvo libros de medicina ni escrituras de las medicinas que hac\u00eda, ni este testigo los ha tenido ni tiene, m\u00e1s de el libro de Diosc\u00f3rides que compr\u00f3 har\u00e1 treinta a\u00f1os en Madrid, y se le quitaron har\u00e1 diez a\u00f1os; ni este testigo tiene por escrito las recetas de las curas que hace ni memorial de las hierbas, sino que este testigo lo tiene en la memoria y conoce mucho las hierbas.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">(A la pregunta de si sabe leer y escribir, o qu\u00e9 libros tiene):<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Dijo que sabe leer muy poco, y que no sabe escribir sino sumar tan solamente, y que har\u00e1 treinta a\u00f1os que sabe leer, y que no se lo ense\u00f1\u00f3 nadie, sino que \u00e9l mismo fue leyendo poco a poco, habi\u00e9ndole dado un muchacho principios del abec\u00e9; y que s\u00ed ha tenido libros como son el dicho de Diosc\u00f3rides y otros de Caballer\u00edas&#8230;<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-12 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 12: El fundador hospitalario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Historia de la vida y santas obras de Juan de Dios, y de la instituci\u00f3n de su orden, y principio de su hospital, Francisco de Castro, 1585. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Historia_de_la_vida_y_sanctas_obras_de_I\/pltpAAAAcAAJ?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Determinado Juan de Dios de procurar de veras el consuelo y remedio de los pobres, habl\u00f3 con algunas personas devotas, que en sus trabajos le hab\u00edan favorecido; y con ayuda de ellos y su calor, alquil\u00f3 una casa en la Pescader\u00eda de la ciudad, por ser cerca de la plaza de Bibarrambla, de donde y de otras partes recog\u00eda los pobres desamparados, enfermos y tullidos que hallaba, y compr\u00f3 algunas esteras de anea y algunas mantas viejas en que durmiesen, porque aun no ten\u00eda para m\u00e1s, ni otra medicina que hacerles; y as\u00ed les dec\u00eda: Hermanos, dad gracias a Dios muchas, que os ha esperado tanto tiempo a penitencia; pensad en lo que hab\u00e9is ofendido, que yo os quiero traer un m\u00e9dico espiritual que os cure las almas, que despu\u00e9s para el cuerpo no faltar\u00e1 remedio; confiad en el Se\u00f1or, que \u00e9l lo proveer\u00e1 todo (como suele a los que hacen de su parte lo que pueden). Y fue y tr\u00e1joles un sacerdote, y h\u00edzolos confesar a todos; porque vista su gran caridad, cualquier sacerdote a quien se lo ped\u00eda, iba de muy buena voluntad a hacer esta buena obra. Despu\u00e9s de esto sal\u00eda animosamente y con gran esfuerzo por todas las calles con una espuerta grande en el hombro y dos ollas en las manos colgadas de unos cordeles, iba diciendo a voces: !Qui\u00e9n hace bien para s\u00ed mismo! \u00bfHac\u00e9is bien por amor de Dios, hermanos m\u00edos en Jesucristo? Y como a los principios sal\u00eda de noche y algunas veces lloviendo, y a hora que estaban las gentes recogidas en sus casas, sal\u00edan maravillados a las puertas y ventanas, de o\u00edr la nueva manera de pedir; y como ten\u00eda voz lastimosa y la virtud que el Se\u00f1or le daba, parec\u00eda que atravesaba con ella las entra\u00f1as de todos. Y juntamente el verle tan flaco y mal tratado y la austeridad de su vida, mov\u00eda mucho; de suerte que todos sal\u00edan con sus limosnas, cada uno como pod\u00eda, y se las daba con mucho amor y voluntad; unos dineros, otros pedazos de pan y panes enteros, otros lo que les sobraba de sus mesas, de carne y otras cosas, se lo daban en las ollas que para eso tra\u00eda; y como sent\u00eda que ten\u00eda limosna bastante, volv\u00eda corriendo a sus pobres, y en llegando dec\u00eda: Dios os salve, hermanos; rogad al Se\u00f1or por quien bien os hace. Y calentaba lo que tra\u00eda y repart\u00edalo entre todos; y desde que hab\u00edan comido y rezado por los bienhechores, \u00e9l solo lavaba los platos y escudillas, y fregaba las ollas, y barr\u00eda y limpiaba la casa, y tra\u00eda agua con dos c\u00e1ntaros del pilar, con gran trabajo; porque como era reciente la memoria de entender que hab\u00eda sido loco, y lo ve\u00edan tan mal tratado, no quer\u00eda alguno llegarse a su compa\u00f1\u00eda para ayudarle; y as\u00ed llevaba el trabajo a sus solas, hasta que fueron conociendo lo que era. Y como \u00e9l serv\u00eda a los pobres con mucha caridad, acud\u00edan muchos; y como la casa era peque\u00f1a y la gente mucha, no cab\u00edan de pies de los que ven\u00edan a la fama de Juan de Dios, y el buscarlos con halagos y amor los que en otros hospitales no pod\u00edan entrar rogando. Y vista la necesidad que hab\u00eda, alquil\u00f3 otra casa mayor y m\u00e1s espaciosa, a donde pas\u00f3 todos sus pobres tullidos y enfermos, que no pod\u00edan por su pie ir, a cuestas; y as\u00ed mismo las alhajas en que dorm\u00edan ellos y los peregrinos. Aqu\u00ed puso m\u00e1s orden y concierto, y arm\u00f3 algunas camas para los m\u00e1s dolientes; y nuestro Se\u00f1or provey\u00f3 de enfermeros, que le ayudasen a servirles, mientras \u00e9l iba a buscarles la limosna y medicinas con que se curasen. As\u00ed como la caridad crec\u00eda en Juan de Dios, as\u00ed iba creciendo y multiplic\u00e1ndose el caudal y alhajas de la casa de Dios; porque hab\u00edan ca\u00eddo en la cuenta y ech\u00e1ndolo de ver ya muchas personas principales y honradas, de dentro y fuera de Granada, viendo y considerando su perseverancia y orden en sus cosas, y que siempre iba creciendo de bien en mejor. Y como vieron que no solamente albergaba peregrinos y desamparados, como al principio, mas que ten\u00eda asentadas camas y enfermos que se curaban en ellas, comenz\u00f3 a tener mucho cr\u00e9dito con todos, y a darle y fiarle cualquier cosa que hab\u00eda menester para los pobres, y a darle limosnas m\u00e1s en grueso que sol\u00edan; as\u00ed como mantas, s\u00e1banas, colchones y ropas de vestir y otras cosas.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Y as\u00ed, como le iban acudiendo todo g\u00e9nero de pobres y necesidades a que les socorriese, viuda y hu\u00e9rfanos honrados, en secreto, pleiteantes, soldados perdidos y pobres labradores, que respecto de ser aquel a\u00f1o trabajoso y est\u00e9ril, acud\u00edan muchos m\u00e1s, y a todos socorr\u00eda conforme ten\u00edan la necesidad, no enviando a nadie desconsolado. No se contentaba con emplearse en esto, sino que tambi\u00e9n comenz\u00f3 a tener cuidado de buscar los pobres vergonzantes, doncellas recogidas, religiosas y beatas pobres, y casadas que padec\u00edan necesidades secretas; y con mucho cuidado y caridad las prove\u00eda de lo necesario, pidiendo para ellas a las se\u00f1oras ricas y que pod\u00edan, y \u00e9l mismo les compraba el pan y la carne y pescado y carb\u00f3n y todo lo dem\u00e1s que es necesario para el sustento; porque no tuviesen ocasi\u00f3n de salir a buscarlo, sino que estuviesen recogidas, y sustentasen virtud y recogimiento. Y despu\u00e9s de haberles prove\u00eddo de lo necesario para el cuerpo, busc\u00e1bales (porque no estuviesen ociosas, y trabajasen para ayuda a vestirse) seda en casa de los mercaderes, que hiciesen, y a otras lana y lino que hilasen, y estopa; y luego sent\u00e1base un poco, y anim\u00e1balas al trabajo, y hac\u00edales un breve razonamiento espiritual; y persuadi\u00e9ndolas a que amasen la virtud y aborreciesen el vicio, d\u00e1ndoles para ello (aunque simples) vivas razones, que hasta hoy viven en las memorias de muchos que se las oyeron; d\u00e1ndoles esperanza, que si as\u00ed lo hiciesen, que de m\u00e1s de la gracia que alcanzar\u00edan del Se\u00f1or, no les faltar\u00eda lo necesario para el sustento, prometiendo alguna ventaja a las que m\u00e1s trabajasen, con lo cual las induc\u00eda y animaba que viviesen virtuosamente y sirviesen a nuestro Se\u00f1or&#8230;<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-13 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 13: A la salud por la ocupaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Tratado del socorro de los pobres, de Juan Luis Vives, 1781 (primera edici\u00f3n en lat\u00edn en 1526). <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Tratado_del_socorro_de_los_pobres\/7Su-XINaTJwC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Los que est\u00e1n sanos en los hospitales, y all\u00ed se mantienen como unos z\u00e1nganos de los sudores ajenos, salgan, y env\u00edense a trabajar, a no ser que les pertenezca permanecer all\u00ed por alg\u00fan derecho, como por derecho de sangre por haberles dejado esta conveniencia sus mayores por los beneficios que hicieron al hospital, o que de sus haciendas dieron ellos a la casa lo bastante; sin embargo h\u00e1gaseles trabajar en ella para que el fruto del trabajo sea com\u00fan: si hubiere alg\u00fan otro all\u00ed sano y robusto y por amor de la casa y de los antiguos compa\u00f1eros rogare que se le permita lo mismo, d\u00e9sele licencia de permanecer bajo las mismas condiciones.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">A nadie sea l\u00edcito regalarse con los bienes que se dejaron en otro tiempo para los pobres; no es ociosa esta advertencia porque hay algunos que de ministros o&nbsp; criados de los hospitales se han hecho ya se\u00f1ores, y hay tambi\u00e9n algunas mujeres que admitidas al principio solo para servir, despreciando despu\u00e9s o tratando mal a los pobres, como soberbias se\u00f1oras, viven delicadamente, y con adornos espl\u00e9ndidos y profanos: qu\u00edteseles todo esto para que no se verifique que engordan y lucen con la sustancia de los mismos d\u00e9biles y enflaquecidos pobres; cumplan el destino y ministerio para que fueron admitidas en la casa, atiendan al servicio de los enfermos, semejantes a aquellas viudas del principio de la Iglesia que tanto alaban los Ap\u00f3stoles; y en el tiempo que les quedare, hagan oraci\u00f3n, lean, hilen, tejan y oc\u00fapense en alguna obra buena y honesta, como aun a las m\u00e1s opulentas y nobles Matronas manda San Ger\u00f3nimo&#8230;<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">A los enfermos y a los viejos d\u00e9nseles tambi\u00e9n cosas f\u00e1ciles de trabajar seg\u00fan su edad y salud; ninguno hay tan inv\u00e1lido que le falten del todo las fuerzas para hacer algo, y as\u00ed se conseguir\u00e1 que ocupados y dados al trabajo se les refrenen los pensamientos&nbsp; y malas inclinaciones, que les nacen estando ociosos.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Limpios ya los hospitales de semejantes sanguijuelas que les chupan la sangre, y examinadas las rentas anuales y lo que tienen en dinero, consid\u00e9rense las fuerzas de cada una de estas casas, v\u00e9ndanse las d\u00e1divas y adornos superfluos, que son m\u00e1s agradables a los ni\u00f1os y a los avarientos que \u00fatiles a los piadosos, y hecho esto, rem\u00edtanse a cada uno de estos hospitales los que parecieren bastantes de los enfermos mendigos, de suerte que no les quede una raci\u00f3n tan corta que apenas pueda bastar para la mitad del hambre, lo que principalmente se ha de providenciar para los enfermos de cuerpo o alma, porque unos y otros se empeoran con la falta de alimento, pero no haya regalos, porque podr\u00edan f\u00e1cilmente acostumbrarse mal.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Ya que la materia nos ha puesto delante a los privados del uso de la raz\u00f3n, no habiendo en el mundo cosa m\u00e1s excelente que el hombre, ni en el hombre cosa m\u00e1s noble que el entendimiento, se ha de trabajar principalmente para que este est\u00e9 bueno, y se ha de reputar por el mayor de los beneficios si reduj\u00e9remos al estado de sanidad los entendimientos de otros, o los conserv\u00e1remos en su sanidad y firmeza; llevado pues al hospital un hombre de juicio descompuesto, se ha de averiguar antes que todo, si la locura es natural, o provino de alg\u00fan acontecimiento, si da esperanzas de sanidad, o es del todo desesperada, nos hemos de compadecer y doler de un tan grande detrimento de la cosa m\u00e1s noble de la alma humana, y se ha de tratar ante todas las cosas al que lo padece, de suerte, que no se le aumente o tome fuerzas la locura, que es lo que sucede con los furiosos haciendo burla de ellos, provoc\u00e1ndoles e irrit\u00e1ndoles, y con los fatuos asintiendo y aprobando lo que dicen o hacen neciamente, e irrit\u00e1ndoles a que desatinen m\u00e1s rid\u00edculamente, como quien fomenta y aplica excitativos a la insensatez y necedad.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 cosa se puede decir m\u00e1s inhumana que volver a uno loco para tener que re\u00edr, y hacer juguete de un mal tan grande en el hombre? Al contrario, apl\u00edquense a cada uno caritativa y seriamente los remedios necesarios; unos necesitan de confortativos y alimentos; otros de un trato suave y afable para que se amansen poco a poco como las fieras; otros de ense\u00f1anza; habr\u00e1 algunos que necesiten de castigo y prisiones, pero \u00fasese de esto de modo que no sea motivo de enfurecerse m\u00e1s; ante todas cosas, en cuanto sea posible, se ha de procurar introducir en sus \u00e1nimos aquel sosiego, con que f\u00e1cilmente vuelve el juicio y la sanidad al entendimiento.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Si todos los mendigos inv\u00e1lidos, enfermos, o achacosos, no caben en los hospitales, establ\u00e9zcase una casa, o muchas, las que basten;&nbsp; sean all\u00ed recogidos y asistidos de M\u00e9dico, Boticario, criados y criadas; de esta suerte se har\u00e1 lo que hace la naturaleza y los que fabrican las naves, es a saber, que lo que carece de limpieza se recoja en un sitio para que no da\u00f1e a lo dem\u00e1s del cuerpo; consiguientemente los que est\u00e1n tocados de alg\u00fan mal espantoso, o contagioso, encu\u00e9stense aparte, y coman con separaci\u00f3n, no sea que trascienda a los otros el fastidio, o la infecci\u00f3n, y en jam\u00e1s tengan fin las enfermedades.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Cuando alguno haya convalecido, tr\u00e1tesele como a los dem\u00e1s sanos, y env\u00edesele a trabajar, a no ser que movido de piedad quiera mas aprovechar all\u00ed con su oficio a los dem\u00e1s.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-14 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 14: El cuidado de los inocentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Constituciones del Hospital Real que en la ciudad de Granada fundaron los se\u00f1ores Reyes Cat\u00f3licos Don Fernando y Do\u00f1a Isabel, 1671.  <a href=\"https:\/\/ciberindex.com\/index.php\/proT\/article\/view\/pt20192\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (p. 392).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">3. Los dichos visitadores han de nombrar loquero, que tambi\u00e9n ha de servir de alcalde del agua del Hospital, y el cirujano, barbero, y boticario, letrado, y procuradores, y el escribano para las juntas que se hicieran, ante el cual han de pasar todos los dem\u00e1s negocios del dicho Hospital &#8230;<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">8. Los dichos visitadores, para mejor cumplir con sus obligaciones cada uno por s\u00ed, los d\u00edas que les pareciera que los ministros est\u00e1n descuidados, entrar\u00e1n en el Hospital a las horas que curan los enfermos y les dan de comer a ellos y a los locos inocentes, y al tiempo que los est\u00e1n curando, y los d\u00edas que los reciben en las enfermer\u00edas, y cuando los inocentes est\u00e1n durmiendo, y cuando se da la limosna, para que de esta manera vean lo que pasa en el dicho Hospital, y den orden de que se remedien las faltas que hubiera.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">12. No se ha de recibir loco en el Hospital sin licencia y acuerdo de los visitadores, precediendo las informaciones necesarias, as\u00ed de estar loco, como de los bienes que tuviera, y teni\u00e9ndolos, se ha de pagar de ellos todo lo que con \u00e9l se gastase, recibiendo las fianzas necesarias para cobrar dichos gastos, y de las entradas de los locos haya un libro en que se escriba todo lo que acerca de esto fuese necesario.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Enfermeras<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">101. Mandamos, que de aqu\u00ed adelante no haya en el dicho Hospital enfermera Mayor, y que cese el salario que se le daba, y que solamente haya un enfermero y una enfermera, los cuales han de ser siempre marido y mujer, para que curen y regalen a los enfermos, el marido a los hombres, y la mujer a las mujeres, sirvi\u00e9ndolas con mucho cuidado, amor, caridad y limpieza con el salario y raci\u00f3n que hasta aqu\u00ed han tenido, los cuales, y cada uno de ellos han de tener, a su cargo toda la ropa de la enfermer\u00eda, de camas, y aderezos, y se les ha de hacer entrega de ella por inventario, y han de ser fianzas a contento del administrador, que dar\u00e1n buena cuenta con pago de dicha ropa cada y cuando se le pida, y pagar\u00e1n el valor de la que faltara, y han de tener cuidado de hacer lavar dicha ropa en los tiempos que convengan, y de tenerla limpia, y aderezada, y bien enjuta para echarla en las camas de los enfermos para su salud y regalo.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">102. Se han de hallar con el m\u00e9dico y barbero en las visitas, para que vean el remedio que aplican a cada enfermo, y ejecuten lo que se ordenara puntualmente.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">103. Asimismo se han de hallar en las comidas y cenas para ayudar a los enfermos a que coman, y no se han de apartar de sus enfermer\u00edas de d\u00eda, ni de noche.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">108. Para los enfermos ha de haber suficiente recaudo de jergones, colchones, y mantas, s\u00e1banas, almohadas, camisas, ropones para cuando se levantasen, y mucho cuidado que todo ande limpio, y bien tratado.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">109. Ha de haber en el Hospital diez y seis camas para los hombres, y ocho para las mujeres, hasta tanto que otra cosa mandemos.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">110. Y porque de ordinario tienen dieta, conviene que haya alguna cantidad de bizcocho para que jam\u00e1s falte, y ha de haber asimismo mucho cuidado con el pan que comen, porque con la dieta es muy poco lo que han menester, y hasta aqu\u00ed ha habido en esto mucho desborden y exceso, contando dos libras de pan a cada enfermo cada d\u00eda.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">114. En las curas de los enfermos se procure huir del riguroso fr\u00edo, y el demasiado calor por el da\u00f1o notable que les hace, as\u00ed el calor excesivo, como el fr\u00edo, y conviene que se curen en dos temporadas del a\u00f1o, cuatro meses en verano, y cuatro meses en oto\u00f1o.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">115. Sirvan de continuo en cada cama cuatro s\u00e1banas y dos camisas, de esta manera, que suden con las dos s\u00e1banas, y una camisa, y en acabando de sudar, se saquen aquellas dos s\u00e1banas, y camisas, y se pongan a secar, y echen las otras, y a la tarde suden en ellas, y para cada cama haya un jerg\u00f3n y dos colchones, el uno sirva, y se mude, el otro cuando pareciera al administrador, o enfermero, y tengan cuidado de hacer lavar la ropa en los tiempos que convenga, procurando que est\u00e9 siempre limpia, y bien enjuta, pues hay corredores bien acomodados para este efecto.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Loquero<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">121. El loquero ha de tener juntamente con el dicho oficio cargo del agua del Hospital, con el salario y raci\u00f3n que hasta aqu\u00ed se han dado, y ha de vivir dentro del cuarto de los inocentes, y ha de ser persona que pueda llevar el trabajo que es menester pasar de d\u00eda y de noche con los pobres inocentes que hay, y hubiera en el Hospital, a los cuales, as\u00ed hombres, como mujeres ha de tratar con mucho amor y caridad.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">122. Con los locos inocentes que no se saben quejar, ha de tener particular cuidado, procurando su vestido, comida, cama y calzado, y que sean curados aquellos de quien hay esperanza que sanen, de manera que anden bien vestidos y calzados, y les den la comida entera y a sus tiempos.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">123. Todos los d\u00edas se ha de dar de almorzar a los locos inocentes de la fruta que hubiera, y tengan buenas camas y haya cuidado de echarlos en ellas y visitarlos despu\u00e9s de acostados, para ver c\u00f3mo est\u00e1n en la cama y si est\u00e1n cubiertos, procurando siempre que est\u00e9n encerrados cada uno en su aposento, de manera que no puedan entrar, salir, ni juntarse unos con otros.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">124. Asimismo es necesario tenga grand\u00edsimo cuidado de que las mujeres est\u00e9n de noche en sus aposentos, visit\u00e1ndolas y procurando est\u00e9n acostadas en sus camas y cerradas cada una en su aposento, de manera que ni ellas puedan bajar a los aposentos de los locos, ni los locos puedan subir a los de las locas, y que haya siempre cuidado de que ninguna persona sospechosa entre de d\u00eda, ni de noche donde ellos est\u00e1n.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">125. No ha de permitir en ninguna manera que entre gente forastera a desbaratarlos, ni desconcertarlos.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">126. El vestido de los locos se les d\u00e9 por el mes de octubre, cuando comienza el fr\u00edo, o antes de todos los Santos, y porque a muchos de ellos los martiriza la suciedad y poca limpieza, se ha de guardar con mucho cuidado el vestido viejo y limpiarlo, coserlo y remendarlo para que se lo tornen a vestir cuando sea necesario limpiar, coser o remendar el nuevo, y en esto haya gran cuidado y vigilancia, como cosa tan importante al servicio de Nuestro Se\u00f1or y al regalo y salud de los inocentes.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">127. Se ha de procurar que los locos que pudieran y supieran alg\u00fan oficio est\u00e9n entretenidos, y que el provecho de su trabajo sea para el Hospital.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">128. Ha de tener a su cargo el loquero la ropa de vestir, y camas de inocentes, y se le ha de hacer cargo de ello por inventario y para su seguridad, y que dar\u00e1 entera cuenta de lo que se entregara, ha de dar fianzas a contento del administrador cuando fuera prove\u00eddo, y se recibiera en el dicho Hospital.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">129. Conviene asimismo para la limpieza de los locos que est\u00e9 a su cargo, no solamente el coser y remendar el vestido de los locos, sino el lavar la ropa de lienzo, camisas, s\u00e1banas y colchones, d\u00e1ndole alguna cosa cada mes para le\u00f1a, ceniza e hilo al parecer del administrador.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-15 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 15: La asistencia al exp\u00f3sito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Normas del Obispado de Ja\u00e9n para el Gobierno y Administraci\u00f3n de la Casa Cuna de And\u00fajar, 1698.  <a href=\"https:\/\/ciberindex.com\/index.php\/proT\/article\/view\/pt20192\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a> (p. 379).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Que luego que reciba este auto de mandatos el vicario de dicha ciudad de And\u00fajar reconozca los ni\u00f1os exp\u00f3sitos que hoy tiene esta obra p\u00eda a su cargo y desde aqu\u00ed adelante el mayordomo administrador siempre que echen algunos ni\u00f1os en la cuna de cuenta al dicho vicario y en su libro de cuenta y raz\u00f3n los siente el administrador con d\u00eda mes y a\u00f1o el nombre que se pusiere al ni\u00f1o o ni\u00f1a cuando se bauticen y el vicario se\u00f1ale y rubrique la partida y cuando muera cualquiera de ellos se anote al margen con d\u00eda, mes y a\u00f1o, y los se\u00f1ale el vicario para que haya la buena cuenta y raz\u00f3n que requiere y para los dem\u00e1s efectos que haya lugar y convenga en lo futuro.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Que el vicario de la dicha ciudad de And\u00fajar y el administrador de esta obra p\u00eda pongan especial cuidado en que los dichos ni\u00f1os exp\u00f3sitos est\u00e9n bien asistidos as\u00ed de amas que los cr\u00edan, como de botica y curaci\u00f3n, sin dar motivo con descuido y omisi\u00f3n a que por falta de asistencia se desgracien y mueran, sobre que se les encarga y a cada uno de ellos la conciencia. Y el mayordomo administrador de esta obra p\u00eda paguen con puntualidad a las amas que cr\u00edan estos ni\u00f1os por mesadas su salario y cuando vaya el ama, cumplido el mes a cobrarle lleve el ni\u00f1o que as\u00ed criare de la cuna para que le vea el mayordomo y reconozca el aseo y limpieza que tiene y no estando el ni\u00f1o bien alimentado por falta de cuidado, poca leche o que esta sea de mala calidad, se le quite a la dicha ama d\u00e1ndole otra que sea a prop\u00f3sito, lo cual ejecute as\u00ed pena de que ser\u00e1 castigado el mayordomo y por ahora se le impone dos ducados de multa por cada vez que se justifique falta a esta obligaci\u00f3n aplicados para dicha obra p\u00eda, que se le cargar\u00e1n en su dicha cuenta.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Que habiendo visto y reconocido los dos libros de cuenta y raz\u00f3n de la entrada de los ni\u00f1os de la cuna y los que de ellos han muerto, se previene se les debe dar m\u00e1s claridad en esta manera: poner la partida y cap\u00edtulo de entrada de cada uno en la forma que hasta aqu\u00ed se ha hecho, y consiguientemente anotar el ama que le lleva a criar, y en qu\u00e9 d\u00eda, la cantidad que se da por cada mes por raz\u00f3n de criarle, y las dem\u00e1s cosas, como es miel, aceite, y que se acostumbra a dar y continuar por sus d\u00edas lo que se le da al ama. Y si se mudare esta por cualquier motivo que pueda haber anotar al margen la nueva ama a quien se encarg\u00f3, el d\u00eda, mes y a\u00f1o en que se le entrega. Y cuando llegue el caso el d\u00eda en que se desmama y quita el pecho al ni\u00f1o y si algunas personas piden estos ni\u00f1os para criarles continuando en el cap\u00edtulo se anotar\u00e1 la persona que lo pidi\u00f3 y el d\u00eda en que se le entregare y la edad que tiene el ni\u00f1o o ni\u00f1a al tiempo del entrego, y si muere a cargo de esta obra p\u00eda se anotar\u00e1 el d\u00eda en que muri\u00f3. Y cuando pidieren alg\u00fan ni\u00f1o o ni\u00f1a de estos de la cuna para criarle se informe dicho administrador y si conviniere lo consulte con el vicario y patronos&nbsp; que persona es la que le pide y si tiene caudal para criarle, y conform\u00e1ndose haga escritura, oblig\u00e1ndose quien lo llevare ya sea prohij\u00e1ndole o si es tiempo limitado con toda expresi\u00f3n, las cuales dichas escrituras recoja en si el dicho administrador antes de entregar el ni\u00f1o o ni\u00f1a para dar cuenta en la visita o antes si se le pidiere por los vicarios que en esto puede haber con apercibimiento de todos los da\u00f1os que puedan resultar.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-16 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 16: La confortaci\u00f3n del moribundo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Tratado de lo que se ha de hacer con los que est\u00e1n en el art\u00edculo de la muerte, por Andr\u00e9s Fern\u00e1ndez, 1625. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Instruccion_de_enfermeros_y_modo_de_apli\/Ahzcz9XYc4MC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ver ubicaci\u00f3n<\/a> (edici\u00f3n posterior, al fol. 153).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Y adviertan nuestros Hermanos, y principalmente los que de nuevo entran en nuestro H\u00e1bito, que con los que entran en el art\u00edculo de la muerte, se ha de tener gran cuenta, porque estos tales con el frenes\u00ed de la muerte muchas vezes se levantan, y piden fu vestido, \u00f2 que le hagan la cama en otra parte en el suelo. Advi\u00e9rtase, que ellos tienen mas necesidad de amor y blandura de cora\u00e7\u00f3n, que otros. Y conviene que el tal Enfermero se arrime al tal agonizante habl\u00e1ndole con palabras blandas dici\u00e9ndole, que lo que pide fe har\u00e1 todo. Y no le aten por ning\u00fan caso, porque no cayga en alguna impaciencia. Y el Hermano que quisiere aprender bien esta doctrina, lea nuestras Constituciones , porque all\u00ed la hallar\u00e1 mas clara, y solo fe haze para los que traxeren este librillo entre manos. Vna de las obras de misericordia en que debemos tener puestos los ojos, en ayudar \u00e0 bien morir \u00e0 los Enfermos, y traer siempre puestos los ojos en los fatigados para consolarlos, y ayudarlos. Y porque en hazer esto se gana gran premio, y este es perdurable (y sin \u00e9l seremos como el arbol que no lleva fruto , que manda Dios que fea cortado, y echado en el fuego) el que quisiere ganar este gran premio, y gozar del suave fruto del galard\u00f3n, corrija primero fu conciencia , trayendo fu vida bien concertada confessando muchas vezes, y apart\u00e1ndose de todas las ocasiones que le pueden robar este precioso tesoro: porque si se aprovecha y as\u00ed alcanzar\u00e1n fuer\u00e7as de nuestro Se\u00f1or para aprovechar \u00e0 los otros. Y para esto, debe tambi\u00e9n antes que comience \u00e0 ayudar \u00e0 bien morir, hazer la se\u00f1al de la Cruz, y decir en secreto el Pater noster, y Ave Mar\u00eda y Credo: se recoger\u00e0 brevemente, como queda dicho, y dir\u00e0 la Confesi\u00f3n general, con vn muy grande dolor de aver ofendido \u00e0 Dios, pidiendole misericordia, y gracia para hazer tan grande obra; y que solo sea para que su divina Majestad sea servido, adorado y glorificado de sus criaturas, y sus obras, y loores se aumenten por todos los siglos, Amen.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">SE\u00d1ALES UNIVERSALES de muerte.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Primera: Quando el Enfermo palpa la ropa,<br>Segunda: Las lagrimas involuntarias.<br>Tercera Siendo fatigado, \u00e8 inapetente, y pedir de comer<br>Quarta: En enfermedades graves el pedir que los muden de vna parte \u00e0 otra.<br>Quinta: La fatiga continua de la respiraci\u00f3n, debilidad fuma de pulso, o celeridad con intercadencias,<br>Sexta: La continuada vigilia , y fi quieren dormir algun rato, no poder cerrar los ojos , en quedandose con la vista fixa, y los ojos empa\u00f1ados; todas estas fon se\u00f1ales generalmente de muerte, que aunque duren mas menos dias, \u00f9 horas, pocas vezes suelen escapar con vida; pero nunca se puede echar juicio temerario en el medir las horas de la vida de los Enfermos, porque esto solo queda \u00e0 la voluntad del Artifice Soberano, s\u00ec solo se ponen aqui estas se\u00f1ales, por lo que la practica, y experiencia nos ha ense\u00f1ado, para que haziendo el oficio de los Angeles, se les consuele, disponiendolos para vna buena muerte, cofa que tanto importa para la salvaci\u00f3n, y evitar la guerra que haze el enemigo comun en estos lances; y no falte el agua bendita para asperjarlos de quando en quando, invocando el nombre de Jesvs, que es la suavissima Triaca, que nos defiende de las assechan\u00e7as de nueftro comun adverfario.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-17 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 17: Enfermos acogidos a los hospitales unificados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Referencia del documento<\/em><\/em>: Ordenanzas y constituciones para el buen gobierno y administraci\u00f3n del Hospital general de la Misericordia desta villa de Madrid, y de los dem\u00e1s hospitales, por autorizaci\u00f3n apost\u00f3lica y real, a el reducidos. Madrid, por Juan de la Cuesta, 1611. P\u00e1ginas 1-2. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Ordenanzas_y_constituciones_para_el_buen\/G7sxXsLlwE0C?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">A Honra,&nbsp;y&nbsp;gloria&nbsp;de&nbsp;Dios nuestro Se\u00f1or, y de&nbsp;su bendita Madre.&nbsp;Estos&nbsp;son los&nbsp;Institutos que se han&nbsp;establecido,&nbsp;y&nbsp;ordenado en&nbsp;las juntas de las&nbsp;personas,&nbsp;que se ocupan en el servicio de&nbsp;los&nbsp;pobres del&nbsp;Hospital General de la Misericordia desta villa de Madrid, para la buena administracion de las limosnas que en ella se hazen, siendo Protector el&nbsp;se\u00f1or Don&nbsp;Iuan de&nbsp;Acu\u00f1a&nbsp;del Consejo del&nbsp;Rey nuestro&nbsp;se\u00f1or, y&nbsp;assistiendo por&nbsp;el se\u00f1or Cardenal de Toledo,&nbsp;como Ordinario, el Doctor&nbsp;Neroni Vicario General, y en&nbsp;nombre&nbsp;de la villa, Patrona del dicho Hospital, y como Corregidor della Luys Gaytan de Ayala del&nbsp;Consejo de la Hazienda de&nbsp;su Magestad.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Teniendo consideracion&nbsp;a que en&nbsp;este hospital general&nbsp;se recogen muchas suertes&nbsp;de&nbsp;pobres, que&nbsp;la vna es enfermos, heridos, convalecientes, contagiosos, e incurables, y la otra de mendigos viejos, mancebos, cojos, y otros pobres impedidos que no pueden servir, ni trabajar, y que otros son sacerdotes, viandantes, peregrinos, y cautivos, soldados, y pretendientes, y otras personas envergon\u00e7antes, que todos despues de la reducion de los hospitales, que por autoridad Apostolica, y Real se ha hecho a esta casa, se reciben en ella: y los primeros por ser mas vrgente su necessidad deven ser preferidos, y con mayor cuydado remediados, assi en su curacion, regalo, y servicio, y que la piedad que con estos se ha de hazer, no ha de ser causa, ni impedimento para desamparar a los otros pobres mendigos, que verdaderamente lo son, conforme a las leyes, y pragmaticas de estos Reynos, pues para ellos particularmente se fundo esta casa, con intento que en ella se les procurasse el remedio espiritual, y temporal&#8230;<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Esta Casa de Misericordia general ha de tener las obras conforme al nombre, y assi conviene aya puerta abierta para la entrada de todos los pobres hombres, y mugeres, que a ella vinieren: los quales han de ser recebidos con toda piedad, y a todas horas, assi de dia, como de noche, y el portero ha de tener gran blandura, y caridad para recebirlos a todos, sin que tenga libertad para despedir a ninguno, y con todo cuydado tome la razon dellos, y los escriva en el libro general de la porteria, con el dia, mes, y a\u00f1o, y los padres, pueblo, y nacion, que ellos dixeren, y pongalos en el lugar que esta se\u00f1alado, para que los medicos y cirujanos examinen sus enfermedades, para que sean puestos en las enfermerias que conviniere.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Los que se hallaren contagiosos, e incurables, luego fin ninguna dilacion se remitan al hospital de Anton Martin, pues esta, y aquella, son toda vna casa dedicada para la cura de estas enfermedades, y a los que por si mismo no pudieren yr por su mucha flaqueza, o enfermedad, llevenlos en las sillas que para esta necessidad ay, y vaya siempre con ellos vn hermano, o persona de recaudo, con cedula firmada del semanero, \u00f2 del hermano mayor, encomendando lo reciban, y amparen luego, y en ella vaya assentando si van confessados, o no, porque en esto no aya algun descuydo.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-18 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 18: Defensa de la renovaci\u00f3n del saber anat\u00f3mico por Vesalio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Claudii Galeni Pergameni, liber de ossibus ad Tyrones&#8230;, de Luis Collado de Valencia, 1555. <a href=\"https:\/\/www.uv.es\/fresquet\/Expo_medicina\/Renacimiento\/texto_collado.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">No dudo, ben\u00e9volo lector, que habr\u00e1 algunos a quienes desagrade nuestro trabajo porque al responder a Silvio, en favor de Vesalio, le dirija, de vez en cuando, palabras injuriosas.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Clamar\u00e1n que este var\u00f3n, ilustre por su doctrina y grave por su edad, es indigno de que en nuestras explicaciones sea injuriado lo m\u00e1s m\u00ednimo. Sin embargo, esos hombres -lo s\u00e9 de seguro- admitir\u00e1n de buena gana mi excusa con tal que quiera escucharla con ecuanimidad.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">De todos es sabido que Andr\u00e9s Vesalio caus\u00f3 admiraci\u00f3n con la edici\u00f3n de los libros sobre la f\u00e1brica del cuerpo humano. \u00bfQui\u00e9n no se admirar\u00eda de que un joven de veintiocho a\u00f1os, en la tremenda oscuridad de las cosas anat\u00f3micas, tuviera una tan rara habilidad en la disecci\u00f3n de los cuerpos y un conocimiento tan profundo de la anatom\u00eda? Con lo cual sucedi\u00f3 que los m\u00e1s aplicados se vieron incitados al aprendizaje y ejercicio de Ia misma. \u00c9l fue mi \u00fanico maestro en el conocimiento de ella (lo confieso abiertamente), y cuanto pueda valer mi habilidad en la disecci\u00f3n, a \u00e9l, y no a otro, se lo debo.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Por lo que, al tener en cuenta su laboriosa entrega durante los a\u00f1os juveniles, al servicio de la disecci\u00f3n, su eximia diligencia en indagar y desvelar la verdad, y leer las obras anat\u00f3micas de Jacobo Silvio en las que llama a Andr\u00e9s Vesalio arrogante, desvergonzado, ignorante, imp\u00edo, insolente, obstruidor de la verdad y de la naturaleza, el m\u00e1s maldiciente, calumniador y finalmente malvado, no puede evitar el que, al defender ardientemente a mi maestro Vesalio, me mostrara en ocasiones demasiado duro con Jacobo Silvio. Pues si un anciano, porque un joven -que se esfuerza por trabajar en utilidad de todos- disienta en algo de Hip\u00f3crates y de Galeno, en vez de avisarle como a disc\u00edpulo le ataca con impaciencia, \u00bfpor qu\u00e9 hay que extra\u00f1arse si yo, conmovido por la indignidad de tal acci\u00f3n imito la libertad de hablar del anciano por no decir su licencia? por lo cual, si hay alguien que lleve esto a mal, sepa que respond\u00ed y no que me adelant\u00e9 a hablar. Pues soy tan admirador de Jacobo Silvio como el que m\u00e1s; en alg\u00fan tiempo fui yo el \u00fanico que cog\u00ed sus libros para explicarlos p\u00fablicamente en la escuela de Valencia.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Adi\u00f3s, lector, y si amas la verdad procura no anteponer a ella la piedad.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-19 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 19: Indagaci\u00f3n anat\u00f3mica y diagn\u00f3stico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Cl. Galeni Pergameni de Locis Patie\u00f1tibus Libri Sex cum Scholiis, de Francisco Valles, 1559. <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/claudii-gal-pergameni-de-locis-patientibus-libri-sex\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La presente obra de Galeno, <em>De locis patientibus<\/em>, ben\u00e9volo lector, es la m\u00e1s \u00fatil de todas las escritas por \u00e9l, puedes creerme. En efecto, contiene aquellas ense\u00f1anzas que en nuestro arte son las m\u00e1s dificultosas, a saber: el diagn\u00f3stico de los males internos y todo lo que se oculta en lo m\u00e1s rec\u00f3ndito del cuerpo. Esta parte de nuestro arte no es l\u00f3gica ni se refiere s\u00f3lo a la especulaci\u00f3n, sino realmente m\u00e9dica y abocada sobre todo a la pr\u00e1ctica. Y as\u00ed, por ser m\u00e1s \u00fatil es tambi\u00e9n muy dif\u00edcil. Porque exige destreza anat\u00f3mica, el conocimiento de cada una de las partes, de las diferencias y causas de cada enfermedad y s\u00edntoma. Aparte de todo esto, el mismo discernimiento de los males de las partes internas es ya, de por s\u00ed, muy dificultoso.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Por tanto, al empezar a explicar esta obra en cursos anteriores me comport\u00e9 de modo que no osaba abordar los trabajos de ninguna partecilla sin que yo mismo observara su total formaci\u00f3n y la expusiera a los ojos de mis disc\u00edpulos, con la habilidad y ayuda de Jimeno, muy amigo m\u00edo, que hab\u00eda venido de Valencia a Alcal\u00e1 de Henares para explicar el arte de disecar, en el que estaba muy impuesto, y que no mucho despu\u00e9s muri\u00f3 trabajando aqu\u00ed. Pon\u00eda todo su empe\u00f1o en que pudiera ejercitarme mucho y ense\u00f1ara a mis disc\u00edpulos. Ya a\u00f1ad\u00eda el resto, y al repetir las lecciones iba anotando lo que parec\u00eda m\u00e1s interesante o, al menos, necesario al caso, de donde saqu\u00e9 estas conclusiones, bastante elaboradas, y, consultando los c\u00f3dices griegos, correg\u00ed muchos pasajes en el c\u00f3dice latino, seg\u00fan la versi\u00f3n de Copi, que por fortuna estaba en mi poder, de modo que se puede saber con certeza que aquel a quien doy en lat\u00edn es Galeno.<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"has-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-20 wp-block-paragraph\"><strong>Texto 20: Advertencias en la preservaci\u00f3n de la peste<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Referencia del documento<\/em>: Diego Blanco Salgado. Tratado de la epidemia, pestilente que padeci\u00f3 la ciudad de M\u00e1laga el a\u00f1o de 1678 y 79. M\u00e1laga, impreso por Mateo L\u00f3pez Hidalgo, 1679. P\u00e1g. 46-47. <a href=\"https:\/\/www.google.es\/books\/edition\/Tratado_de_la_epidemia_pestilente_que_pa\/fy9axDm2HuwC?hl=es&amp;gbpv=0\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver ubicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">A estos remedios, \u00f2 antidotos, me pareci\u00f3 muy conveniente a\u00f1adir (concluyendo este breve discurso) vno muy presentanco, y de singular eficacia para alcan\u00e7ar el favor, y Antidoto Divino, que es el temor de Dios, principio de la verdadera fabiduria cuya consideracion es tan importante, que relegar\u00e0 a muchos la vanagloria, y presuncion de que son doctos, solo por averse hallado en en la curacion de diversas pestes, faltandoles lo principal, que es la basa, o fundamentos en que debe fundarse su sabiduria. Quantos carneros, \u00f2 libitinas est\u00e0n llenos, por ignorancia de los Medicos, y principalmente de los Impiricos, y Cirujanos, a quienes toca, como Ministros, executar solo lo que el Medico ordenare, y no meterse en lo que no alcan\u00e7an, ni entienden? Pues no es todo vno, dar vn cauterio de fuego, sajar un carbunco, que conocer la ocasion, y tiempo debido a su operacion, cuyo conocimiento esta tan lejos de su inteligencia, que si algun caso sucede prospero, la bondad se tiene de parte de la contingencia; y que mucho, si en la operacion manual (que es su exercicio) son raros los aciertos, sean emprendiendo lo que no professan, infinitos los desaciertos? Que peste puede aver mayor, que la insipiencia, \u00f2 ignorancia del que executa lo que ignora? Lo qual manifiesta bien vn politico diziendo: De la manera que vn loco furioso con un alfange en la mano destruye, y assola quanto encuentra, assi el insipiente, \u00f2 ignorante, sease Medico, \u00f2 Cirujano. La Divina Providencia tenga por bien, alumbrando nuestro entendimiento, desterrar todo genero de presuncion, y vanidad, y que con el continuo estudio, y exercicio, merezcamos ser de aquellos de quienes dize el Ecclesiast. en el cap. 38. hablando de los Medicos doctos por estas palabras: Et da locum Medico, etenim illum Dominus creavit, &amp; nom discedat \u00e0te, quia opera eius sunt necessaria.<\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Asignatura: Historia de la MedicinaProfesor: Dr. Manuel AmezcuaMateriales de pr\u00e1cticasGu\u00eda para realizar el comentario de textos: S\u00edntesis CAIVer Trabajos de pr\u00e1cticas publicados por el alumnado Texto 1: Que no se forme hospital de la peste Referencia del documento:&nbsp;Alonso de Freylas. Conocimiento, curaci\u00f3n y preservaci\u00f3n de la peste. Ja\u00e9n, Fernando D\u00edaz de Montoya, 1606. P\u00e1g. 179-180. &hellip; <a href=\"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?page_id=3543\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">G1 La medicina en la modernidad: textos<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-3543","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3543"}],"version-history":[{"count":34,"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3543\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4337,"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/3543\/revisions\/4337"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}