{"id":1176,"date":"2015-11-11T21:06:55","date_gmt":"2015-11-11T21:06:55","guid":{"rendered":"http:\/\/index-f.com\/gomeres\/?p=1176"},"modified":"2022-11-21T09:48:56","modified_gmt":"2022-11-21T09:48:56","slug":"relatos-premiados-en-el-certamen-literario-la-mejor-enfermera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?p=1176","title":{"rendered":"Relatos premiados en el certamen literario \u201cLa mejor enfermera\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Ver fallo del jurado en <a href=\"https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?p=985\">https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?p=985<\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Relato premiado<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>\u201cAl intimar<\/strong>\u201d, por Jos\u00e9 Manuel G\u00f3mez Vega (Torrej\u00f3n de Ardoz, Madrid)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>\u00a0<\/em><em>\u00abI&#8217;m just a nurse. I just make the difference between life and death\u00bb. <\/em>Suzanne Gordon<\/p>\n<p>\u00a0Te sentiste pose\u00edda por un odio visceral, tribal, cada una de tus c\u00e9lulas gritaba venganza. Nadie sospechar\u00eda nada, bastar\u00eda una almohada.<\/p>\n<p>Era un viejo de ojos brillantes y gesto adusto. Una compa\u00f1era te hab\u00eda dicho que fue rentista, \u00abde los que viven del cuento\u00bb. Acomodaste su almohada y quisiste leer unas gracias en el leve estiramiento de sus agrietados labios. Al cabo de unos d\u00edas ya te hab\u00edas acostumbrado a tu primer trabajo. Tambi\u00e9n a su mirada. Nunca recib\u00eda visitas.<\/p>\n<p>Apreciabas que cerrase los ojos cuando, con la ayuda de un colega, lo lavabas, que no te mirase mientras recorr\u00edas su piel de odre con una toalla h\u00fameda. Parec\u00eda que tuviese los huesos pegados a la piel. No obstante, deb\u00eda de haber sido un hombre fuerte, uno de esos morenos de ojos claros penetrantes. Tu colega debi\u00f3 notar un esmero especial, porque al terminar te aconsej\u00f3 que no te encari\u00f1aras, \u00abestos no duran mucho\u00bb dijo, y t\u00fa te sobresaltaste al pensar que el viejo lo hubiese podido escuchar. Regresaste para cubrirlo y componerle el embozo, dejando sus brazos por fuera, como a \u00e9l le gustaba, y sentiste el roce \u00e1spero de su mano sobre la tuya. Seguramente quiso decir que ya lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>Desde entonces le permit\u00edas rechazar el pur\u00e9 o el yogurt. Pensabas que bastante ten\u00eda el pobre con morirse como para incordiarlo con la comida. En su taquilla apenas hab\u00eda nada: un elegante traje de alpaca, un par de libros en alem\u00e1n, una caja de puros\u2026 Te giraste con la caja en las manos para amonestarlo con una sonrisa c\u00f3mplice y \u00e9l comenz\u00f3 a gemir con ambas manos extendidas hacia ti. Al abrirla descubriste que conten\u00eda fotograf\u00edas, todas en blanco y negro.<\/p>\n<p>As\u00ed comenz\u00f3 una agradable rutina, t\u00fa te sentabas sobre la cama, con las caderas pr\u00f3ximas a sus costillas, y empezabas a mostrarle las fotograf\u00edas. El viejo balbuceaba, trataba de explicarse. A veces se le escapaba una l\u00e1grima, otras una sonrisa. Eran fotos de ciudades irreconocibles, quiz\u00e1 centroeuropeas. En algunas, las menos, aparec\u00edan personas posando solemnemente. Se emocionaba tanto que apenas pod\u00edais ver unas pocas; no obstante, todos los d\u00edas se revolv\u00eda inc\u00f3modo hasta que te sentabas junto a \u00e9l con la caja de puros. Sospechaste que al viejo segu\u00edan gust\u00e1ndole las mujeres, porque su mano derecha cada vez se posaba con menor disimulo sobre tus caderas o muslo. No quer\u00edas pensar que esa fuese su intenci\u00f3n, aunque tampoco te hubiese importado saber que con esos leves roces le proporcionabas un peque\u00f1o alivio a su sufrimiento.<\/p>\n<p>Una tarde, tras la cuarta o quinta fotograf\u00eda, apareci\u00f3 el primer uniforme. Sin atender a sus gesticulaciones, comenzaste a pasar las fotos sin mostr\u00e1rselas. No te fue dif\u00edcil reconocerlo; efectivamente, hab\u00eda sido un hombre atractivo, pero tambi\u00e9n un oficial de las SS. Apartaste su garra de tu muslo, te pusiste en pie y lo contemplaste con profundo desprecio. Sin duda ignoraba que eras descendiente de jud\u00edos exilados, que tus abuelos desaparecieron en un campo de exterminio de Polonia.<\/p>\n<p>Pasaste esa noche en vilo.<\/p>\n<p>El viejo lo supo, lo adivin\u00f3 en tu mirada. Contemplaste sus ojos despavoridos y colocaste la almohada\u2026 bajo su espalda. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda sido de tu odio? Nada, se evapor\u00f3 en un vac\u00edo abisal. Al intimar con la muerte sentiste un asombro inmenso, una orfandad radical, una soledad infinita que ya no te abandonar\u00eda nunca. Un instante despu\u00e9s comenz\u00f3 su agon\u00eda, la del cuerpo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Acc\u00e9sit<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u201c<strong>La mejor enfermera<\/strong>\u201d, por Paula Garc\u00eda Quir\u00f3s (C\u00fallar Vega, Granada).<\/p>\n<p>Tengo una teor\u00eda. Todas las profesiones tienen un olor. La m\u00eda huele a sonrisas. Mucha gente dice que mi profesi\u00f3n huele a hospital, a anestesia, a suero, yo, a pesar de todo eso sigo firme en mi idea de que huele a sonrisas. \u00a0Soy la calma antes de una operaci\u00f3n, soy la mirada c\u00f3mplice tras las malas noticias, soy madre e hija, soy la confidente e incluso la consejera, soy un \u201cno va a doler nada, lo prometo\u201d, en resumen, soy enfermera.<\/p>\n<p>El d\u00eda que conoc\u00ed a Ar\u00f3n era lunes. Llov\u00eda y hac\u00eda sol por lo que el arco\u00edris era grande y n\u00edtido. Hab\u00eda ajetreo en el hospital y como casi siempre cada uno intentaba hacer su trabajo de la manera m\u00e1s eficaz posible. De repente o\u00ed una voz que ven\u00eda de la habitaci\u00f3n 125.<\/p>\n<p>-Rojo, naranja, amarillo, verde, azul, a\u00f1il y violeta. Rojo, naranja, amarillo, verde, azul, a\u00f1il y violeta. Rojo, naranja, amarillo, verde, azul, a\u00f1il y violeta. Rojo, naranja, amarillo, verde, azul, a\u00f1il y violeta\u2026<\/p>\n<p>Cuando entr\u00e9 hab\u00eda un ni\u00f1o sentado en la cama. Tendr\u00eda unos ocho a\u00f1os y la sonrisa m\u00e1s brillante que hab\u00eda visto nunca. Sus ojos brillaban tanto que le daban color y brillo a toda su cara, una cara marcada por los tratamientos y las operaciones.<\/p>\n<p>-\u00bfEl arco\u00edris se puede tocar?- me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211; No se puede tocar, cari\u00f1o. \u00bfC\u00f3mo te llamas?<\/p>\n<p>-Me llamo Ar\u00f3n y tengo ocho a\u00f1os casi nueve y mis padres dicen que estoy aqu\u00ed porque tengo que estar, pero yo quiero tocar el arco\u00edris.<\/p>\n<p>Hablamos durante media hora y segu\u00ed trabajando. Mir\u00e9 su historial cuando tuve un rato. Ar\u00f3n, ocho a\u00f1os (casi nueve), leucemia desde hac\u00eda dos a\u00f1os, necesitaba un trasplante para sobrevivir.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente volv\u00ed a hablar con Ar\u00f3n, y as\u00ed todos los d\u00edas hasta que Ar\u00f3n cumpli\u00f3 nueve a\u00f1os. Ese d\u00eda le montamos una fiesta en su habitaci\u00f3n y la llenamos de arco\u00edris, de tartas, de cupcakes y de batidos de chocolate. Cuando todo el mundo se fue, me qued\u00e9 con \u00e9l.<\/p>\n<p>-\u00bfSabes qu\u00e9? De mayor quiero ser trabajar en lo que t\u00fa.<\/p>\n<p>-\u00bfQuieres ser enfermero? \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>-Porque no me gusta el olor a fuego de los bomberos, ni el olor a luna de los astronautas, ni el olor a tiza de los profesores, me gusta el olor a sonrisas.<\/p>\n<p>-\u00bfLos enfermeros olemos a sonrisas?<\/p>\n<p>Y no hizo falta respuesta, Ar\u00f3n sonri\u00f3 de una manera que ilumin\u00f3 la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las semanas siguientes fueron duras, Ar\u00f3n estaba d\u00e9bil y cada d\u00eda m\u00e1s grave. Su trasplante no llegaba y su sonrisa iba perdiendo luz. Decid\u00ed que hab\u00eda que hacer algo y habl\u00e9 con sus padres y pusimos en marcha toda una campa\u00f1a para conseguir esa donaci\u00f3n. \u201cNo dejes que se apague el arco\u00edris\u201d. Dimos charlas para concienciar de la importancia de las donaciones de m\u00e9dula e incluso Ar\u00f3n fue participante en algunas de ellas. Muchas personas se hicieron la prueba pero no encontr\u00e1bamos a la persona compatible. Estuvimos un mes con la campa\u00f1a y cuando cre\u00edamos que no encontrar\u00edamos apareci\u00f3 la persona compatible.<\/p>\n<p>Cuando Ar\u00f3n recuper\u00f3 su sonrisa (una incluso m\u00e1s bonita, m\u00e1s brillante y m\u00e1s grande) ya ten\u00eda nueve a\u00f1os casi diez. Era mi\u00e9rcoles y llov\u00eda y hac\u00eda sol, y el arco\u00edris volvi\u00f3 a salir brillante y n\u00edtido.<\/p>\n<p>Y eso es lo bonito de ser lo que yo soy y de hacer lo que yo hago. Que por mucha lluvia que haya, los enfermeros somos sol, y podemos convertir a nuestros pacientes en arco\u00edris.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Menci\u00f3n especial del jurado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u201c<strong>Sonre\u00edr, amar y seguir<\/strong>\u201d, por Yolanda S\u00e1nchez Espinosa (Barcelona).<\/p>\n<p>Aleeee, Alessane\u2026 creo que no me entiende, \u00bfen qu\u00e9 idioma habla?<\/p>\n<p>Le explicar\u00e9 que es de noche.<\/p>\n<p>\u2212Hola, es de noche, ahora no pueden venir los traductores, menos las estrellas y los \u00e1ngeles de la guarda todos duermen.<\/p>\n<p>Mis intentos por explicarle eran fallidos porque su cara me mostraba que no entend\u00eda nada.<\/p>\n<p>\u2212Esa <em>app<\/em> con altavoz nos ayudar\u00e1 a intercambiar una fluida conversaci\u00f3n en franc\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2212\u00bfVous devez parler ici? Habla aqu\u00ed que traducir\u00e1 y podr\u00e1s decirme si tienes dolor.<\/p>\n<p>\u2212\u00bfEt je peux voir les dessins? \u2212Siiii, podr\u00e1s ver dibujos.<\/p>\n<p>\u2212\u00a1J\u2019ai peur! \u2212\u00bfPor qu\u00e9 tienes miedo?<\/p>\n<p>\u2212Je suis seul \u2013 no est\u00e1s solo, me quedar\u00e9 contigo, ser\u00e9 tu \u00e1ngel de la guarda \u00bfte parece bien? Asinti\u00f3 con la cabeza afirmativo y parec\u00eda conformarse con poco.<\/p>\n<p>\u2212\u00bfDonne-moi ta main pour sommeil? te dar\u00e9 la mano para dormir.<\/p>\n<p>Parec\u00eda que poco a poco nos gan\u00e1bamos la confianza y era importante, desaparec\u00edan los miedos y el confort le permit\u00eda descansar, era mi objetivo y lo estaba consiguiendo, casi ten\u00eda yo m\u00e1s ganas que su mano se entrelazara con mis dedos.<\/p>\n<p>\u2212Ale, somos un equipo y tenemos que chocar los cinco\u2026 Give me the five! Hac\u00edamos un choque c\u00f3mplice a lo rapero a modo protocolo con un gui\u00f1o de ojo extra, me cost\u00f3 que entendiera la palmada y el golpe de nudillos que era a modo colegas cari\u00f1oso, pero luego ya formaba parte del ritual nocturno.<\/p>\n<p>No entend\u00eda la cultura y no entend\u00eda por qu\u00e9 lo hab\u00edan sacado de all\u00ed y estaba encerrado.<\/p>\n<p>\u2212Ale, puedes pedirme lo que t\u00fa quieras, puedo concederte el deseo especial de las dos de la madrugada.<\/p>\n<p>\u2212Yo solo deseo estar con mis amigos en la playa.<\/p>\n<p>\u2212Ale, voy a compartir un secreto, has de cerrar los ojos\u2026<\/p>\n<p>Ilusionado, entretenido y esperando con una sonrisa p\u00edcara, me daba tiempo a colocar mi <em>Ipad<\/em> con fotos de Costa improvisado con su canci\u00f3n \u201cpapatoui\u201d.<\/p>\n<p>Un, dos, tres\u2026 YA\u2026 puedes abrirlos.<\/p>\n<p>Sus enormes ojos se inundaban de l\u00e1grimas, lloraba de felicidad y nostalgia, justo en ese momento era consciente que con poco se pod\u00eda hacer feliz a un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2212Ale, \u00a1mira! somos un equipo, y ves que ella lleva un fonendo colgado, ella es la jefa, es como el \u00e1rbitro en un partido de f\u00fatbol.<\/p>\n<p>Pasamos de las l\u00e1grimas a las risas y en eso consist\u00eda cada noche, cuidarlo y encontrar el confort, concederle un deseo en el que trasladarnos a un lugar especial nos proporcionara felicidad, unas noches nos \u00edbamos a la playa, otras cog\u00edamos cocos, era dif\u00edcil a veces intentar que el suero que colgaba no se cayera de verdad.<\/p>\n<p>Poco a poco nos costaba m\u00e1s coger los cocos y el dolor era inaguantable y aquella noche ya no pude disfrutar m\u00e1s de esos enormes ojos y de la sonrisa p\u00edcara magnificada por sus rasgos, esa m\u00e1quina respiraba por \u00e9l y todos esos tubos eran para curarlo.<\/p>\n<p>Recib\u00ed la llamada de la adjunta de la guardia de esa noche\u2026<\/p>\n<p>\u2212 Yolanda, has de cursar anal\u00edtica completa, est\u00e1 sangrando mucho, pasaremos un concentrado y volumen.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando mis ojos se inundaban de l\u00e1grimas, Costa de Marfil no te iba a ver crecer, las olas ya no podr\u00edan acariciar tu oscura piel.<\/p>\n<p>Pod\u00eda llorar porque se hab\u00eda ido, pod\u00eda sonre\u00edr porque ha vivido, pod\u00eda cerrar los ojos y rezar para que volviera, mi coraz\u00f3n pod\u00eda estar vac\u00edo porque no lo hab\u00edamos conseguido o lleno del amor que compartimos, puedo llorar y cerrar mi mente, pero puedo hacer lo que a ti te gustar\u00eda: sonre\u00edr, abrir los ojos, amar y seguir.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Menci\u00f3n especial del jurado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u201c<strong>S\u00ed quiero<\/strong>\u201d, por Ester Fern\u00e1ndez Morell (Dilar, Granada).<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os tienen una capacidad innata; son desde el momento en el que nacen arquitectos, payasos, psic\u00f3logos, enfermeros, \u00e1ngeles\u2026 saben adaptar cada capacidad a su momento y cuando crees que como enfermera lo tienes todo controlado, te mandan ese mensaje que llevan tiempo intentando descifrar y que al fin consiguen descubrir.<\/p>\n<p>Estudiando en la Escuela de Enfermer\u00eda nos hablaban a menudo de la famosa \u201cempat\u00eda\u201d; pero esa definici\u00f3n \u0336\u0336 \u201cIdentificaci\u00f3n mental y afectiva de un sujeto con el estado de \u00e1nimo de otro\u201d \u0336 no consigue abarcar lo que la palabra en si quiere expresar.<\/p>\n<p>Aquella cualidad que deb\u00eda acompa\u00f1arnos durante toda nuestra trayectoria profesional (no de la mano ni junto a nosotros, sino en nuestras manos, dentro de nosotros) parec\u00eda entonces algo inabarcable, algo que yo como enfermera distaba mucho de conseguir. Sin embargo, cuando tienes a la persona ah\u00ed delante, sufriendo\u2026 puedes ser dos cosas: un humano que tambi\u00e9n sufre y quiere comprender, o un ser inhumano que cumple su trabajo pero considera que acercarse emocionalmente al otro va m\u00e1s all\u00e1 de sus obligaciones. Hasta ahora creo no haber sido transmutada.<\/p>\n<p>Fue una ni\u00f1a quien me ense\u00f1\u00f3, sin querer, que con ellos no pueden marcarse barreras porque si haces tu trabajo con alma y ternura, los ni\u00f1os, simplemente, las derriban. Cuando la conoc\u00ed era una ni\u00f1a d\u00e9bil pero con el fuerte car\u00e1cter que le hab\u00eda impuesto una enfermedad cr\u00f3nica y una familia dif\u00edcil. Cada anal\u00edtica era un grito de guerra, cada aerosol una lucha, y cada intento de \u201cempatizar\u201d un insulto hacia cualquiera que hiciera acto de presencia en su habitaci\u00f3n. Pero no puedo juzgar el sufrimiento de una ni\u00f1a de 8 a\u00f1os con una mala evoluci\u00f3n de la enfermedad, su eterna compa\u00f1era.<\/p>\n<p>Durante algo m\u00e1s de un a\u00f1o fuimos encontr\u00e1ndonos en los diferentes servicios del hospital. Y, esta vez, la barrera no solo la marqu\u00e9 yo. Fue ella la primera que la edific\u00f3, con su car\u00e1cter, y la que m\u00e1s tarde la derrib\u00f3 cuando yo ya hab\u00eda construido la m\u00eda.<\/p>\n<p>Llevaba un mes en la Unidad de Cuidados Intensivos por un deterioro r\u00e1pido, progresivo y claro, que abrazaba muy levemente la esperanza. Tras tranquilizarla despu\u00e9s de uno de sus arranques de ira, mientras ella luchaba por respirar y relajarse y yo acariciaba su mano, me mir\u00f3, se retir\u00f3 suavemente la mascarilla y me dijo: \u201cEster, he estado pensando\u2026 \u00bfquieres ser mi hermana mayor?\u201d.<\/p>\n<p>Una pregunta tan clara, tan franca, que derrib\u00f3 esa peque\u00f1a hilera de ladrillos que todav\u00eda pod\u00eda quedar y me hizo ver que era as\u00ed como yo quer\u00eda seguir trabajando, que la mejor enfermera no se rige por el n\u00famero de personas que has salvado sino por aquellas que te han salvado a ti.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Menci\u00f3n especial del jurado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u201c<strong>Teresa<\/strong>\u201d, por In\u00e9s M\u00aa Barrio Cantalejo (Granada).<\/p>\n<p>Voy de copiloto. Teresa, mi compa\u00f1era, enfermera como yo, insiste en que me siente delante. Est\u00e1 convencida de que mi rudimentario franc\u00e9s es mejor que el suyo. Se ha colado en el asiento de atr\u00e1s sin darme tiempo a reaccionar. El tapizado del asiento que ocupo es de pelo artificial, largo y despeinado. Debemos estar a unos cuarenta y cinco grados y, con la intensa humedad ambiental, me siento como una gamba blanca de Huelva en plena ebullici\u00f3n, antes de llegar a una mesa de selectos comensales.<\/p>\n<p>All\u00e1 donde apoyo mi brazo se queda pegado, no solo por la humedad del entorno, sino por la composici\u00f3n qu\u00edmica indefinida de la sustancia que cubre el interior del veh\u00edculo. Imperceptible a simple vista, en contacto con mi cuerpo sudoroso, se convierte en un muc\u00edlago fluido que forma fr\u00e1giles hilillos cuando levanto mi brazo.<\/p>\n<p>He conocido a Teresa hace dos d\u00edas. Ha llegado cuando llevo siete d\u00edas adapt\u00e1ndome al bochorno de la estaci\u00f3n camerunesa de lluvias. Me dicen que la lluvia est\u00e1 acabando para dar paso a la estaci\u00f3n seca. No s\u00e9 en qu\u00e9 se nota: la noche pasada la fuerza del agua bram\u00f3 entre los mangos de la casa de los cooperantes. Golpe\u00f3 con tal brutalidad el tejado que yo no era capaz de o\u00edr la radio ni con mis auriculares encajados en el o\u00eddo medio. La v\u00edspera me hab\u00eda ca\u00eddo encima un escarabajo H\u00e9rcules. No me asust\u00f3 el aspecto fiero del cole\u00f3ptero que anuncia el fin de las lluvias. Me sobrecogi\u00f3 sobre todo la perspectiva de abrirme tan poco heroicamente la cabeza, cuando a\u00fan no he empezado con las proezas que pienso acometer en mi primera experiencia de cooperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Teresa es una cooperante experimentada. Tiene una seguridad tan grande como su humildad. Sus movimientos, como sus palabras, son lentos, cadenciosos, dejando siempre una puerta abierta a quien quiera cuestionar lo que dice o hace. Si la docilidad de la firmeza o el rigor de la mansedumbre son ox\u00edmoron, esta contradicci\u00f3n forma parte del encanto de Teresa. Firme, ecu\u00e1nime, rigurosa, inalterable. Cuatro adjetivos que, en condiciones normales, no podr\u00edan ir en la frase que a continuaci\u00f3n define a alguien como mansa, d\u00f3cil, adaptable y conciliadora. Pero Teresa no es normal. Es extraordinaria como persona e \u00edntegra como enfermera.<\/p>\n<p>Teresa no tiene casi tiempo de conocer la misi\u00f3n que nos han encomendado y que vamos a desarrollar juntas los pr\u00f3ximos meses. Yo no puedo frenar la curiosidad de asomarme al malet\u00edn que ha dejado entreabierto con la confiada despreocupaci\u00f3n que rezuman todos sus gestos. Su tama\u00f1o nada tiene que ver con el m\u00edo, al que tambi\u00e9n llamo malet\u00edn, pero que tendr\u00eda que llamar ba\u00fal. Carteles coloridos con dibujos na\u00edf sobre lactancia materna e higiene sexual, frascos con lej\u00eda, cuentagotas, pastillas de jab\u00f3n, cuadernos y rotuladores en el malet\u00edn de Teresa. Esfigmoman\u00f3metro, otoscopio, gluc\u00f3metro, oftalmoscopio, fonendo y un diapas\u00f3n en el m\u00edo.<\/p>\n<p>Tras cinco horas en todoterreno, llegamos a la <em>chefferie<\/em> Makovika, en el coraz\u00f3n de la selva. Nuestras miradas se dirigen simult\u00e1neamente al grupo de mujeres que lavan platos y cacerolas en la balsa de agua turbia donde chapotean peque\u00f1os cachorros caninos. Una joven madre de turgentes pechos da un biber\u00f3n a un reci\u00e9n nacido. Unos ni\u00f1os juegan con una naranja que, tras rodar por el suelo, recibe \u00e1vidos mordiscos de distintas bocas, hasta que desaparece dejando pegotes de zumo en todas las manos infantiles.<\/p>\n<p>Mientras Teresa agradece al ch\u00f3fer sus servicios con las singulares tres aproximaciones de pecho, me hago la olvidadiza y no cojo mi malet\u00edn. Las dos miramos alejarse el coche que dentro tres meses volver\u00e1 para recogernos.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Menci\u00f3n especial del jurado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u201c<strong>Ya est\u00e1s aqu\u00ed ya te oigo<\/strong>\u201d, por M\u00aa Luisa Ib\u00e1\u00f1ez El\u00edas (Sant Cugat del Vall\u00e9s, Barcelona).<\/p>\n<p>Ya est\u00e1s aqu\u00ed ya te oigo, el espacio se llena de paz, tranquilidad y saber hacer. El parte es intenso y curioso, vaya cosas os cont\u00e1is, en la vida hubiera imaginado todo lo que se puede extraer de la vida de una persona tanto f\u00edsicamente como emocionalmente con solo estar. Bueno eso es lo que me parece a m\u00ed, no solo est\u00e1is si no que veis y le\u00e9is entre l\u00edneas lo que nos afecta, lo que nos entristece, en definitiva todo aquello que no nos va bien para nuestra recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento te acercar\u00e1s a mi cama, me dir\u00e1s buenas noches y me preguntar\u00e1s c\u00f3mo he pasado todas estas horas en que t\u00fa me has perdido de vista y ah\u00ed empezaremos nuestra conversaci\u00f3n, me dir\u00e1s que mi mujer y mis hijos son encantadores, que me quieren y que solo est\u00e1n esperando que me recupere para poder llevarme a casa y as\u00ed poder seguir con la vida que dejamos aparcada hace alg\u00fan tiempo, filosofaremos sobre la enfermedad, lo injusta que es la vida a veces con algunas personas y lo poco que apreciamos todo lo que tenemos antes de perderlo, en fin, todas esas cosas que siempre decimos cuando le vemos las orejas al lobo pero nunca nos paramos a pensarlas de verdad en los momentos en que nos quejamos ante cualquier cosa que nos acontezca por nimia que sea.<\/p>\n<p>Me asear\u00e1s con esa delicadeza que te caracteriza, con ese mimo como si fuera algo tuyo, el masaje en las piernas y en los brazos \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 esa sonda que nos da tanto trabajo? de paso me explicar\u00e1s c\u00f3mo le han ido esas dichosas notas a tu hija, que tu madre se ha peleado con ella, que quiere salir el s\u00e1bado y que a ti eso te apabulla, que no sabes qu\u00e9 tienes que hacer y todas esas cosas que al ser humano nos parecen tan y tan importantes.<\/p>\n<p>Hoy a media noche despu\u00e9s de haberme dado la vuelta y masajeado la espalda, despu\u00e9s de ponerme la medicaci\u00f3n, he o\u00eddo c\u00f3mo hablabas con tu compa\u00f1era, le explicabas entre sollozos que tu marido te ha dejado hace dos meses, que no sabes nada de \u00e9l, que tu hija te pregunta y no sabes qu\u00e9 responderle, que la hipoteca llega todos los d\u00edas uno y con solo tu sueldo no puedes, y que por las noches cuando nadie te ve lloras pues no sabes d\u00f3nde te has equivocado ni qu\u00e9 vas a hacer para salir airosa. Me he quedado de piedra, dos meses pasando por eso y sigues llegando con tu sonrisa, tu humanidad, preocup\u00e1ndote por todo y por todos, dando \u00e1nimos a las familias y a nosotros a fin de que entre todos podamos salir adelante. Admirable, esa es la palabra que te define, tu profesionalidad est\u00e1 por encima de cualquier duda, al entrar aqu\u00ed dejas de lado todo lo que te inquieta y asumes el papel del que cuida, del que calma como si emocionalmente t\u00fa lo tuvieras todo cubierto, qu\u00e9 capacidad para separar, para seguir haciendo tu trabajo con la excelencia que os caracteriza, ya llorar\u00e1s ma\u00f1ana con el caf\u00e9 con leche de antes de acostarte, mientras tanto, lo importante somos nosotros, nuestro bienestar y confort.<\/p>\n<p>Al despedirte hoy me has dado un apret\u00f3n en el brazo y me has susurrado \u201csuerte\u201d, sabes que hoy me lo juego todo a una carta, no puedo expresarte todo lo que siento, solo me gustar\u00eda poderte dar las gracias por tu trato y humanidad, quiz\u00e1 ma\u00f1ana salga del coma y pueda ver tus ojos y pueda decirte que en adelante estar\u00e9 yo contigo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Menci\u00f3n especial del jurado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>-\u201c<strong>La mejor enfermera<\/strong>\u201d, por Araceli Jim\u00e9nez Lara (Churriana de la Vega, Granada).<\/p>\n<p>Miedo. En su interior coexist\u00edan sus recuerdos y el monstruo que se alimentaba de ellos. Su mente se escond\u00eda, aterrorizada, ante la destrucci\u00f3n causada.<\/p>\n<p>El alzh\u00e9imer lo estaba devorando. Desde dentro, no cesaba la lucha interna.<\/p>\n<p>Estaba perdiendo todo lo que \u00e9l era.<\/p>\n<p>Quedando relegado a la imperfecta inexistencia.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 teniendo despistes frecuentes, imperceptibles para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Progresivamente se fueron manifestando: olvido de fechas, palabras, nombres.<\/p>\n<p>No reconocerse en el espejo, saludar a un extra\u00f1o reflejo.<\/p>\n<p>Olvid\u00f3 como sonre\u00edr, como caminar, como hablar. Retorno a la infancia.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo vivir en estas condiciones?<\/p>\n<p>Hab\u00eda perdido la ilusi\u00f3n, estaba irascible, desamparado, confundido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El chirrido de la puerta lo liber\u00f3 de sus enso\u00f1aciones.<\/p>\n<p>Hab\u00eda entrado una joven enfermera, que le mostraba una sonrisa resplandeciente.<\/p>\n<p>Tal era el avance de la enfermedad, que sus hijos, ya que no pod\u00edan responsabilizarse, recurrieron a una residencia.<\/p>\n<p>Derek reconoci\u00f3 en aquella joven algo muy familiar.<\/p>\n<p>El sonido de su voz le evocaba sensaciones del pasado, su amabilidad,<\/p>\n<p>su trato tan cercano\u2026 Algo se despertaba en su interior.<\/p>\n<p>Desprend\u00eda confianza, seguridad en s\u00ed misma, humildad.<\/p>\n<p>La miraba con ojos extasiados, fulgurantes.<\/p>\n<p>Quer\u00eda que le siguiese hablando, que la melod\u00eda generada por sus cuerdas vocales pudiese despejar esa bruma oscura que ocultaba su memoria.<\/p>\n<p>En Noruega estaban empezando a experimentar con la musicoterapia.<\/p>\n<p>Helena, sin saberlo, estaba realizando una t\u00e9cnica similar con la armon\u00eda de su canto. Revis\u00f3 sus constantes vitales y se despidi\u00f3 de \u00e9l, sin esperar una respuesta a cambio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella era hija de una enfermera espa\u00f1ola, que, al igual que su madre, hab\u00eda solicitado trabajo en Noruega para adquirir experiencia y poder desarrollar sus habilidades, adquiridas tras cuatro arduos a\u00f1os de carrera.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, y no menos importante, para satisfacer un deseo oculto en lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de su coraz\u00f3n, solo compartido con su madre, antes de fallecer.<\/p>\n<p>Necesitaba encajar la pieza que faltaba en su vida.<\/p>\n<p>Helena continu\u00f3 visitando a diario a Derek, cuid\u00e1ndolo con infinito cari\u00f1o.<\/p>\n<p>Con todos los pacientes se armaba de valor y paciencia, intentaba potenciar el autocuidado (seg\u00fan el estadio de la enfermedad en que se encontraban), les daba conversaci\u00f3n, los comprend\u00eda y apoyaba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero con Derek era incapaz de mantener el mismo trato.<\/p>\n<p>\u00c9l consegu\u00eda que se duplicasen sus cualidades.<\/p>\n<p>Se sent\u00eda una \u2018s\u00faper enfermera\u2019 a su lado.<\/p>\n<p>Aunque a veces la implicaci\u00f3n sentimental la sobrepasaba.<\/p>\n<p>Hab\u00eda crecido aceptando la ausencia de una figura paternal, siempre pregunt\u00e1ndose c\u00f3mo ser\u00eda tener un padre.<\/p>\n<p>Poder subirse a sus protectores hombros e imaginar que estaba m\u00e1s cerca de tocar el cielo. Ahora se hab\u00eda materializado ante sus ojos ese deseo invisible que la hab\u00eda acompa\u00f1ado siempre.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s dif\u00edcil para ella era no poder decirle lo feliz que la hac\u00eda aquel reencuentro.<\/p>\n<p>Derek sent\u00eda, por su parte, una catarsis interna.<\/p>\n<p>La visita de Helena era un b\u00e1lsamo para su desolaci\u00f3n y aislamiento. S\u00f3lo pod\u00eda expresarse con sus ojos, que eran la \u00fanica v\u00eda de comunicaci\u00f3n con el exterior.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cada vez iba a peor. Sus \u00f3rganos se estaban deteriorando vertiginosamente.<\/p>\n<p>Un d\u00eda Helena entr\u00f3 a su habitaci\u00f3n y encontr\u00f3 una inmaculada blancura donde antes hab\u00eda estado su cuerpo.<\/p>\n<p>Derek hab\u00eda fallecido.<\/p>\n<p>Sorpresa y negaci\u00f3n, posteriormente una prolongada depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Vivi\u00f3 el tan estudiado duelo en su propia piel.<\/p>\n<p>Pasado un tiempo, decidi\u00f3 visitar su tumba y dejarle una gardenia blanca,<\/p>\n<p>s\u00edmbolo del secreto que no le hab\u00eda confesado. Le ayud\u00f3 a aceptar su ausencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras superarlo, se prometi\u00f3 ser la mejor enfermera, competir consigo misma, aprender de sus pacientes. Cada enfermo necesitaba un cuidado personalizado.<\/p>\n<p>Investigar sobre esta devastadora enfermedad, proyectar toda la empat\u00eda, humanidad y solidaridad que colmaban su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Menci\u00f3n especial del jurado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u201c<strong>Al l\u00edmite del abismo<\/strong>\u201d, por Amelia Sanz (Guadalajara).<\/p>\n<p>El proponer en casa mi decisi\u00f3n de ser enfermera, tom\u00f3 por sorpresa a toda la familia pero fue aceptada con agrado. Tan solo hubo una persona que con todo el cari\u00f1o del mundo trat\u00f3 de disuadirme.<\/p>\n<p>-Pero hija, con lo joven que eres, todo el d\u00eda con enfermos. \u00a1Tiene que ser muy triste!- Era mi abuela. Pura generosidad, puesto que al verse mayor bien pudo pensar: -\u00a1Qu\u00e9 bien ya tengo quien me cuide! Pero no\u2026 siempre mirando por el bienestar de todos cuantos la rodeaban antes que por ella misma.<\/p>\n<p>No hab\u00eda por entonces en mi ciudad, por lo que comenc\u00e9 mis estudios en la capital. Y all\u00e1 fui, a estudiar Enfermer\u00eda. Era la primera vez que me separaba de mi familia y es cierto que conflu\u00edan en m\u00ed dos sentimientos ambivalentes: las ganas de volar del nido y explorar la vida pero tambi\u00e9n el miedo a lo desconocido.<\/p>\n<p>Son muchas las vivencias en esta bonita profesi\u00f3n que se presentan a lo largo de la vida laboral. Unas terribles, que dejan huella indeleble. Otras tan humanas que te acercan a las personas a\u00fan sin quererlo. Otras contienen su chispilla de humor. Y muchas veces son tan tiernas que se meten el coraz\u00f3n y all\u00ed se guardan por siempre\u2026 lo principal es saber dar ese trato profesional y humano que a nosotros nos gustar\u00eda que nos diesen estando al otro lado de la barrera.<\/p>\n<p>Uno de mis primeros destinos, siendo alumna, fue la planta de pediatr\u00eda y por siempre recordar\u00e9 a ese chiquillo de once a\u00f1os, atado a la cama lleno de tubos por todas partes, pero con la sonrisa en los labios. Unos labios cian\u00f3ticos por esa falta de ox\u00edgeno que apenas ten\u00edan fuerza para abrirse a la hora de comer. Padec\u00eda una enfermedad cardiaca degenerativa y estaba a la espera de un trasplante.<\/p>\n<p>A los pocos d\u00edas lleg\u00f3 el anhelado coraz\u00f3n, compatible con \u00e9l y a quir\u00f3fano fue con gran esperanza y la sonrisa m\u00e1s bonita que jam\u00e1s vi.<\/p>\n<p>Pocos minutos despu\u00e9s le ve\u00edamos a trav\u00e9s de \u201cla campana\u201d. All\u00e1 abajo, en la camilla de quir\u00f3fano, apenas un ni\u00f1o con el coraje del m\u00e1s grande de los hombres y su sonrisa impert\u00e9rrita, contestando a todos t\u00edmidamente. Envuelto en mil pa\u00f1os verdes, rodeado de mil tubos y aparatos, preparada la extracorp\u00f3rea y todo el instrumental preciso para tan delicada intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una multitud de personal, m\u00e9dicos, enfermeras, auxiliares, celadores\u2026 cada uno en el puesto correspondiente, pendiente de su trabajo con la mayor coordinaci\u00f3n para que todo fuese un \u00e9xito.<\/p>\n<p>Desde arriba se ve\u00eda el trasiego de aquella sala donde un ni\u00f1o se debat\u00eda entre la vida y la muerte. Donde todo el equipo trabajaba sin descanso para lograr salvar esa vida que de otro modo estaba condenada.<\/p>\n<p>Muchas horas pasaron y yo pegada al cristal de la campana sin pesta\u00f1ear apenas. Era la primera intervenci\u00f3n a la que asist\u00eda como espectadora y qued\u00e9 impactada por la dificultad que entra\u00f1aba, por la coordinaci\u00f3n de todo el equipo, por ver c\u00f3mo puede cambiar la vida de una persona en un instante.<\/p>\n<p>Fueron muchas horas de trabajo intenso que tuvieron la recompensa de devolver la vida a un chiquillo que apenas hab\u00eda gozado de ella.<\/p>\n<p>Pasaron las cr\u00edticas 48 horas tras la intervenci\u00f3n y aquel ni\u00f1o iba mejorando cada d\u00eda. Poco a poco el color volvi\u00f3 a sus mejillas. El anterior tono viol\u00e1ceo torn\u00f3 por el rosado lleno de vida. Se le retiraron tubos y drenajes y jug\u00f3 con alegr\u00eda.<\/p>\n<p>No volv\u00ed a verle, pero seguro hoy es un hombre con \u00e9xito que nunca olvidar\u00e1 el d\u00eda que volvi\u00f3 a nacer.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Menci\u00f3n especial del jurado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u201c<strong>La mejor enfermera<\/strong>\u201d, por Elena Palma Ayll\u00f3n (Granada).<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 nervios! \u00a1Ma\u00f1ana mi primer d\u00eda de trabajo oficial como enfermera! Siento el coraz\u00f3n golpe\u00e1ndome en el pecho. No puedo dormir. \u00a1\u00bfCuantas horas llevo dando vueltas en la cama?! Ni idea\u2026 Espero estar a la altura, y hacerlo bien.<\/p>\n<p>Repaso mentalmente las palabras de mi madre de hace tan solo unas horas. M\u00e1s de 20 a\u00f1os como enfermera le han valido para ganar mucha experiencia.<\/p>\n<p><em>\u2018\u2019No tienes que preocuparte, seguro que lo har\u00e1s muy bien, estas m\u00e1s que preparada para ello.<\/em><\/p>\n<p><em>Solo recuerda siempre lo que esta profesi\u00f3n significa para ti. Porqu\u00e9 decidiste estudiar esto. <\/em><\/p>\n<p><em>Sabes que no es un trabajo cualquiera, que es mucho m\u00e1s. Necesitas esa vocaci\u00f3n y pasi\u00f3n que le pones al hacer las cosas que amas. Sabes el sacrificio que supone y que no debes de perder nunca el entusiasmo de seguir aprendiendo y mejorar.<\/em><\/p>\n<p><em>Sabes que cuidar, no es solo un verbo, ni tampoco significa solo colocar vendas y pinchar, sino que deber\u00e1s dar siempre lo mejor de ti a tus pacientes, saber calmar sus miedos, dar esperanza, cari\u00f1o\u2026 Es ah\u00ed cuando comprender\u00e1s el valor que tienen las palabras. La tranquilidad que da saber que tendr\u00e1s a alguien disponible para cuando lo necesites.<\/em><\/p>\n<p><em>Ver\u00e1s tambi\u00e9n la importancia de la amabilidad, como una sonrisa, y el saber escuchar, ayudan m\u00e1s que cualquier tranquilizante.<\/em><\/p>\n<p><em>Aprender\u00e1s a respetar la dignidad de las personas, tanto en vida como a la hora de su muerte.<\/em><\/p>\n<p><em>Explorar\u00e1s los l\u00edmites de tu resistencia f\u00edsica y paciencia, cuando pases horas y horas sin dormir. Porque mientras muchos duermen, t\u00fa seguir\u00e1s en pie.<\/em><\/p>\n<p><em>Deber\u00e1s ser fuerte psicol\u00f3gicamente, pues tus pacientes necesitar\u00e1n que as\u00ed sea. \u00a1Eso no quiere decir que no llores o te emociones! \u00a1Eres persona y te aseguro que llorar\u00e1s! Pero nunca debes derrumbarte delante de ellos, porque en la gran mayor\u00eda de la ocasiones, ser\u00e1s uno de sus pilares de sustento. Y a pesar de toda la carga emocional que te supondr\u00e1 esto, deber\u00e1s aprender a dejar el trabajo fuera de casa, y seguir con tu vida, para as\u00ed evitar \u2018\u2019quemarte\u2019\u2019. Esto es muy importante y te llevara tiempo aprenderlo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0Te aseguro que los hospitales son el sitio donde escuchas las plegarias m\u00e1s sinceras.<\/em><\/p>\n<p><em>Sabes que a m\u00ed me gusta decir que la Enfermer\u00eda es arte y es ciencia, porque tus t\u00e9cnicas deber\u00e1n ser perfectas o por lo menos que rocen la perfecci\u00f3n, pero a su vez, deber\u00e1s saber humanizarlas al m\u00e1ximo, haciendo as\u00ed que tu paciente sufra lo m\u00e1s m\u00ednimo. No debes olvidar nunca que tratas con personas, no con enfermedades andantes.<\/em><\/p>\n<p><em>Te ir\u00e1s dando cuenta, que a pesar de las sombras de tristeza que produce la enfermedad tambi\u00e9n suceden momentos de felicidad. Que una persona puede vivir m\u00e1s en una semana que en cinco a\u00f1os. Muchos pacientes, te ense\u00f1ar\u00e1n a apreciar la vida, y que los peque\u00f1os detalles y el amor son lo que finalmente tiene importancia. Acompa\u00f1ar\u00e1s a personas que exhalen su \u00faltimo aliento, a la vez que acompa\u00f1ar\u00e1s a los que lo inspiran por primera vez, observando la magia de este momento, y dici\u00e9ndote que todo tu sacrificio y trabajo ha merecido la pena. <\/em><\/p>\n<p><em>Porque no hay nada m\u00e1s gratificante que poder ayudarlos en esos momentos tan duros, ver su alivio, o simplemente cuando te dicen: Muchas gracias enfermera. Seguramente sea la gratitud m\u00e1s sincera que recibas en tu vida.<\/em><\/p>\n<p><em>\u201c\u00a1Espero que te sirvan mis consejos y te conviertas en la mejor enfermera de todo el hospital! \u2018\u2019<\/em><\/p>\n<p>Intento imaginarme a mi madre con su paciencia y bondad infinita, atendiendo paciente a paciente con su mejor sonrisa. Y entre pensamiento y pensamiento, me quedo finalmente profundamente dormida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ver fallo del jurado en https:\/\/gomeres.fundacionindex.com\/?p=985 \u00a0Relato premiado \u201cAl intimar\u201d, por Jos\u00e9 Manuel G\u00f3mez Vega (Torrej\u00f3n de Ardoz, Madrid) \u00a0\u00abI&#8217;m just a nurse. I just make the difference between life and death\u00bb. Suzanne Gordon \u00a0Te sentiste pose\u00edda por un odio visceral, tribal, cada una de tus c\u00e9lulas gritaba venganza. 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