Inmigrantes

Materiales de apoyo al Tema 5 de TRANSCULTURALIDAD, GENERO Y SALUD: «Factores culturales, asistencia y organización sanitaria. Asistencia a población inmigrante»

El viaje de Said (Goya 2007 al mejor cortometraje de animación)

Catálogo de prejuicios sobre la inmigración

Las familias rumanas migrantes en España no se plantean un retorno definitivo a su país

QUE SUCEDERIA EN UN DIA SIN INMIGRANTES EN ESPAÑA, sin inmigrantes, España se pararía. Muchos padres que deberían reducir su jornada o renunciar al trabajo para criar, educar, ayudar a los hijos. O hijos e hijas, para atender a sus ancianos padres, o familiares. Además, deberían incluir en su jornada laboral la limpieza del centro de trabajo. Los frutos agrícolas se perderían o no se sembraría, como la fresa se pudriría en Huelva y el tomate en Almería sin manos que los recogieran. En el súper, nos serviríamos directamente del almacén, a falta de reponedores en las estanterías. Adiós al boom inmobiliario, esta vez de verdad, por falta de mano de obra para la construcción. Ni mencionar la pequeña reforma de casa o locales, el transporte público tendría que reducir considerablemente sus servicios, y encarecer sus coste para su mantenimiento, se perdiera la riqueza y variedad que aporta  la interculturalidad.

Hablando de Historia Oral con alumnos de Medicina

La Historia Oral es una forma de hacer historia que recurre a la memoria y a la experiencia para acercarse a la vida cotidiana y a las formas de vida no registradas por las fuentes tradicionales. Aquí recojo los materiales de apoyo a una clase impartida en Historia de la Medicina (Facultad de Medicina de la Universidad de Granada) el 5 de marzo de 2015.

Diapositivas del profesor (Descargar horal-alumnos)

Una reflexión sobre la Historia Oral

Fragmento de la película El secreto de Joe Gould

Que mi nombre no se borre de la Historia (Las Trece Rosas Rojas)

¿Te gustaría ampliar tu conocimiento sobre Historia Oral y en general sobre la función de las narrativas en el mundo contemporáneo?

OBRA RECOMENDADA

Un estudio de referencia sobre utilización de fuentes orales, un análisis de la cultura popular a través de la historia oral. Algunos de los ejemplos utilizados en la presentación, están basados en relatos biográficos publicados en esta obra.

Manuel Amezcua
Lo que cambian los tiempos. Cultura Popular e Historia Oral en Jaén
Fundación Index, con la colaboración del Instituto de Estudios Giennenses. Col. Cuadernos Index, nº 5. 2005, 292 págs.
ISBN: 84-931966-5-7

23 relatos biográficos que representan una forma creativa de acercarse a lo que los giennenses piensan y sienten sobre su propia cultura.

REVISTAS ESPECIALIZADAS EN HISTORIA ORAL

Oral History Research Office, Brancroft Library, Universidad de California, Berkeley. VER

Words and Silences, journal of the International Oral History Association. VER

Historia, Antropología y Fuentes Orales.  Revista Semestral del Seminario de Historia Oral del Departamento de Historia Contemporánea dela Universidad de Barcelona, Arxiu Històric de Barcelona y Universidad de Granada. VER

Archivos de la Memoria. Revista del Laboratorio de Investigación Cualitativa de la Fundación Index, Granada. VER

BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA

SOBRE FUENTES E HISTORIA ORAL

Borderías C. La Historia Oral en España a mediados de los 90. Historia y Fuente Oral, 1995: 13:114-115.

Fraser R. Historia oral, historia social. Historia Social 1993; 17:131-139.

Historia, Fuente y archivo oral. Actas del Seminario “Diseño de Proyectos de Historia Oral”. Madrid: Dirección de archivos estatales, 1990.

Leoné S, Mendiola F (coords.). Voces e imágenes en la historia. Fuentes Orales y Visuales: Investigación histórica y renovación pedagógica. Pamplona: Universidad Pública de Navarra, 2005.

Marinas JM, Santamarina C (Eds.). La Historia oral: métodos y experiencias. Madrid: Debate, 1993.

Niethammer L. Para qué sirve la historia oral. Historia y Fuente Oral 1989; 2:13.

METODOLOGIA DEL RELATO BIOGRAFICO

Amezcua M, Hueso Montoro C. Cómo elaborar un relato biográfico. Arch Memoria 2004; 1. VER

Amezcua M, Hueso Montoro C. Cómo analizar un relato biográfico. Arch Memoria. 2009; 6(3). VER

Martín Muñoz B, Gálvez González M, Amezcua M. Cómo estructurar y redactar un Relato Biográfico para publicación. Index de Enfermería 2013; 22(1-2):83-88. VER

Gálvez Toro Alberto. Relato biográfico y narrativa clínica: fuentes de evidencias para la práctica. Arch Memoria 2006 [Consultado el 12/11/2013]; 3(3). VER

Salinas Pérez, Virginia. Valorando la oportunidad de aplicar resultados de investigación con relatos biográficos a la práctica asistencial. Arch Memoria. 2014; (11 fasc. 1). VER

TESTIMONIOS

Grau, Josep. La cárcel republicana para señoras de alta alcurnia. La historia de un grupo de mujeres recluidas durante la guerra civil en Valencia.EL PAIS, 1.02.2016. Disponible en https://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/01/30/valencia/1454171963_628579.html

Hablando de Investigación Cualitativa en Cantabria

La investigación cualitativa es una de las metodologías que más acervo está produciendo en el campo disciplinar de la Enfermería. Algunos fundamentos de la metodología cualitativa entroncan con los valores que sustentan una práctica de la Enfermería de naturaleza holística, centrada en las necesidades de la persona. Por eso se entiende que dentro del campo de la salud, sean las enfermeras los profesionales que más cultivan este enfoque investigador.

El 4 de febrero de 2015 el Colegio de Enfermería de Cantabria me pidió que impartiese una conferencia sobre “Investigación cualitativa: oportunidades para el conocimiento aplicado en Enfermería”, que posteriormente he visto que han alojado en su portal web. Aquí dejo el enlace:

Con motivo de la conferencia, la periodista del colegio me realizó una entrevista, que también incluyo aquí por tenerla alojada en su web:

 

El Hospital del Cardenal Salazar en la Judería de Córdoba

Autora: Ana María Serrano Moya, 1º A (2014/15)

En estas vacaciones de navidad nos hemos reencontrado los amigos que estamos estudiando fuera de nuestra ciudad, Linares, Jaén. Y hablando de cómo nos habíamos adaptado, de lo que cada uno hacíamos en la carrera, salió el tema de hacer trabajos y yo hablé de lo que hacemos en esta asignatura. Entonces, una de mis amigas que está estudiando en Córdoba, me comentó una leyenda de su facultad, que me gustaría compartir.

Facultad de Filosofía y Letras (UCO).jpg

Ella está estudiando en la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba, un edificio antiguo que todavía guarda algunas reliquias de la época en la que se fundó y de la antigua actividad que se desarrollaba en él. En la antigua capilla que ahora es el aula V se hacían operaciones médicas y las contraventanas de la parte superior están marcadas con los nombres de los enfermos, algo que llama la atención y que algunos alumnos se plantean el porqué. Cuestión a la que los profesores contestan con una leyenda de que todavía se encuentran en esta Facultad los espíritus de los pacientes que residían en lo que antes era un Hospital.

Esta anécdota me resultó interesante y he estado buscando información sobre ella para averiguar si se trataba realmente de un antiguo hospital. Esta es la información que he podido encontrar y algunas imágenes reales del edificio.

El edificio del que he hablado, actual Facultad de Filosofía y Letras se encuentra en la plaza del Cardenal Salazar, antigua del Hospital del Cardenal Salazar, también llamado Hospital de Agudos, situado en el corazón del barrio de la Judería y muy cercano a la Catedral, es uno de los ejemplos más interesantes de la arquitectura civil del siglo XVIII en la ciudad. Dentro de recinto de la facultad también se encuentra la Capilla de San Bartolomé, de estilo gótico-mudéjar.

Los estudios que se cursan en esta Facultad son: Filología Hispánica, Filología Inglesa, Historia, Historia del Arte, Humanidades, Traducción e Interpretación.

Aunque desempeñó durante siglos las funciones de Hospital, la idea original de su fundador no fue esa, sino la de levantar en ese espacio un Colegio para los acólitos y niños de Coro de la Catedral. Con este motivo el promotor de la obra, el Cardenal fray Pedro de Salazar y Toledo, perteneciente a la Orden de la Merced, compró en 1701 la casa solariega de don Antonio Carlos del Corral, situada frente al Convento de San Pedro de Alcántara. El proyecto para esta obra se encargó al arquitecto Francisco Hurtado Izquierdo, quien por entonces desempeñaba el cargo de Maestro Mayor de la Catedral.

Los trabajos se iniciaron con gran celeridad, sin embargo, en 1704 Córdoba se vio asolada por una terrible epidemia de peste y ello puso de manifiesto la escasez de centros asistenciales que tenía la ciudad, lo que impulsó a los dos Cabildos -municipal y eclesiástico- a solicitar del Prelado que desistiera de su primitiva idea y convirtiese su primer proyecto en un hospital que sirviera para remediar la precaria situación sanitaria de la ciudad, idea que el Cardenal, por entonces Obispo de Córdoba, aceptó de buen grado, dotando a la nueva fundación de rentas cuantiosas.

Con la muerte del Cardenal Salazar y Toledo y la sucesión del señorío al Deán de la Catedral, don Pedro Salazar y Góngora, se hicieron entonces algunos añadidos al proyecto original, buscando la mejor adecuación a sus nuevas funciones, inaugurándose finalmente el hospital en 1724. En sus salas tienen acogida al principio, además de los enfermos pobres, los presos y dementes e incluso transitoriamente, es hospital militar durante la Guerra de Independencia.

Cuando en 1837 se produce la fusión de los múltiples hospitales que en Córdoba existían, siguiendo lo ordenado en el Reglamento General de Beneficencia Pública de 1836 que dispone la separación de los orates en hospitales adecuados, así como la ubicación de los enfermos crónicos en departamentos diferentes a los agudos, el Hospital del Cardenal es destinado precisamente para este último tipo de enfermos, de cuya coyuntura tomará el nombre con el que se le conocía hasta su extinción en 1969: Hospital de Agudos.

Desde 1853, durante su época como Hospital, la asistencia directa de los enfermos corrió a cargo de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Entre 1871 y 1874 fue sede de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre de Córdoba, ya que era el único de los existentes en su época que reunía todas las características necesarias para hacer compatible la docencia teórica con la práctica y con la labor asistencial.

En las contraventanas del segundo cuerpo del patio principal pueden verse todavía nombres y fechas de pacientes que allí estuvieron ingresados. Algunas de ellas se remontan al siglo XVIII, pudiendo apreciarse tipo de grafía, distinto al actual. Existe la creencia de que hay fantasmas que se pasean de noche por los pasillos de la actual facultad, espíritus de enfermos que murieron allí. Destaca el hecho de que, todavía a principios del siglo XXI, las limpiadoras que entraban a primera hora al edificio, lo hicieran por parejas, no dejando pasar a los estudiantes que iban llegando hasta que las luces estaban encendidas.

Páginas en las que se puede ampliar información y donde podemos ver que incluso se utiliza como lugar turístico cultura al cual se hacen visitas.

https://viejospapeles.blogspot.com.es/2012/10/una-muerte-en-el-hospital-de-agudos.html

https://www.cordobamisteriosa.es/rutas/especial-sanatorio/

Bibliografía

-Jurado Marín, Lucas. Una muerte en el Hospital de Agudos. Hechos curiosos y reseñables delmundo de la investigación (blog). 1 de octubre de 2012. VER

-Sin autor. Facultad de Filosofía y Letras. Córdobapedia. VER

-Sin autor. Hospital del Cardenal Salazar. Wikipedia. VER

-Sin autor. Hospital del Cardenal Salazar. Córdobapedia. VER

El hospital que nunca fue en Cogollos Vega

Autora: Sheyla María León Ortega, 1º B (2014/15)

El IES Emilio Muñoz es un instituto de la localidad de Cogollos Vega en Granada, que fue construido con fin hospitalario. Este instituto, situado en las afueras del pueblo, fue concebido para albergar enfermos de tuberculosis. El lugar donde se encuentra era idóneo para el tratamiento de la enfermedad y para prevenir la transmisión de esta, debido a que dicho edificio se encuentra alejado de los núcleos urbanos, rodeado de jardines, al cual le confiere un ambiente limpio y sano.

Este centro se gestó a mediados de la década de los cincuenta en un concurso público, se encontraba dentro de los propósitos y planes de las autoridades que gobernaban nuestro país pasada la Guerra Civil.

El edificio terminó de construirse en 1961 y nunca llegó a inaugurarse debido a que la enfermedad ya estaba prácticamente desaparecida en España. Las pocas afecciones pulmonares que aparecían en la época se trataban en centros más pequeños. Es por esto por lo que el edificio no llegó a funcionar con el fin que impulsó su construcción.

Poco a poco el centro se fue deteriorando porque ningún ministerio de la época sabía qué hacer con él. Posteriormente, una institución religiosa propuso montar un colegio en él, pero finalmente consideró el proyecto ineficaz. Fue entonces cuando el rector de la Universidad de Granada de la época, el cual era catedrático de la Facultad de Medicina propuso convertir el centro en un Instituto de Enseñanza Media, junto con una residencia-internado para aquellos alumnos que no conseguían plaza en los escasos institutos de Granada y sus alrededores.

El centro se abrió en 1967, el cual adquirió el nombre del promotor de la idea: D. Emilio Muñoz Fernández. El instituto tuvo mucho éxito.

Tras varios años de su construcción e inauguración como instituto, se procedió a la reforestación de sus jardines, de la cual quedó constancia de ello con la colocación de un hito dedicado a D. Francisco Clares, el promotor de esta idea.

Durante la década de los noventa, se otorgaron unas becas de residencia al establecimiento, por lo que la residencia pasó a funcionar independientemente del instituto.

En la actualidad, el centro recoge a alumnos becarios en régimen de residencia, así como a alumnos de los pueblos de Cogollos Vega, Nívar y Guevéjar.

La Planchada, o el fantasma de una enfermera

Autora: Isabel Pareja Yébenes, 1ºC (2014/15)

La Planchada es una leyenda Mexicana en la que se narra la historia de una enfermera fantasmal que vaga por los pasillos del hospital y atiende a los enfermos que necesitan ayuda.

Se cuenta que un día, una chica llamada Eulalia entró a formar parte del personal de enfermería en el hospital. Era una chica de buena presencia, muy limpia, con una actitud amable y educada que demostró gran profesionalismo y diligencia y se ganó rápidamente el aprecio de los médicos. Su vida era realmente tranquila, todo su tiempo se dividía entre las labores en el hospital y las atenciones hacia su familia. Sin embargo, un día todo cambió…

Llegó al hospital el Dr. Joaquín y todas las enfermeras fueron a conocerlo pero Eulalia se quedó atendiendo a un paciente y un día la convocaron para que lo ayudase con la extracción de una bala en la pierna de un paciente. Entonces Eulalia quedó prendada del Dr. Joaquín al punto de que sus manos temblaban ligeramente cuando le pasaba los instrumentos. Pasados algunos meses ella consiguió su propósito y el Dr. Joaquín aceptó ser su novio. Sin embargo, Joaquín no parecía amarla y se escuchaba que coqueteaba con otras chicas a espaldas de ella.

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Tras poco más de un año de noviazgo, Eulalia se sorprendió cuando cierto día Joaquín le propuso matrimonio, a lo cual ella accedió. Sin embargo era necesario esperar para la boda, ya que antes Joaquín debía irse a un seminario de 15 días en otra ciudad. Antes de irse él le pidió que le planchara un traje y luego se despidió entre abrazos y besos. Un día un enfermero le declaró su amor y le pidió que le acompañara a una fiesta como su pareja de baile, pero ella se negó por su novio, entonces el enfermero la miró y le dijo que no entendía cómo es que nadie le había contado que Joaquín se había ido a un viaje de luna de miel con su nueva esposa. Eulalia agachó la cabeza y se fue, a la mañana siguiente comprobó que todo era cierto.

A raíz de esto Eulalia jamás volvió a ser la misma descuidando a los enfermos hasta el punto de que algunos murieron por sus negligencias. Pasaron  los años y un día la enfermedad cayó sobre ella, antes de morir, se arrepintió de haber sido tan mala enfermera, falleciendo sin poder perdonarse a sí misma. Tras su muerte en el hospital comenzaron a surgir testimonios de gente atendida por una amable enfermera que no parecía pertenecer al personal del hospital. Una chica joven con la ropa impecable como la llevaba Eulalia en vida. Normalmente los testimonios eran confusos porque solía atender a los enfermos cuando dormían, se encontraban sedados o habían sido descuidados por las otras enfermeras. Al preguntarles a los pacientes  quien les había atendido siempre daban la descripción de una mujer rubia con cabello corto y rostro serio, que no correspondía con el aspecto de ninguna de las enfermeras que trabajan en el hospital.

Bibliografía

-Amezcua, Juan Antonio. La leyenda de la planchada. Misterios que buscan respuesta (blog), 19 de febrero de 2012. VER

-Sin autor. La Planchada. Leyendas urbanas (blog), 23 enero 2013. VER

Una visita al pueblo natal de San Juan de Dios en Portugal

Autor: Manuel Amezcua, profesor

Muy cerca de la ciudad de Lisboa, donde he pasado unos días estas navidades, se encuentra el pueblo de Montemor-o-Novo (Montemayor el Nuevo), que tiene la particularidad de ser el lugar de nacimiento de San Juan de Dios. Como hemos dedicado nuestras últimas visitas pedagógicas en Granada a este personaje, aproveché la oportunidad de pasar por allí y detenerme para conocer el lugar donde se encontraba la casa donde vivió su infancia Juan Ciudad, que hoy es una iglesia parroquial, la principal de la villa. Era una  mañana brumosa de finales de diciembre, poco proclive a la fotografía, pero aquí cuento mis impresiones sobre el lugar con una galería fotográfica de los lugares más singulares de este precioso pueblo portugués.

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Se llega a Montemor o Novo a través de la autopista que enlaza la ciudad de Badajoz con Lisboa, pasado Evora, a cuya demarcación pertenece este pueblo de unas cinco mil almas. Se encuentra en pleno corazón del Alentejo, una prolongación de Extremadura, donde abundan los vinos y las villas de fuerte sabor histórico, tan pobladas como sus verdes campos de alcornocales, que proveen la materia prima con la que los alentejamos transforman el corcho en las más increíbles artesanías. Montemor se asoma al horizonte coronada por un esbelto castillo moruno, en cuyos arrabales se desparrama el caserío, blanco como los pueblos andaluces, si no fuera por las robustas chimeneas con que son rematadas hasta las casas más humildes, según costumbre inmemorial del país.

Encontrar el Terreiro de San Joao de Deus no es difícil si pides al GPS que te coloque en el centro de la ciudad. Aparece de pronto, tras una sucesión de plazoletas y callejones empedrados, entre fachadas humedecidas por el invierno, en la soledad de una fría mañana que retiene a sus habitantes al cobijo de sus casas. La iglesia y lo que fuera antiguo convento-hospital ocupan todo un costado de la que es sin duda la plaza más grande del casco antiguo, flanqueada toda ella de nobles edificios. En el centro de la plaza se erige una escultura en bronce de San Juan de Dios, con su enfermo a cuestas, que parece vigilar con gesto trascendente a los que entran y salen de la iglesia.

Dicen que esta iglesia se edificó sobre el solar de la que fuera la casa natal de Joao Cidade, y se hizo en su honor cuando ya había llegado a Portugal su fama de santidad. Solo se puede visitar cuando hay misa, y su interior alberga una decoración barroca de gran mérito, con alusiones al santo y a la orden hospitalaria que se estableció en este lugar. Del convento-hospital quedan apenas algunos reflejos, pues cuando las desamortizaciones del siglo XIX fue suprimida la comunidad religiosa y sus bienes pasaron al Estado. Por ello hoy tiene la función de biblioteca municipal, y anteriormente la tuvo de juzgado y otras dependencias oficiales. La iglesia se salvó porque pasó a sustituir la función parroquial de la iglesia de Santa María do Bispo, en el castillo, por ello conserva la pila gótica donde fuera bautizado Juan de Dios.

El patrono de los enfermeros vivió en este lugar muy pocos años. Se cree que sus padres regentaban una posada, por lo que conocía a mucha gente que transitaba por la villa camino de la capital del reino. Dicen que no se llevaba bien con sus progenitores, por lo que un día, con solo ocho años de edad, se marchó sin decir nada con un clérigo que se alojó en su posada y que debió apiadarse del muchacho. Pasó a Castilla y el resto de la historia la conocemos bien: su infancia como pastor, su carrera militar, su llegada a Granada, su conversión y entrega al cuidado de los más pobres. También se dice que de regreso de su periplo como soldado pasó por Montemor a visitar a sus padres, pero decidió continuar su camino. No es mucho lo que se puede conocer de aquellos primeros años en el Alentejo, solo lo que nos hablen los venerables edificios. Uno de ellos que aún se conserva es la Casa da Misericordia, de exuberante portada manuelina, que ya existía junto a su casa natal, y en la que suponemos que el joven Joao entraría con frecuencia como objeto de curiosidad o juego. Quién sabe si la actividad que contempló en su interior sembró la semillita de lo que en su madurez convirtió en su gran obra: la protección y asistencia de los más desfavorecidos.

Merece la pena una visita a Montemor o Novo, aunque solo sea por conocer la autenticidad de sus ruas y largos sembrados de pequeños monumentos que su concejo ha sabido valorizar señalando con una placa explicativa sobre su historia y hazañas. Transitar por las mismas calles y empinadas cuestas, algo destartaladas ahora, que San Juan de Dios andorreó como niño, es una experiencia gratificante. Entrar en sus colmados y saborear sus quesos frescos, contemplar los ondulados horizontes alentejanos desde su imponente castillo, escuchar en sus gentes la musicalidad de las palabras que sin duda debió dejar rastro en el habla del loco de Granada. Si alguna vez camináis hacia Lisboa, haced una parada en Montemor o Novo, la tierra natal de Juan de Dios.

Una versión ampliada de esta entrada aparece publicada en 
Amezcua, Manuel. En Montemor-o-Novo, cuna del fundador de la enfermería moderna. Temperamentvm. 2019; 15:01-4. Disponible en: https://ciberindex.com/c/t/e42023

Ethel Bedford Fenwick

Autora: Ainara García del Paso, 1ºC (2014/15)

Ethel Bedford Fenwick, escocesa, vivió de 1857 a 1947. Durante sus 90 años de vida tuvo un notable impacto en los círculos de la enfermería británica, teniendo una gran influencia en el cuidado del paciente en Enfermería.

Desde comienzo de 1920 tuvo una baja actividad como enfermera clínica pero hasta su muerte siempre influenció a hombres y mujeres, con los aspectos de la contratación de enfermería especialmente.

 

Trayectoria

Ethel Gordon Manson nació en Moratshire, Escocia, en 1857. Su padre, doctor de medicina retirado, quien decidió vivir en una gran granja, moría antes de que ella cumpliera su primer año de vida. Su madre, la señora Harriete, de fuerte personalidad, indudablemente influyó en la vida de Mason. Al volver Harriete a casarse con un hombre adinerado del parlamento, ella y su familia se trasladaron a Inglaterra; lo que permitió a Manson crecer en un medio de la clase alta con una buena educación y sin preocupaciones por el empleo.

Probablemente Manson escogió Enfermería debido al hecho de ser hija de un médico y por su visión idealista de la vida, pues en su juventud fue influenciada por su contemporánea Florence. A los dos años ingresa al Nottingham Childrem´s Hospital como una “Practicante Pagada”. Manson, con la ya adquirida experiencia en el Nottingham Childrem´s Hospital, se trasladó a la Enfermería real en Manchester. Durante este tiempo fue requerida como Dama Superintendente de la División de la Enfermería Real del Barner Convalescente Hospital.

Con las experiencias ganadas se trasladó, en 1879, a la capital donde trabajó en el London Hospital. Después de un año en el London se preparó y aplicó para el cargo de Matrona en el Richmand Hospital, pero fue rechazada. Al cabo de unos meses se traslada al Sant Bartholomew´s Hospital. Durante la primavera del 81 a los 24 años fue elegida Matrona de dicha institución.

Desempeñando el cargo de Matrona vio la necesidad de establecer los estándares de enfermería en el Hospital; pensó que se requerían cambios en el método de entrenamiento de dos años, desarrolló entonces una forma sistematizada de entrenamiento que ayuda a proveer una instrucción didáctica. Luego solicita a la Junta de Gobernadores del estado que se hicieran algunas previsiones para financiar el programa de Graduados a fin de pagar y asegurar en ese hospital un equipo de enfermeras, práctica que era inusual en ese tiempo.

En 1884 Ethel empezó a aceptar algunas “Practicantes pagadas” dentro del Programa de entrenamiento, estas estudiantes eran requeridas para proveer cuidados en casa de pacientes que no regresaban a los hospitales. En el año siguiente inició su trabajo sobre los derechos de las enfermeras que operaban bajo supervisión del hospital.

A lo largo de sus experiencias con este programa, y visualizando las condiciones degradantes en las cuales los estudiantes bajo su cargo trabajaban, consideró que todo debía mejorarse. Sus hallazgos la llevaron a dos convicciones que mantuvo el resto de su vida. La primera era que solo las mujeres entrenadas podían considerarse a sí mismas “Enfermeras”, la segunda era que los administradores hospitalarios y los médicos, antagonistas a la idea, buscaban explotar a las enfermeras.

La visión de Manson del entrenamiento de las enfermeras comprendía tres grandes aspectos:
-Las enfermeras que asumían el entrenamiento necesitan tener un cierto nivel de educación.
-El entrenamiento debía ser estandarizado en cada programa.
-Las enfermeras que se graduaban en estos programas debían tener Licencia del Estado.
En 1887 decide casarse con el médico Bedford Fenwick, quien trabajó junto con su esposa en los asuntos del entrenamiento y del registro. Obligada a renunciar al cargo de Matrona por su matrimonio, la señora Fenwick contó con el mayor tiempo para dedicarse a su proyecto “La causa de las Enfermeras”.

Un trabajo arduo

Con el trabajo de Fenwick, los avances de la ciencia y la nueva visión del rol de mujer, la Enfermería tuvo un cambio. Ella pensaba que el registro realizado en cada estado debía ser obligado por el Parlamento, la educación estandarizada debía ser exigida a las enfermeras que deseaban estar registradas y de esta manera eliminar a las mujeres sin entrenamiento que se denominaban a si mismas “enfermeras”.

Al año siguiente de su matrimonio, y de su salida de Bart`s, ella y otras Matronas consiguieron una posición en la Oficina de la Asociación de Hospitales. El comité seccional después de largas deliberaciones llegó a la conclusión que las enfermeras deberían ser registradas cuando tuvieran al menos tres años de entrenamiento o de lo contrario no. El consejo de la Asociación de Hospitales desconoció la opinión del comité, considerando que el requisito de un año de entrenamiento o menos sería más que suficiente. Las Matronas renunciaron a la Asociación de Hospitales, rechazando rotundamente lo ocurrido.

Como una reacción a la inflexibilidad de la Asociación de Hospitales, Fenwick se hizo a si misma más inflexible. A finales de 1887 creó su propia coalición, la Asociación de Enfermeras Británicas (BNA). La BNA fue la primera organización “profesional de Enfermeras” que existió. La meta de la BNA era asegurar un estatus legal y un reconocimiento estatal de las enfermeras. Sus acciones en la BNA predicaban su creencia en que las enfermeras debían tener su propio cuerpo de conocimientos antes de ser enteramente enfermeras, que el entrenamiento de estas mujeres debía estandarizarse a través de todo el país y para asegurar las mejores calidades estas enfermeras debían someterse a exámenes o pruebas periódicas para completar su entrenamiento.

Siempre como aguda observadora, Fenwick puso en práctica lo que había aprendido de sus padrinos políticos y usó la publicidad y la propaganda a su ventaja. A comienzos de 1888 invitó a la hija de la Reina Victoria, Alice, como presidenta de la Asociación Británica de Enfermeras, Fenwick se convirtió en su secretaria y su esposo fue nombrado tesorero. El objetivo de la BNA era abrirse a las enfermeras calificadas y a los médicos. Tuvo oposición de esas mujeres que no conocían el estándar de tres años de entrenamiento y que creían que el registro no era importante. Tuvo también resistencia de los médicos y administradores hospitalarios que consideraban que estas mujeres con entrenamiento disminuirían su autoridad y podrían ser rivales potenciales en lo económico.

Bibliografia

Sin autor. Siglo XIX – Ethel Gordon Manson. Mujeres que hacen la historia – breves biografías (blog), 22/05/2009. VER

Zambrano Plata, Gloria Esperanza.  Ethel Fenwick una mujer del siglo XXI en el siglo XIX. Investigación en Enfermería: Imagen y Desarrollo 2003. 5(1-2): 79-85. VER

 

La historia del beso de Times Square

Autoras: Ana Olvera García y María Mota Guerrero, 1ºB (2014/15)

Todos hemos visto esta imagen miles de veces, ¿pero sabemos realmente que expresa?Vamos a hacer un repaso sobre su curiosa historia.

beso-enfermeraEl fotógrafo, Alfred Eisenstaedt, originario de Prusia, transmitió al mundo en agosto de 1945 la alegría de un marinero y una enfermera, a través de una imagen que ha quedado inmortalizada.  Los protagonistas de la imagen celebraban con un apasionado beso el triunfo definitivo de las tropas estadounidenses sobre las fuerzas japonesas en la Segunda Guerra Mundial. Lo más importante es lo que se esconde detrás de esta foto, ¿por que besa a una enfermera? No es que fuese su pareja, es más, ni si quiera se conocían, pero el propio marinero asumió que fue una manera de agradecimiento por todos los sacrificios que estas mujeres realizaron a lo largo de aquellos duros años durante la guerra.

Así lo relató Alfred Eisenstaedt: «En Times Square durante el día de la victoria, vi a un marinero a lo largo de la calle que agarraba a todas y cada una de las chicas que se ponían a su alcance. Tanto si pudieran ser su abuela, fueran altas, delgadas o viejas, no hacía distinción. Fui corriendo atrás mirando por encima del hombro con mi Leica pero ninguna de las tomas que hacía me agradaba. De repente, como un destello, vi algo que se me grabó. Me di la vuelta y capturé el momento justo en que el marinero besó a una enfermera. Si ella hubiera llevado un vestido oscuro jamás me habría dado cuenta. Nunca habría disparado la toma, o si el marinero hubiera llevado uniforme blanco, lo mismo. Realicé cuatro tomas. Fue en apenas unos segundos.»

Más información

-La más completa historia del beso y sus protagonistas, con motivo del fallecimiento del marinero VER

-En el siguiente blog se pueden ver las cuatro tomas originales de la famosa fotografía, además de la realizada por otro fotógrafo que se encontraba en el lugar. Se incluye un reportaje de la CBS News sobre el reencuentro de los protagonistas. VER

-Sobre la reproducción de la escena del beso en forma de escultura de 25 pies realizada en San Diego VER

-No todo son alabanzas, en este blog se realiza una visión crítica de la escena del beso, que asemeja a un acto de violación VER

Científicos que cambiaron la historia de la ciencia siendo sus propios ratones de laboratorio

Autora: Sandra Pérez Rodríguez,1ºA (2014/15)

La historia de la ciencia está siempre en continuo cambio. Los avances en este campo a veces pueden discurrir con métodos poco “ortodoxos”, técnicas de dudoso resultado y mucha, muchísima curiosidad. Pero en ocasiones la curiosidad puede “matar al gato”. A continuación veremos algunos ejemplos de valientes eruditos, que utilizaron como ratones de laboratorios a si mismos y a los que, en gran medida,  les debemos mucho.

John Scott Haldane (1860-1936)

Fisiólogo británico, nació en Edimburgo en 1860 y murió en Oxford en 1936, realizó sus principales trabajos sobre la fisiología de la respiración. Fue profesor de fisiología en Universidades de Escocia e Inglaterra, y posteriormente ejerció el cargo de director de un laboratorio de investigación minera.

haldaneDescubrió los efectos que diversos gases peligrosos tienen en el cuerpo y en el estado mental, muchas veces experimentándolos en sí mismo (e incluso en su hijo). Uno de estos episodios tuvo lugar en 1893, cuando se metió en una caja hermética y se mantuvo allí durante ocho horas, respirando el mismo aire, para anotar los efectos que eso tenía sobre él. A partir de este experimento, Haldane concluyó que la desoxigenación de la sangre aumenta su capacidad de transportar dióxido de carbono, un fenómeno que pasó a ser conocido como “efecto Haldane”.

Después, investigó los gases peligrosos presentes en las minas. Para esto empleó pequeños animales y descubrió que el más letal era el monóxido de carbono. Solo para asegurarse, también se envenenó con el gas en una cámara cerrada, con la finalidad de verificar los efectos esperados. Eventualmente, se le ocurrió la idea de emplear animales pequeños (particularmente a los canarios) como detectores de gases, toda vez que sus cuerpos sufrían los estragos del envenenamiento mucho más rápidamente.
Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, el ejército alemán empezó a emplear un gas venenoso como arma. Haldane fue llevado al frente de batalla para que investigara el gas en cuestión (cloro) y le pusiera una solución al asunto. Nuevamente, usaría su propio cuerpo para los experimentos, y sus esfuerzos llevaron al desarrollo de la primera máscara de antigás.

David Pritchard

Mientras trabajaba en Papúa Nueva Guinea a finales de la década de 1980, el Dr. David Pritchard notó que un parásito conocido como Necator americanus, que provoca anquilostomosis, tenía algunos efectos secundarios positivos. Los pacientes infectados se volvían menos propensos a tener problemas con enfermedades autoinmunes, especialmente asma y fiebre del heno.

Pritchard190Al regresar a la Universidad de Nottingham, el médico estaba ansioso por probar su idea y verificar si de hecho existía algún tipo de conexión entre los dos factores. Sin embargo, había un problema: el parásito era muy peligroso y responsable, en esa época, por unas 65.000 muertes en las zonas tropicales cada año, así como de cientos de miles de cuadros de anemia.

El comité de ética no le permitió que empleara sujetos humanos, a menos que tuviera la certeza de que fuera seguro. Entonces Pritchard hizo algo radical: se utilizó a sí mismo como sujeto de pruebas. Se infectó con 50 parásitos para desarrollar una técnica de prueba segura en condiciones de laboratorio, y llegó a la conclusión de que los participantes deberían ser infectados con solamente 10 parásitos para que dieran resultados sin colocarlos en peligro.

Hasta el año 2006, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido finalmente permitió realizar los estudios en seres humanos.

Horace Wells (1815-1848)

El 10 de diciembre de 1844, Horace Wells y su esposa Elizabeth asistieron a un show donde a un grupo de voluntarios les suministraron óxido nitroso (gas hilarante), quienes luego de inhalarlo comenzaron a reír descontroladamente y a hacer cosas estúpidas.

WellsUno de los voluntarios comenzó a perseguir a un enemigo imaginario y en su alocada carrera tropezó. Cuando regresó a su asiento se dieron cuenta que tenía la pierna desgarrada, pero el individuo no sintió dolor hasta que los efectos del gas se disiparon. Esto le dio a Wells una gran idea.

Para probar la eficacia del gas, se extrajo los dientes. El proceso resultó todo un éxito, y Wells hizo varias otras extracciones sin ningún tipo de complicación. Así, sintió que debía mostrar su don al mundo. Preparó una exhibición en el Hospital General de Massachusetts, en los Estados Unidos, pero el gas no se administró correctamente, y su paciente comenzó a retorcerse de dolor.

Wells se mudó a Europa con todo y su mala fortuna para continuar sus investigaciones. Cuando regresó a los Estados Unidos, descubrió que el óxido nitroso había sido sustituido por éter y cloroformo en anestesias. Entonces, comenzó a experimentar con cloroformo de la mejor forma que sabía: en sí mismo. Desafortunadamente, en aquella época, los efectos de la exposición prolongada a la sustancia eran totalmente desconocidos. Tras inhalar el gas por una semana, Wells quedó totalmente loco – llegó a arrojar un recipiente con ácido sulfúrico sobre dos prostitutas. Fue a parar a prisión y, más tarde, cuando finalmente volvió en sí, Wells se sentía tan culpable que se suicidó.

Lazzaro Spallanzani (1729-1799)

Este biólogo italiano del siglo XVIII estudió una amplia variedad de temas, incluyendo la biogénesis y la ecolocalización. Sin embargo, sería su trabajo sobre las funciones corporales lo que le valió un lugar en esta lista.

spallanzaniAntes de su investigación, se creía que la digestión era un proceso mecánico llamado trituración. Pero él mostró que había una reacción química involucrada en el proceso. Específicamente, demostró el proceso realizado por el jugo gástrico en el estómago. Empleó una variedad de animales para sus experimentos. Para obtener muestras del jugo gástrico, provocaba el vómito en los animales o les empujaba una esponja atada a una cuerda por la garganta.

También llevó a cabo esos experimentos en un único ser humano: él mismo. Spallanzani tragaba muestras envueltas en bolsas de tela o tubos de madera y las regurgitaba después de un tiempo. Si se requería, engullía la misma muestra más de una vez.

Henry Head (1861-1949)

Henry_Head_2El neurólogo Henry Head realizó enormes avances a principios del siglo XX en el conocimiento de nuestro sistema nervioso y en particular del sistema somatosensorial mediante un método muy poco ortodoxo: con ayuda de un colega cortó y reconectó sus propios nervios para estudiar el proceso de recuperación de las sensaciones.

En seguida, pasó sus próximos cuatro años documentando su recuperación. Cada fin de semana, viajaba para la Universidad de Cambridge y se sometía a un examen de sus brazos afectados y no afectados para anotar las diferencias.

Cuidadosamente, Head monitoreaba todas las alteraciones sensoriales que experimentaba. Finalmente, se convirtió en uno de los primeros médicos en hablar sobre disociación sensorial, especulando sobre la existencia de dos sistemas sensoriales diferentes, que llamó sistemas epicrítico y protopático.

FUENTES

Bermejo Bermejo, María Isabel. Haldane, John Scott (1860-1936).La web de las Biografías. VER

Sin autor. El neurólogo que se cortó los nervios. NAUKAS Ciencia, escepticismo y humor, 16/IX/2010. VER

Sin autor. La triste historia de Horace Wells. Sentado frente al mundo, 25/IV/2010. VER

Sin Autor. 10 Casos de valientes científicos que fueron sus propios ratones de laboratorio. Difundir, 9/XII/2014. VER